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Cumbre del clima (COP30)

El auge de desastres naturales ya suma 832.000 muertes y 4,5 billones de dólares en pérdidas en el mundo en solo 30 años

Un informe reclama a los negociadores de la cumbre del clima de Brasil que lleguen a un acuerdo "ambicioso y claro" para evitar que los fenómenos meteorológicos extremos sigan multiplicándose y dejando un reguero de pérdidas y daños por el mundo

El análisis sitúa a España en el puesto 24 de países más afectados del globo por inundaciones y lluvias torrenciales

Más de 700.000 menores han sido afectados por el paso del huracán Melissa, afirma Unicef

Más de 700.000 menores han sido afectados por el paso del huracán Melissa, afirma Unicef / EFE

Valentina Raffio

Barcelona

Hace tan solo unas semanas, el azote del huracán Melissa dejó casi un centenar de muertos y hasta 1,5 millones de afectados en Jamaica, Haití y Cuba. En las últimas horas, el paso del violento tifón Fung-Wong por Filipinas ha dejado, según los primeros balances, al menos una decena de víctimas mortales, miles de desplazados por las tormentas, inundaciones y deslizamientos de tierra, y daños aún de un valor incalculable. En total, en los últimos treinta años, se estima que el planeta ha registrado al menos 9.700 desastres naturales de gran magnitud que habrían derivado en la pérdida de al menos 832.000 vidas y hasta 4,5 billones de dólares en pérdidas económicas. "Estas cifras muestran hasta qué punto es importante que en la cumbre del clima de Belém (COP30) se llegue a un acuerdo clave sobre cómo hacer frente a las pérdidas y daños provocados por los extremos climáticos en el mundo", afirma el último informe 'Climate Risk Index' de la plataforma Germanwatch.

Los datos son claros. Y es que en las últimas tres décadas se ha observado un claro auge de desastres naturales y de extremos climáticos en todo el mundo. Todas las regiones del planeta han vivido al menos un gran episodio relacionado con lluvias torrenciales, inundaciones, huracanes o tifones en los últimos años. El impacto de este fenómeno ya es de dimensiones globales pero, según afirman los expertos, la peor parte se la llevan los países pobres donde no solo se registran los eventos más catastróficos sino que, además, cuesta mucho más levantar cabeza tras su paso. Países como Myanmar, Honduras, Haití, Libia, Malawi, Nepal y Filipinas destacan entre los históricamente más afectados por desastres naturales de gran magnitud y que han dejado a su paso un gran número de víctimas y pérdidas económicas ingentes.

"Estos ejemplos muestran cómo en un mundo más cálido los eventos se vuelven más intensos y devastadores"

El informe recoge casos quizás poco conocidos por estas partes del mundo pero no por ello menos sangrantes. En Dominica, una diminuta isla del Caribe, la población ha sufrido casi una decena de ciclones tropicales de gran magnitud en las últimas tres décadas y, fruto de ello, se estima que el país ha sufrido daños de hasta 1.800 millones de dólares, casi tres veces su PIB. También destaca la historia de Myanmar, un pequeño país del sudeste asiático que en 2008 sufrió el impacto de un ciclón que dejó más de 80.000 muertos, 56.000 desaparecidos y pérdidas de 5.800 millones de dólares que, una década después, aún no se han conseguido subsanar. "Estos ejemplos muestran cómo en un mundo más cálido los eventos se vuelven más intensos y devastadores", afirma Lina Adil, una de las especialistas tras este informe.

España, punto rojo del cambio climático

El análisis señala a España en el puesto 24 de países más afectados del mundo por los desastres naturales. El año pasado, tras la devastadora dana vivida en Valencia, el país se situó entre los diez más damnificados del globo por fenómenos climáticos extremos pero ahora, tras unos meses en los que se han seguido registrando extremos climáticos de gran magnitud en otras partes del mundo, España baja su posición en la lista pero sigue destacando como uno de los puntos rojos de los efectos del cambio climático en el planeta. Su caso no es el único. Países vecinos como Italia y Francia también se sitúan entre los 15 más afectados por las lluvias torrenciales y las inundaciones de gran magnitud. En esta misma línea destaca el caso de Estados Unidos, al que las estadísticas sitúan en el puesto 18 del ránking. Todo ello, según los autores, para recordar que ningún país, estado o región puede escapar de los efectos del caos climático.

Los países pobres siguen concentrando el mayor número de víctimas y daños derivado de desastres naturales, pero también se registran impactos de gran magnitud en España, Italia, Francia y Estados Unidos

Las cifras que recoge este informe no son números fríos y desalmados sino que esconden la historia de 832.000 vidas truncadas y de quién sabe cuántas millones de personas que lo perdieron absolutamente todo tras el paso de un huracán y una inundación y que, años después, aún no han logrado levantar cabeza. Es por eso mismo que, según afirman los impulsores de este informe, estos datos deberían resonar en todas y cada una de las salas de negociación de la cumbre del clima de Belém (COP30).

"La cumbre de Belém tiene un gran reto por delante. Debe lograr un acuerdo para reducir las emisiones globales, ya que de lo contrario existe el riesgo de un aumento en el número de muertes y un desastre económico a nivel mundial. Al mismo tiempo, deben acelerarse los esfuerzos de adaptación, implementar soluciones efectivas para las pérdidas y los daños, y proporcionar financiación climática adecuada para hacer frente al caos climático", explica David Eckstein, otro de los autores de este trabajo.

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