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Sanidad

Canarias continúa sin una residencia para pacientes con anorexia y bulimia

Vanessa Abreu, con trastorno alimentario desde los 12 años, pide su traslado urgente a un centro peninsular

Rafael Yanes y Vanessa Abreu durante el encuentro de este lunes E.D.

Canarias carece de una residencia para atender a enfermos con trastornos de la conducta alimentaria (TCA), cuyos episodios más conocidos son la anorexia y la bulimia. En el Archipiélago no existen ni centros públicos ni privados, mientras que en el resto de España funcionan unos cuarenta.

La joven Vanessa Abreu, de 24 años, sufre anorexia nerviosa desde los 12. Y ahora exige poder acceder a uno de estos recursos en los que se trabaja la salud mental. En once meses ha tenido seis ingresos en la Unidad de Psiquiatría del Hospital Universitario de Canarias (HUC) y una huelga de hambre.

Pero todavía no ha logrado que el comité de especialistas le permita acceder a una de las citadas residencias. El diputado del Común, Rafael Yanes, recibió este lunes, 10 de abril, a Abreu y se comprometió con ella a preguntar a la Consejería de Sanidad del Gobierno canario si prevé abrir una instalación de este tipo y, en caso positivo, en cuánto tiempo.

Vanessa practica deporte desde los dos años, sobre todo natación y fútbol. Llegó a jugar en el equipo del CD Tenerife femenino. Pero en 2020 entró en un «declive físico», que le llevó de pesar 52 kilos a los 37 actuales. Y está de baja.

Abreu reclama que en Canarias haya un centro residencial para personas diagnosticadas con TCA. Y también que se agilice su traslado a un recurso de este tipo en la Península. El martes de la pasada semana le mostraron los papeles que supuestamente favorecen dicho ingreso, pero ni le permitieron llevárselos a su casa ni la han vuelto a llamar, a pesar de que su caso fue calificado como urgente, según la propia joven.

Y ayer se celebró la reunión de psicólogos y psiquiatras para abordar los diferentes casos que existen en la citada unidad del HUC. Abreu recordó que conoce a otra paciente de TCA «a la que también le enseñaron los papeles pero nunca la llamaron».

Durante 2021, la Consejería de Sanidad atendió a casi un millar de personas en el Archipiélago por trastornos en las conductas alimentarias. De ellas, 170 fueron diagnosticadas con anorexia nerviosa y otras 131, con bulimia nerviosa.

Vanessa Abreu desea ir al centro Ita Avenir, en Barcelona, que es un recurso de salud mental específico para trastornos alimentarios. Según la joven, los usuarios desayunan, van a terapia, almuerzan, van a terapia, realizan actividades, cenan y se van a dormir. Esa es la rutina diaria.

Según Vanessa, «en Canarias te meten en Psiquiatría general, con pacientes de otras patologías, y sólo permiten a dos pacientes TCA» por cada una de las dos plantas. La joven aclara que «no hay vigilancia, no hay ningún tipo de control». Recuerda que en uno de sus ingresos pesaba 43 kilos y salió de la unidad con 39.

Lleva esperando por un traslado a la Península desde su primer ingreso en la Unidad de Psiquiatría del HUC, el 24 de mayo del año pasado. Su tratamiento lo lleva en consultas externas desde 2012. Pero su trastorno se ha «cronificado» y ya requiere su entrada en una residencia, aclara. Su última medida de protesta, la huelga de hambre, la inició el 30 de marzo y la finalizó el 6 de abril. Yanes se comprometió con Abreu a preguntar a Sanidad qué planes tiene en este ámbito.

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