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Un estudio alerta de los daños de la melatonina a largo plazo

Los resultados son preliminares y aún no han sido publicados en una revista científica

Unas cápsulas de melatonina.

Unas cápsulas de melatonina. / Agencias

Las Palmas de Gran Canaria

Un estudio internacional que ha sido presentado en la reunión científica anual de la Asociación Americana del Corazón, celebrada entre el viernes y el pasado lunes en Nueva Orleans, sugiere que el consumo de melatonina durante al menos un año puede causar insuficiencia cardíaca y exponer a las personas a un mayor riesgo de requerir hospitalización por esta dolencia, e incluso, de fallecer.

En concreto, la investigación se basó en el seguimiento de los historiales clínicos de 130.828 adultos, con una media de edad de 55,7 años, a lo largo de un período de cinco años. El análisis principal determinó que las personas con insomnio que utilizaron melatonina durante un año o más presentaron cerca de un 90% más de riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca en un plazo de cinco años, en comparación con quienes no la tomaban. Un resultado similar se observó entre quienes habían recibido al menos dos prescripciones separadas en un intervalo de 90 días, pues fue un 82% superior.

Por su parte, el análisis secundario mostró que los consumidores de melatonina tenían una probabilidad casi 3,5 veces superior de ser hospitalizados por insuficiencia cardíaca y el doble de posibilidades de morir por cualquier causa en el mismo espacio temporal. No obstante, el trabajo aún no ha sido revisado por pares ni se ha publicado en una revista científica, por lo que se trata de resultados preliminares.

Limitaciones

«El estudio presenta importantes limitaciones, ya que ha comparado a las personas en función de si tienen o no la melatonina prescrita en su receta electrónica. Esto deja fuera a quienes podrían estar consumiendo el suplemento por iniciativa propia, sobre todo en países donde su dispensación es libre, como ocurre en España o Estados Unidos. Por ello, considero que la investigación pone de manifiesto la necesidad de seguir profundizando en este tema y de tener prudencia, pero en ningún caso se debe generar alarma social», valora Loreto Gómez, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas (Coflp).

La melatonina es una hormona natural que se produce en la glándula pineal y ayuda a regular la vigilia y el ciclo del sueño. Tal y como explica la experta, en el territorio nacional es posible encontrar suplementos de venta libre en las boticas de hasta un máximo de 1,9 miligramos. «Tenemos otros dos formatos de 3 y 5 miligramos, respectivamente, pero que necesitan receta. Uno de ellos está indicado para tratar el jet lag en las personas mayores de 55 años, mientras que el otro se usa para manejar las alteraciones del sueño en los niños con trastornos del espectro autista -TEA-», comenta la profesional, que además informa de que en Estados Unidos existen presentaciones de hasta 10 miligramos que se pueden adquirir sin receta médica.

A juicio de Gómez, aunque las dosis sean bajas, estos productos no deben ser utilizados como un tratamiento crónico. Asimismo, resalta la necesidad de consultar siempre la ficha técnica y de exponer cada caso a los médicos o a los farmacéuticos. «En los últimos años, se ha incrementado el uso de la melatonina para tratar los problemas de insomnio. Este estudio puede haber abierto una nueva vía de reflexión sobre la conveniencia de que estos suplementos no se comercialicen con tanta facilidad, pero es necesario corregir los vacíos que presenta y, sobre todo, tomar conciencia de que no todo se soluciona con una pastilla», defiende.

Por esta razón, la presidenta del Coflp recomienda aplicar primero unas pautas básicas de higiene del descanso, ya que, en muchos casos, suele ser suficiente para mejorar la calidad del sueño. Entre estas medidas, figuran mantener unos horarios regulares, reducir el uso de pantallas, evitar las cenas copiosas y no realizar ejercicio físico intenso al final del día. Según afirma la farmacéutica, el hecho de adoptar estos hábitos de forma constante puede ayudar a restablecer el equilibrio natural del organismo y favorecer el descanso reparador, sin necesidad de recurrir de a los suplementos de forma inmediata.

Ante los hallazgos presentados, Loreto Gómez insiste en que los boticarios deben asumir un papel activo y conocer la historia clínica de cada paciente, los resultados que esperan lograr cuando compran un producto de venta libre y sus hábitos de vida. «La población no debe olvidar que los farmacéuticos estamos disponibles para atender cualquier consulta y resolver sus dudas», recuerda.

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