El neurocientífico y profesor de Harvard Howard Gardner afirma siempre que tiene ocasión que, para ser un buen profesional, primero hay que ser buena persona. En línea con el autor de la teoría de las inteligencias múltiples enfoca su filosofía educativa el colegio Hispano Inglés.

Si uno pregunta a cualquier familia cuál es el mayor anhelo que tiene con respecto a su prole, en la mayoría de las ocasiones responderán que desearían algo tan escurridizo como la felicidad. Con mucha probabilidad, el siguiente deseo será “que sean buenas personas”. En ese caso, su opción educativa podría, perfectamente, verse satisfecha con la propuesta que hace el colegio Hispano Inglés de Santa Cruz de Tenerife, que ofrece no solo unos resultados excelentes en cuanto a la preparación para el acceso a la Universidad, impulsando el aprendizaje de idiomas y con una excelente formación en inglés, sino que desarrolla un programa educativo que incide mucho en los valores como seres humanos insertos en una sociedad.

Así nos lo cuentan Carlos Díaz, jefe del Departamento de Ciencias Naturales y responsable de Calidad del colegio, e Ignacio Bennasar, jefe del Departamento de Educación Física y jefe de Estudios. “Académicamente, podemos destacar que nuestros alumnos y alumnas han obtenido un 100% de aprobados en la última EBAU y, más allá de eso, las notas obtenidas les permiten acceder a los estudios superiores que eligieron en primera opción”, afirma Díaz. La satisfacción de poder elegir la carrera que tenías en mente, porque la nota de corte no es un obstáculo, es una gratificación extraordinaria para un alumnado que muchas veces se juega a una carta su futuro. Pero los buenos resultados académicos se van forjando desde el inicio de la relación del alumno o alumna con el colegio. “Más del 80% del alumnado que entra con nostros desde Educación Infantil, con tres años, acaba con nosotros el Bachillerato” relata con orgullo Bennasar. “Obviamente, nuestro enfoque educativo va dirigido a completar el currículo que se tiene que dar, pero para facilitarles las cosas a la hora de enfrentarse a una prueba como la EBAU, se programa un periodo de repaso de los contenidos de cada materia en las semanas previas. Y luego se hacen unas pruebas globales que tienen la misma estructura y duración que la prueba de acceso a la Universidad. Podríamos decir que hacemos una especie de simulacro, que reduce notablemente la parte de ansiedad que provoca el no saber a qué te vas a enfrentar en un momento tan decisivo”.

Carlos Díaz, jefe del Departamento de Ciencias Naturales y responsable de Calidad del colegio MARIA PISACA

No obstante, si algo les gusta destacar a estos profesores es la parte extracurricular de la formación que se imparte en el colegio. “Es un sistema que apuesta por que el alumno sea protagonista en el proceso de aprendizaje, incidimos en valores como el trabajo, sacrificio, el esfuerzo… Inculcamos esos valores desde pequeños para que ellos vayan encontrando su excelencia y lleguen al sitio al que quieran llegar. Si lo consiguen, es mérito del alumnado y sus familias, nosotros contribuimos poniendo el andamiaje y las herramientas para que lo hagan”. Díaz apostilla que en esto contribuyee como parte fundamental el apoyo de las familias “la comunicación entre el profesorado y la familia es continua, lo que es muy importante para conseguir esa confianza y afianzar todos esos procesos de aprendizaje para conseguir los objetivos que nos hemos propuesto desde el inicio”.

El proyecto educativo y el ideario del Colegio Hispano Inglés ofrece un programa de voluntariado desde 4º de ESO hasta 2º de Bachillerato, con participación en ayuda a ancianos, inmigrantes, niños con dificultades de aprendizaje, etcétera por el que el pasado año 2022 recibieron el premio Solidaridad que otorga el Cabildo de Tenerife. “Nuestra colaboración consiste en integrar el aprendízaje servicio como herramienta educativa en el proyecto global del centro, de manera que no se realicen simplemente acciones solidarias puntuales sino que a lo largo de todo el año se eduque en solidaridad, ayudando a entender la dignidad que tiene cada persona e implicando a nuestro alumnado de forma directa en ser agentes de cambio. La formación teórica en secundaria sobre el significado de ser voluntario y la participación directa en diversos proyectos de voluntariado colaborando con varias ONG durante la etapa de bachillerato despiertan en los chicos y chicas, el deseo de servir ayudándoles a aprender aplicando conocimiento, habilidades y actitudes. Muchos de ellos continúan en esas labores de voluntariado después de salir del colegio”.

Unos 1250 alumnos anuales y 75 profesores han formado una comunidad que se mantiene unida a lo largo del tiempo y cuya satisfacción se demuestra en el gran número de familias que pasan por el centro generación tras generación, y la implicación de exalumnos y exalumnas con las actividades que se realizan en el colegio.