La Audiencia Provincial de Tenerife ha condenado a una mujer a pagar 3.000 euros por haber presentado una denuncia falsa contra su expareja, al que acusó de amenazarla dos veces en un mismo día sin que fuera cierto.

En ambas ocasiones asegura que se había encontrado en La Laguna con el hombre, y que éste conducía una motocicleta y se pasó el dedo índice por el cuello.

Más tarde, la mujer reconoció que como la persona que conducía la motocicleta llevaba casco sólo lo pudo reconocer "por la mirada", por la envergadura física y un defecto en el hombro.

Finalmente, admitió que no había visto la cara de su expareja sino que "intuyó" que era él y que lo acusó porque "no entendía que otra persona le amenazara".

Ese mismo día acudió a la Comisaría de La Laguna, siendo "consciente de que las denuncias no eran ciertas y con la única intención de perjudicar a su expareja", lo que no le impidió solicitar una orden de alejamiento.

El hombre llegó a estar detenido tras comparecer voluntariamente ante la policía, y fue puesto a disposición judicial 24 horas después.

Celebrado un juicio rápido, la denuncia quedó desestimada al considerar el Juzgado que no había prueba alguna de que los hechos hubiesen ocurrido.

El hombre presentó una querella contra la mujer y ésta fue condenada por denuncia falsa y se le impuso la mencionada multa.

Varios testigos ratificaron que en el momento en el que la mujer decía haber sido amenazada el hombre se encontraba en un club de motoristas del que es presidente, a tres kilómetros de distancia, y que ese día se había desplazado en coche.