Dos supervivientes de Hiroshima y Nagasaki acercan el horror de la guerra nuclear a Tenerife: "Mi familia falleció por la radiación"
El crucero Peace Boat hace escala en el puerto capitalino para que los visitantes puedan escuchar, de primera mano, los testimonios de dos afectados por las bombas atómicas

Los dos supervivientes en la exposición itinerante del Peace Boat / Arturo Jiménez
Terumi Kuramori tenía apenas un año cuando una bomba atómica destrozó su ciudad natal, Nagasaki, y mató a más de 75.000 personas. Aunque de forma directa no recuerda el momento exacto del impacto, sí conserva memorias de cómo transcurrió su infancia, marcada por la guerra nuclear. Su hogar estaba separado del hipocentro por una colina y por poco más de 5,8 kilómetros.
Aun así, tuvo que huir junto a su madre y sus hermanos, mientras su padre se quedó para ayudar con los heridos y los edificios que habían quedado destruidos. Años después, sus hermanos y su padre murieron debido al envenenamiento radiactivo y ella tuvo que convivir con el estigma y la repulsa que causaba la radiación.
Pese a todo este horror, Kuramori confiesa que durante años dudó si podía llamarse a sí misma una víctima del atentado. Sin embargo, ahora, casi ocho décadas después, no solo se incluye entre las víctimas, sino que además ha querido montarse en un barco para recorrer el mundo como hibakusha, término nipón utilizado para denominar a los miles de supervivientes de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Esta japonesa, que ayer hizo escala en Tenerife abordo del Peace Boat, se ha embarcado con un propósito claro: «Evitar que más niños tengan que pasar por una situación similar».
Bajo esta máxima, ha acercado a varios grupos de visitantes tinerfeños el horror que vivió durante la guerra nuclear. Movida por el dolor, pero también por la esperanza y el coraje, participa en un crucero atípico, que promueve la paz por el mundo y que durante décadas ha exigido abolir las armas nucleares.
Un crucero por la paz
Antes de partir hacia Oporto, el crucero Peace Boat–también denominado Pacific World– pasará unos días estacionado en la Terminal capitalina, como parte de su 120º Viaje Global por la Paz, una travesía con la que quieren que el mundo escuche el relato de los supervivientes. Esta parada en el Archipiélago será la única que hagan en territorio español.
Su exterior es muy similar a los cientos de cruceros que paran al año en la Isla. En su interior también hay detalles como la tripulación, los músicos y el ajetreo de turistas que recuerdan a cualquier otro buque. Sin embargo, su misión no es el mero disfrute, sino que trabajan para que cada parada sea un aprendizaje, tanto para ellos como para quienes les visitan.
En primera persona
Para acercar a los canarios a lo ocurrido en Hiroshima y Nagasaki, han montado la exposición itinerante Un mensaje a la humanidad. Dentro de ella también se puede conocer y escuchar las historias de dos supervivientes, Terumi Kuramori y Masao Ito.
Este último, Ito, tenía cuatro años cuando la bomba atómica estalló en Hiroshima. Para él era un día normal, estaba montando en triciclo por fuera de su casa, a 3,5 km del hipocentro, cuando se sintió la explosión que mató al instante a 140.000 personas –en una localidad que por aquel entonces apenas superaba los 300.000 habitantes–.
El japonés relata que logró escapar a una base antiaérea desde la que vio la lluvia negra, un fenómeno que se produjo tras los bombardeos por la gran cantidad de materiales radioactivos. En su recuerdo aún permanece la imagen de los cuerpos siendo quemados en el parque ubicado al lado de su casa. Aunque sobrevivió a la bomba en ese momento, su vida cambió para siempre.
Trabajar desde los 15 años
Cinco años después, su padre enfermó y no pudo trabajar más. Su compañía se fue a pique y él tuvo que ponerse a trabajar desde los 15 años. «Era un trabajo manual muy difícil para un crío, era agotador», subraya. Al realizar grandes esfuerzos también terminó por enfermar de neumonía: «Mi estancia en el hospital, descansando, era como estar en el cielo comparado con las tareas que hacía antes», confiesa. Pese a ello, recuerda mirar por la ventana de su habitación y entristecerse al ver a otros chicos de su edad que sí habían podido continuar con sus estudios y que disfrutaban de su juventud.

El superviviente de la bomba atómica Masao Ito / Arturo Jiménez
Por todo lo ocurrido, Ito odiaba a los Estados Unidos, pero asegura que algo en él cambió cuando enfermó, pues los medicamentos que lo curaron procedían del país americano. «Sé que muchos estadounidenses querían la paz, a partir de ahí comencé con el activismo», sostiene. Empezó el voluntariado en 2010 y, desde 2012, participa en las actividades realizadas en Hiroshima para ayudar a los hibakusha a compartir sus experiencias con las siguientes generaciones. A sus 84 años, sigue ejerciendo como guía para los visitantes que llegan desde todas las partes del mundo al museo de Hiroshima Peace.
Durante la visita a la exposición también estuvo presente Akira Kawasaki, miembro del Comité Ejecutivo de Peace Boat y del Grupo de Dirección Internacional de ICAN (Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares), quien destacó que la actividad del barco es fundamental hoy en día, con un mundo tan dividido. «Si haces amigos en otros países jamás piensas en hacer la guerra, sino en prevenirla», añadió.
Suscríbete para seguir leyendo
- Cuesta menos de 4 euros y es todo un clásico en Tenerife: así es el bocadillo más famoso de la isla
- Urbanismo busca a los 434 dueños extranjeros del hotel abandonado en Añaza
- El meteorólogo Rubén Vázquez alerta de la llegada de la borrasca Bram a Tenerife esta semana: 'Lloverá en Canarias
- Un coche despeñado en el Teide se convierte en una atracción para los turistas cuatro días después del accidente
- «Desesperantemente lento»: escollos administrativos atascan la rehabilitación del convento de Santo Domingo de La Laguna
- No doy el DNI': una experta alerta a los tinerfeños de lo que deben hacer para dar sus datos de manera segura en los alojamientos
- Varios bañistas son desalojados de la piscina natural de Isla Cangrejo horas después de la tragedia mortal
- Novedad de mercado: varios equipos de Primera RFEF se interesan por Cris Montes