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Alimentar la inclusión: comedores escolares formados para el alumnado con necesidades especiales

El número de alumnas y alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, como por ejemplo los que padecen TEA o TDH, ha aumentado considerablemente en los últimos años

Una nueva realidad que, en los comedores escolares, exige una respuesta basada en el conocimiento y la capacitación del personal

Una apuesta por la formación que ya es una acción de presente en los centros educativos alimentados por Albi

Alimentar la inclusión: comedores escolares formados para el alumnado con necesidades especiales

El Día

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Curso tras curso aumentan en los colegios, y como lógica derivada en los comedores escolares, los alumnos y alumnas con necesidades específicas de apoyo educativo. Un cambio de paradigma en el que cobra vital importancia la formación del personal de comedor sobre cómo tratar a este colectivo. Es determinante atender sus necesidades singulares, adaptando los espacios, los mensajes y las actividades para que puedan desarrollarse con soltura y comodidad.

Aunque algunos centros cuentan con profesionales con las competencias adecuadas para apoyar y adaptar los diferentes proyectos educativos, sigue existiendo un gran vacío a la hora de ofrecerles continuidad en los comedores escolares. Y, por tanto, una demanda socioeducativa que las empresas de restauración colectiva tienen la necesidad de cubrir.

Más Inclusiva, más educativa

La formación continuada debe formar parte de la hoja de ruta de una empresa de restauración colectiva. Juan José Canabal, director de Operaciones de Albi, apunta que “la formación del personal de un comedor en el trato a niños y niñas con necesidades especiales garantiza un ambiente inclusivo y seguro para todos los estudiantes. Cómo interactuar y atender sus necesidades específicas, promoviendo la empatía, la comprensión y fomentando un entorno de respeto y apoyo”.

Una formación que no solo beneficia a los alumnos con necesidades especiales, también enriquece la experiencia educativa y contribuye a la creación de una comunidad escolar más inclusiva y acogedora. Albi opta inequívocamente por equipos de monitores con una formación adicional, aportándoles las herramientas suficientes para gestionar un momento tan importante del día como es el de la comida.

Albi ha creado un programa de formación sobre esta materia que imparte en los comedores de los centros escolares. Raúl Pareja, coordinador de Proyecto Educativo de Albi, cree que estas formaciones “son un instrumento de gran valor para que el personal tenga recursos con los que desarrollar su labor profesional adaptándose a lo que cada persona requiere”.

Trastornos que influyen en la alimentación

El programa formativo está focalizado especialmente en los aspectos relacionados con los trastornos de desarrollo sensorial, los TEA y los TDAH. El postulado de que el autismo es un desorden sensorial con gran impacto, afectando a uno o varios sentidos, gana cada vez más relevancia. Estas interacciones sensoriales influyen en la alimentación diaria.

Por su parte, el TDAH es un trastorno cognitivo que afecta la atención, el control de los impulsos y la regulación del comportamiento. Estos alumnos suelen sentirse abrumados con las tareas, tienen dificultad para concentrarse, se distraen fácilmente y son muy impulsivos.

El programa de formación ofrece también claves concretas al personal de comedor para adaptarse a estas necesidades especiales.

  • Sentido olfativo. El equipo de monitores debe evitar geles y champús con aroma, así como perfumes fuertes.
  • Sistema propioceptivo. Estimular actividades de balanceo rítmico antes y después del servicio de comedor que les ayude a relajarse.
  • Sentido del gusto. Separar los ingredientes con el fin de evitar que se mezclen las diferentes texturas.
  • Sistema vestibular. Utilizar jumpings, camas elásticas y columpios antes o después del servicio.
  • Táctil. Emplear cubiertos de plástico o de metal, según la sensibilidad de cada niñ@.
  • Auditivo. Llevar cascos que filtren o mitiguen el sonido.
  • Visual. Ventanas con cortinas en su sitio habitual de comedor.

Sensible a la enorme diversidad que presenta el alumnado, para Albi es fundamental seguir velando por su bienestar en la pausa de la comida. Las formaciones que se imparten al personal de comedor de escuelas y colegios es clave para cubrir el vacío que hoy en día sigue existiendo en muchos centros. Un servicio de excelencia no puede ser nunca ajeno a las necesidades especiales.

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