Romper relaciones con Israel y crear vínculos con las universidades palestinas: los acuerdos que pacta el alumnado de la ULL tras poner fin a la acampada por Palestina

Esta semana se firma un acta que promueve cambios en las relaciones de la Universidad de La Laguna con Israel y Palestina

Hasta 50 estudiantes acamparon durante 17 días en el Campus Guajara

Los estudiantes de la Universidad de La Laguna en una de las manifestaciones en Campus Guajara

Los estudiantes de la Universidad de La Laguna en una de las manifestaciones en Campus Guajara / Andrés Gutiérrez

Los alumnos de la Universidad de La Laguna ponen fin a la acampada a favor de Palestina tras 17 noches en el Campus Guajara y un acuerdo pendiente de firma del rectorado. La Asamblea de Estudiantes GARA pide a la Universidad un compromiso para fomentar las relaciones con las universidades palestinas; romper relaciones indirectas con Israel, como las que se establecen a través de acuerdos con empresas e instituciones financieras, y la ruptura de relaciones académicas con el país hebreo.

El alumnado se suma así a unas protestas que comenzaron por primera vez en España el 29 de abril en la Universidad de Valencia. También se han visto casetas en los campus de universidades de todo el mundo. Desde Estados Unidos, Francia o Japón, los jóvenes han puesto de manifiesto su lucha a favor de los derechos humanos y la paz y en contra de los ataques que han acabado con la vida de 36.050 personas en Palestina y herido a 81.026, según los últimos datos de la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina (Unrwa), del 29 de mayo.

Tras varias cartas e intentos por llegar a un acuerdo con la Universidad, el 31 de mayo se reunieron ambas partes. Tres portavoces de la acampada se concentraron con algunos miembros del rectorado y el propio rector, Francisco García, para manifestar los deseos del alumnado. El resultado fue la creación de un acta de acuerdos por los que la Universidad aceptaría modificar sus relaciones con las universidades y empresas de Palestina e Israel. El documento ha sido redactado por los propios estudiantes y está previsto que se firme esta semana. Con ello pusieron punto y final a unas largas jornadas en las que las casetas se volvieron su dormitorio y el Campus Guajara su espacio de reivindicación social.

La iniciativa tomó forma el 14 de mayo. Desde el Grupo Estudiantil GARA vieron el impacto de estas manifestaciones universitarias en el mundo y decidieron sumarse a una marea que se extendía por todo el país en universidades como la de Barcelona, Euskadi, Navarra, Sevilla, Madrid, Alicante, Málaga y Granada. Consideran que a través de la Universidad se pueden hacer grandes cambios y llegar a los gobiernos.

Victoria para el alumnado

Después de 17 días de acampada hablan de una victoria. Han conseguido establecer unos acuerdos que, aunque están pendientes de ser firmados, marcan un antes y un después en las relaciones entre las Universidades de Palestina e Israel con La Laguna. A la espera de este último trámite han retirado el desplegado de casetas, banderas y pancartas que tenían organizado en los jardines de Guajara, pero su defensa en contra de la situación en Palestina continúa. Siguen en contacto con la Universidad, pendientes de la actualidad y con su reivindicación a través de las redes sociales.

Declaran que la experiencia no ha sido fácil. "Es duro acampar en el suelo. Nadie quería estar ahí, pero era una obligación moral", sentencia el portavoz de la Asamblea de Estudiantes GARA, Ancor García. Aunque comenzaron siendo 15 personas, llegaron a la suma de 50 alumnos comprometidos con la protesta aunque supusiese abandonar sus casa durante varios días. Además, recibieron apoyo por parte de otros jóvenes de la Universidad, pero también de la ESO y Bachillerato que se acercaron a la zona de acampada para preguntar e informarse sobre lo que está sucediendo en Oriente Próximo y dar su apoyo a sus compañeros y ofrecerles comida o mantas.

El alumnado durante la manifestación en el Campus Guajara

El alumnado durante la manifestación en el Campus Guajara / Andrés Gutiérrez

Para Ancor García estas casi tres semanas en los jardines del Campus han sido toda una muestra de resistencia. Asegura que no es cómodo dormir en el suelo, con el frío y la llovizna de la noche en La Laguna. Al mismo tiempo declara que, "no podíamos quedarnos sentados viendo cómo ocurre un genocidio en el que la mayor parte de los asesinados son mujeres y niños".

La acampada coincidió con el periodo de exámenes y muchos tuvieron que compaginar ambos asuntos. Ancor García destaca la frase que le dijo uno de sus profesores que apoyó la iniciativa: "para ser buen activista hay que ser buen estudiante". Por eso dedicaban una hora de estudio en la que la acampada se transformaba en una biblioteca donde todos colaboraban por guardar silencio y concentrarse. También tuvieron días de creación de pancartas y pintura de camisetas. "Cada día intentábamos hacer algún tipo de actividad para atraer a la gente y para informarnos nosotras también de la situación en la Franja de Gaza", señala García.

Actividades

Una de las actividades que más destaca fue la videollamada con el Centro de Acción Juvenil Palestino para el Desarrollo Comnitario, Laylac. La entidad trabaja con personas refugiadas del campamento de Dheisheh para personas refugiadas de Cisjorndania. Ancor García afirma que fue "una de las actividades más fuertes para nosotras a nivel formativo porque te permite que las personas te cuenten su experiencia de primera mano". Les relataron cómo es convivir con colonos israelíes, con el ejército israelí y el trato que recibían. Un caso que llamó la atención al portavoz fue la paralización del sistema educativo en Cisjordania: "vimos que ninguna de las estudiantes puede ir al colegio porque no pueden cruzar los checkpoints del ejército israelí".

Los resultados de la acampada se verán en la firma del acta durante esta semana. Ante una lista de reivindicaciones a la ULL la Asamblea también reservó un apartado para el compromiso de los gobiernos tanto nacionales como autonómicos y de Europa. Piden diversas medidas entre las que se encuentran el cumplimiento de las obligaciones que estipula el derecho internacional y que se rompan relaciones con los actores que las incumplan. También piden que el Estado Español se sume a la denuncia contra Israel por genocidio presentada por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia.

Medidas propuestas

En el último párrafo del acta recogen que las medidas propuestas se deben aplicar hasta que las universidades, instituciones y centros de investigación israelíes cumplan dos condiciones básicas: "el reconocimiento de los derechos inalienables del pueblo palestino consagrados en el derecho internacional" y "poner fin a todas las formas de complicidad en la violación de los derechos palestinos estipulados en el derecho internacional".