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El astrónomo británico Martin Ward carga contra la 'constelación Musk': "Va a ser muy difícil proteger el cielo de estos satélites"

El investigador y miembro distinguido de la Royal Astronomical Society, presenta en Canarias los logros más notables del telescopio espacial James Webb, el más potente y grande jamás construido

El astrónomo británico Martin Ward en la biblioteca del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

El astrónomo británico Martin Ward en la biblioteca del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). / Arturo Jiménez

Verónica Pavés

Verónica Pavés

La Laguna

El astrónomo británico y miembro distinguido de la Royal Astronomical Society, Martin Ward, ha hecho una parada en Canarias para advertir sobre los riesgos que entraña el lanzamiento masivo de microsatélites al espacio. El investigador asegura que, pese a los graves problemas que supone para la astronomía, la realidad es que su regulación está muy lejos de ser una realidad. Como insiste, "va a ser muy difícil proteger el cielo" de estos objetos porque el espacio es una región sin ley.

El experto ha dado una conferencia en el Museo de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife donde también ha reveladoos avances más significativos realizados por el telescopio espacial James Webb, el más grande y potente jamás construido.

¿Por qué es tan importante el telescopio James Webb? 

Es el telescopio espacial más grande y complejo jamás lanzado. Es similar al Hubble, pero su área de obtención de información es ocho veces mayor, dado el tamaño de su espejo. Además, observa la frecuencia infrarroja y no la óptica. El infrarrojo es, en esencia, calor y resulta que gran parte del universo, se ve mejor en el infrarrojo. Esto ocurre por dos motivos. El primero es que el universo se está expandiendo, por lo que las cosas que están muy lejos se vuelven más rojas. Este fenómeno se denomina «corrimiento al rojo» porque las longitudes de onda se alargan y se vuelven más rojas. En segundo lugar, esta longitud de onda es capaz de ver a través del polvo que conforma gran parte del universo. Por eso el James Webb es ideal para observar el universo primitivo, los primeros objetos que se formaron en él

¿Diría que el telescopio James Webb está cambiando el devenir de la astronomía? 

Diría que nos ofrece una ventana diferente al universo. Nuestros telescopios no funcionan de forma aislada. Nosotros combinamos la información recabada por todos los telescopios de los que disponemos para crear una imagen concreta. La luz infrarroja del James Webb nos proporciona ese pedacito extra de imagen. El universo es como un rompecabezas y James Webb está completando la pieza central de ese puzzle .

¿Cree que hasta ahora ha planteado más preguntas que respuestas?

Está claro que ha planteado algunas preguntas. Por ejemplo, este telescopio está empezando a observar planetas más allá del sistema solar en busca de evidencia de vida, pues es ideal observar las atmósferas de algunos de estos planetas. No se han encontrado pruebas definitivas, pero hay indicios de que podríamos encontrarlas. 

¿Podremos llegar a encontrar vida?

Estos objetos que observamos son increíblemente tenues. Por lo tanto, cuando tomamos una foto, no es una imagen, sino un espectro. El espectro es donde dividimos la luz del objeto en colores que muestran variaciones cuando donde hay un elemento específico, como oxígeno o hidrógeno. La idea es ver el espectro de estos exoplanetas y comprobar dónde surgen esas pequeñas variaciones porque podrían ser elementos o moléculas relacionadas con la vida. El problema es que nunca hay una explicación definitiva, por lo que siempre hay controversia sobre si hemos encontrado la prueba irrefutable. Cuando encontremos evidencia definitiva, será una gran noticia y es muy posible que el James Webb sea la vía para encontrarlo. 

¿El telescopio James Webb puede ver agujeros negros?

Ver un agujero negro es casi imposible, pero sí podemos observar evidencias de su existencia. El telescopio James Webb nos ayuda a ver qué hace el gas cerca del agujero negro antes de ser absorbido, ya que en ese momento se calienta mucho. Uno de los nuevos resultados del James Webb es el descubrimiento de los primeros agujeros negros. Esto ha planteado una pregunta que aún no ha obtenido respuesta y es ¿cómo se formaron las galaxias? Sabemos que las galaxias se formaron entre el tiempo igual a cero –en el estallido del Big Bang– y unos pocos millones de años pero no sabemos si las galaxias se empezaron a formar con estrellas o con un agujero negro. Es el dilema del huevo y la gallina. ¿Qué fue primero? Y esa es una de las grandes preguntas. ¿Y cómo podemos responderlas? Probablemente estudiando las primeras galaxias y observando si tienen un pequeño agujero negro en su interior o si, por el contrario, son solo estrellas.

Lleva tiempo vinculado al Archipiélago ¿recuerda cómo comenzó su relación con Canarias?

Cuando era estudiante, en 1978, usé el telescopio Carlos Sánchez del Observatorio del Teide, aunque aún no se llamaba así. Llegué a publicar un artículo en esa época con los datos de Tenerife. Después trabajé para la NASA como consultor y para la Agencia Espacial Europea, y tardé un tiempo en volver. 

¿Y cuál era el propósito de su investigación realizada en Tenerife?

Buscaba identificar los objetos que emitían rayos X. Teníamos un satélite nuevo por aquel entonces que nos permitía buscar regiones donde se emitían rayos X. Intentábamos asociar esas emisiones con algo visible, pero el problema era que había muchísimas posibilidades. En Canarias medimos la luz y la intensidad de ciertos tipos de objetos con una forma muy característica. Y así, usando ese telescopio, encontramos un objeto con forma de cuásar. Supimos de inmediato que esa debía ser la fuente de rayos X. Así que publicamos un artículo diciendo que habíamos encontrado la contraparte de los rayos X usando este telescopio. Fue una primicia, de hecho. Creo que fue la primera identificación de una galaxia específica con una fuente de rayos X realizada con ese telescopio. 

¿Deberíamos proteger el cielo de la basura espacial y de los satélites de órbita baja, como los de Elon Musk?

Estos miles de satélites de comunicaciones, que reflejan la luz solar, no tienen luz propia, pero la reflejan y cuando intentas mirar un trozo de cielo para ver una galaxia, sigues viendo esas rayas de luz que se cruzan. Eso dificulta mucho la interpretación. Así que sí, deberíamos, pero no hay ley y ese es el problema. Nadie es dueño del espacio. Es muy difícil decirles a personas específicas como Musk o a quienquiera que esté creando estos miles de pequeños satélites que no lo pueden hacer. No hay reglas. Y luego, ¿cómo lograr que la gente esté de acuerdo? Especialmente cuando de hacerlo con China o algunos países donde Rusia hace lo que quiere. Nunca lograrás que estén de acuerdo. Así que creo que va a ser extremadamente difícil proteger el cielo de los satélites. 

Hablando de Musk y Estados Unidos, ¿qué opina de los recortes que el Gobierno de EEUU ha anunciado para la NASA? 

Tengo amigos que trabajan en la NASA y están muy preocupados, pero no está muy clara la situación. Hay muchos escenarios en los que podrían empeorar las cosas, pero aún no hay nada definido. Creo que es demasiado pronto para predecir el impacto de estas políticas.

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