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Día Internacional de la Infancia

La ayuda de 200 euros por hijo sacaría de la pobreza a 25.000 niños canarios

Un estudio de Unicef estima que, si se aplicara una prestación universal por crianza (PUC), la cantidad de menores isleños en exclusión social caería hasta 7,4 puntos porcentuales

Una niña juega con una pelota en un centro de educación infantil.

Una niña juega con una pelota en un centro de educación infantil. / María Pisaca

Santa Cruz de Tenerife

Cerca de 24.600 niños y adolescentes isleños podrían salir de la pobreza si se aplicara la prestación universal por crianza (PUC) de 200 euros al mes por hijo menor de edad, según recoge un estudio presentado ayer por Unicef. Esta ayuda, que ya se ha implantado en la mayoría de países de la Unión Europea, reduciría la tasa de pobreza infantil del Archipiélago en siete puntos porcentuales, pasando del actual 34,3% al 26,9%. Sería, por tanto, la medida que más permitiría reducir la pobreza infantil en toda España, pues el informe publicado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia calcula que lograría disminuir la incidencia nacional en más de 7 puntos.

Aunque por el momento se trata solo de una mera simulación, el Gobierno central –a través de una declaración institucional aprobada en Consejo de Ministros– ya se ha comprometido a dar pasos hacia esta subvención. Tal y como la ha propuesto Sumar, sería una inyección mensual de 200 euros por cada hijo, hasta que cumplan 18 años e independientemente de su renta. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (PSOE), no ha cerrado la puerta a la prestación, pero sí que ha enfriado esas expectativas.

Canarias, al ser una de las regiones con la brecha inicial más amplia, se beneficiaría especialmente de estas ayudas. De hecho, junto a Extremadura y Andalucía, sería la comunidad con un mayor acercamiento al umbral de pobreza, es decir, al límite que marca a partir de qué cantidad de ingresos una familia se encuentra en riesgo de exclusión.

Tres de cada diez son pobres

En el Archipiélago, tres de cada diez niños viven en situación de pobreza relativa (en hogares con ingresos por debajo del 60% de la mediana), lo que se traduce en que la falta de recursos golpea a un total de 114.092 menores isleños. Si se aplicara una prestación universal por crianza de cien euros mensuales, la cifra se reduciría un 3,4%, hasta los 129.725 peques. El bajón sería aún más abultado si la ayuda llegara a los 200 euros –como propone Sumar–, con un número de afectados que rondaría los 89.480 o, lo que es lo mismo, cuatro de cada diez niños canarios.

El territorio insular se sitúa entre las regiones con la tasa Arope –un indicador que mide el riesgo de pobreza y exclusión social– más alta del país. En concreto, cuatro de cada diez niños (41%) se encuentran en la cuerda floja, el cuarto mayor porcentaje por comunidades, solo por detrás de Región de Murcia (45%), Andalucía (44%) y Castilla-La Mancha (42%).

Pobreza severa

El estudio de Unicef, publicado con motivo del Día Internacional de la Infancia, también estima cuántos menores saldrían de la pobreza monetaria severa (personas en hogares por debajo del 40% de la mediana) con la ayuda mensual de 200 euros. Si se aplicara esta prestación, la cifra caería 5,5 puntos porcentuales, evolucionando del actual 16,9% hasta el 11,4%. Aun así, sería una de las reducciones menos significativas del territorio español.

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) es otra de las herramientas más potentes para combatir la pobreza. Aunque, según el informe, es menos eficaz que las prestaciones universales por crianza, aunque también es cierto que estas últimas tienen un impacto mayor en los presupuestos. Al sumarle al IMV un complemento del 40%, la tasa de pobreza relativa solo descendería un 1,4%, frente al 7,4 estimado con la PUC de 200 euros.

Cifras "insoportables"

Por su parte, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, defendió que la incorporación de estas subvenciones a los próximos Presupuestos Generales del Estado sería una medida eficaz para combatir «las insoportables cifras» de pobreza infantil, que no son una emergencia puntual, sino «una realidad estructural». Asimismo, aseguró que el departamento que dirige se compromete a impulsar esta medida. «Esta prestación significa reconocer que criar no es un asunto privado, sino una tarea colectiva; el bienestar de una niña es una responsabilidad pública, no un desafío que cada familia deba resolver como pueda», añadió.

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