La prisión Tenerife II tendrá una unidad canina para la detección de drogas
La iniciativa fue anunciada por la directora del centro, Mavi Bernaola, en el acto de la fiesta de Nuestra Señora de la Merced

Mavi Bernaola, el enfermero Manuel de Prado y el subdelegado del Gobierno / E.D.
El centro penitenciario Tenerife II contará en breve con una unidad canina para la detección de sustancias estupefacientes y contribuir así a las acciones que se desarrollan para evitar la introducción y consumo de drogas en el recinto.
La medida se incluye en el "compromiso claro" de los funcionarios y directivos con el deber de velar por la salud de las personas privadas de libertad.
Los dos canes que conformarán la Unidad Canina, Rima y Nala, están aún formándose en la detección de drogas, mediante el sistema de "marcaje lapa" y, en opinión de la directora de Tenerife II, "marcarán un antes y un después en nuestro centro".
La iniciativa fue anunciada este martes por la directora de dicha prisión, Mavi Bernaola, en el transcurso del acto celebrado en el Hotel Escuela de Santa Cruz de Tenerife para conmemorar el día de Nuestra Señora de la Merced, patrona de las cárceles, instituciones penitenciarias y de los reclusos.
En el acto estuvieron el subdelegado del Gobierno, Javier Plata; el comisario principal, jefe provincial de Santa Cruz de Tenerife; Eloy Román; el coronel jefe de la Comandancia provincial, Ángel Sanz Coronado; José Miguel Castellón Arjona, fiscal delegado de Ejecutorias y Vigilancia Penitenciaria de Santa Cruz de Tenerife; así como el decano del Colegio de Abogados de Tenerife, José Miguel Niederleytner, entre otras personalidades.
El evento sirvió para entregar condecoraciones y reconocimientos a personal de este centro penitenciario y funcionarios colaboradores.

El fiscal José Miguel Castellón Arjona y otras autoridades asistentes al acto / E.D.
La medalla de Plata al Mérito Social Penitenciario fue para el Servicio de Vigilancia Penitenciaria de la Fiscalía provincial de Santa Cruz de Tenerife "por su entrega y disposición para ayudarnos y asesorarnos en materia jurídica, por su especial sensibilidad con los internos e internas con enfermedad mental". La distinción fue recogida por el fiscal José Miguel Castellón Arjona.
Una medalla de Bronce al Mérito Penitenciario recayó en Oneida Dubergel, "por diseñar y desarrollar en nuestro centro varias ediciones del taller Hablemos con la Salud Pública, en el que internos e internas que cumplen condenas por delitos contra la salud pública (tráfico de drogas) pueden trabajar sus carencias y adquirir herramientas e instrumentos para no volver a delinquir". La iniciativa también incorpora a familiares de estos presos.
La segunda medalla de Bronce fue para Jesús Molano, "por su especial dedicación en el centro al frente de la oficina de administración, por una impecable trayectoria profesional, asumiendo responsabilidades y dando ejemplo de buen compañero y del trabajo bien hecho".
Una de las menciones honoríficas recayó en los tres funcionarios de vigilancia que tuvieron una acertada y rapidísima respuesta en un incidente protagonizado por un interno peligroso el 23 de noviembre del año pasado, cuando el interno echó a correr por el establecimiento y varios trabajadores resultaron heridos.
También recibieron menciones honoríficas cuatro integrantes del personal que han desempeñado las tareas asignadas de forma satisfactoria durante 25 años. Uno de ellos fue el enfermero Manuel de Prado.
Sin embargo, ésta no fue la única vez en que De Prado recibió un reconocimiento. Poco después, junto a dos compañeras, se le distinguió por "su especial dedicación en el centro ante las dificultades sobrevenidas este año por la falta de personal sanitario, esforzándose durante meses, y de manera incesante, para que el servicio saliera adelante y ningún interno se quedara sin medicación ni metadona".
Bernaola explicó que "los centros penitenciarios han evolucionado mucho a lo largo de la historia y, pese a nuestro empeño y esfuerzo, todavía hay aspectos que nos dan auténticos quebraderos de cabeza".
Aclaró que uno de ellos es el consumo de sustancias estupefacientes dentro de las prisiones, "que no sólo afecta a la salud y el bienestar de los internos, sino que también impacta negativamente en la seguridad y la estabilidad de nuestro centro de trabajo".
Bernaola resaltó el trabajo que lleva a cabo el Grupo de información y control operativo del centro penitenciario para evitar la entrada de drogas y el control de estupefacientes en el interior.
En Tenerife II, se abarca el consumo de drogas desde tres vertientes, que se hallan coordinadas de manera continua, para intentar erradicar ese problema, desde el punto de vista del tratamiento y la perspectiva terapéutica.
La Unidad Terapéutica y Educativa mixta está formada por un coordinador, una psicóloga, una trabajadora social, un educador, un abogado y funcionarios de vigilancia.
También está el Proyecto Fénix, gestionado por la Asociación San Miguel para luchar contra las adicciones. Y a ambas iniciativas se suman las intervenciones de los equipos técnicos con las personas privadas de libertad que no pueden beneficiarse de los programas anteriores.
- Absuelto un hombre en Tenerife acusado de 'vaciar' la herencia de más de 250.000 euros de un empresario austríaco
- Santa Cruz inicia la plantación de los nuevos árboles para la Rambla tras eliminar 21 ejemplares
- Un vehículo se da a la fuga en Tenerife, embiste a otro coche y la Policía detiene a sus tres ocupantes
- El CD Tenerife ralentiza su marcha en casa
- Taborno en Santa Cruz: un leve latido en el Macizo
- Un vuelo entre Tenerife Sur y Edimburgo se desvía a Santiago por una emergencia a bordo
- Los ‘sobresueldos’ del Gobierno de Canarias: 2,5 millones en dietas y 9.000 viajes
- Un nuevo accidente de dos parapentistas en Adeje enciende las alarmas en Tenerife