Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las matrículas en Religión se mantienen, a pesar del maltrato de la ley educativa

Casi siete de cada diez alumnos de la provincia de Santa Cruz de Tenerife eligen Religión católica como asignatura optativa en el presente curso 2022/2023

Una estudiantes canaria.

Una estudiantes canaria. / ANDRÉS GUTIÉRREZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

Casi siete de cada diez alumnos de la provincia de Santa Cruz de Tenerife eligen Religión católica como materia optativa en los diferentes niveles educativos. En concreto, la estadística anual realizada por la Delegación Diocesana de Enseñanza del Obispado Nivariense muestra que el 63,98% del alumnado tinerfeño se encuentra matriculado en esta materia en el presente curso escolar. Se trata de una cifra ligeramente inferior a la del año anterior, que se situó en el 65,2%. Sin embargo, el delegado diocesano de Enseñanza, Celso González, valora la cifra de este curso, teniendo el cuenta el maltrato al que ha sido sometida la materia con la nueva ley de Educación, la Lomloe, que ya afecta a los cursos impares este año.

Por niveles, el 68,5% de los alumnos de Educación Primaria están matriculados en Religión; mientras que en Secundaria es el 59,6%, y en 1º de Bachillerato, el 57,7%. Así, mientras que las matriculaciones en Primaria descendieron ligeramente –un punto y medio– con respecto al curso anterior, en Secundaria aumentaron. Con todo, la tendencia se mantiene en la provincia tinerfeña a lo largo de los últimos cursos, tan solo experimentado ligeras oscilaciones. En este sentido, Celso González recuerda que también desciende el número global de matriculaciones debido al descenso en el número de alumnos por la baja natalidad.

Se trata de un porcentaje ligeramente inferior al pasado curso, cuando fue del 65,2%

«Mi valoración es altamente positiva, dadas las circunstancias actuales», sentencia Celso González, quien recuerda que la Lomloe «no favorece para nada la asignatura de Religión». En este sentido, enumera que la carga horaria de la asignatura ha descendido con la entrada en vigor de la nueva ley; además, no existe una asignatura alternativa a esa materia; y se la ha dejado sin un valor académico real en el expediente, ya que la nota de Religión no cuenta cuando este tiene que concurrir en becas, por ejemplo. «Con todo, casi un 64% del alumnado sigue eligiendo la asignatura de Religión; eso no me parece positivo, sino que me parece milagroso», concluye y reflexiona: «Sí se diera este mismo tratamiento a la asignatura de Matemáticas, nadie la elegiría».

La materia es elegida por más jóvenes si se suman otras opciones como la musulmana

No obstante, el porcentaje de alumnado que opta por la asignatura de Religión en la provincia de Santa Cruz de Tenerife es algo superior puesto que, recuerda González, en zonas como el sur de Tenerife hay un gran número de alumnado que se matricula en Religión musulmana o evangelista, pero el Obispado de la Diócesis Nivariense no lo contabiliza en sus estadísticas. Así, para este informe, la Delegación Diocesana de Enseñanza cuenta con los datos ofrecidos por el cien por cien de los centros públicos de la provincia. La estadística también cuenta con prácticamente el total de datos de los 18 centros concertados católicos de las islas occidentales. La menor representatividad tiene que ver con los centros privados, no obstante no se trata de porcentajes muy significativos debido a su pequeño volumen de alumnos.

Lomloe

A pesar de la valoración negativa del tratamiento de la Lomloe a la asignatura de Religión, aún no se conoce el impacto completo de la nueva ley, puesto que este año solo se ha implantado en los cursos impares. El delegado diocesano de Enseñanza, Celso González, opina que, «en general, no se trata de una mala ley pero creo que se hizo de una manera precipitada, sin el diálogo necesario con los sectores implicados y tramitada en mitad de una pandemia». En cuanto a la asignatura de Religión en concreto, afirma que su valoración «también es mala porque la ley ha cerrado toda posibilidad de un diálogo con los implicados para que siga existiendo una asignatura que además es apoyada por el alumnado si nos atenemos a los datos de nuestros informes anuales». «Casi siete de cada diez alumnos eligen esta asignatura y por eso creemos que debería tener una presencia más coherente con esa tendencia», concluye.

A pesar de todo ello, alaba el trabajo realizado a nivel autonómico para perfilar los detalles de la nueva ley de Educación ya que han disfrutado de una estrecha relación con la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias para su adaptación a este territorio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents