El invierno ha aterrizado de forma repentina en Canarias. Después de un octubre cálido (el doceavo octubre más caluroso de la historia) y un noviembre con pocos cambios, los termómetros empezarán a descender de manera súbita los próximos días acompañados de varios frentes de lluvia y una borrasca que dejará copiosas lluvias en varios puntos de las Islas.

La dinámica atmosférica ha cambiado por completo en las últimas semanas. El anticiclón de las Azores, que ha estado dirigiendo todo el verano y parte del otoño la orquesta climática de Canarias, ha empezado a debilitarse. Mientras, un anticiclón situado en Islandia está ganando fuerza lo que ha originado que los sistemas de bajas presiones se coloquen muy cerca de la Península y lo tengan más fácil para descender hasta las latitudes del Archipiélago.

"Es un patrón sinóptico invertido", revela David Suárez, delegado autonómico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que destaca que es la situación atmosférica más favorable para que el invierno comience a hacer acto de presencia en el Archipiélago. Así, con el alta de las Azores situada al oeste y otro anticiclón situado en las islas británicas, "se ha formado un pasillo frío que permite la irrupción de un chorro polar hasta Canarias", resalta Suárez.

Se ha formado un pasillo frío que permite la irrupción de un chorro polar hasta Canarias

Esta nueva distribución de las estructuras atmosféricas permitirá que llegue, entre otros, la primera borrasca de la temporada a Canarias. La Aemet tiene previsto que alcance el Archipiélago el próximo domingo y que sus efectos se mantengan, al menos, hasta el lunes. "Dejará precipitaciones cuantiosas durante esas 24 horas", explica Suárez. El fenómeno estará acompañado de tormentas, que afectarán con más fuerza al sur y el oeste de las Islas, y no se descarta que también soplen vientos fuertes en las zonas de alta montaña de las islas. "Veremos si tiene suficiente entidad para que sea nombrada", explica el investigador. De momento el Grupo Soroeste europeo, al que pertenece la Aemet, ha nombrado cuatro borrascas de gran impacto: Armand (19 de octubre), Béatrice (22 de octubre), Claudio (31 de octubre) y Denise (20 de noviembre). Si la del domingo adquiere entidad su nombre será Efraín.

Nombres de las borrascas de gran impacto de la temporada 2022-2023 Aemet

Lo que tiene de especial esta borrasca, además, es que se está formando muy cerca de las Islas, concretamente al noroeste. Al físico de la Aemet, Juan Jesús González Alemán, esta disposición atmosférica le ha suscitado gran interés, y así lo ha estado manifestando en sus redes sociales, en las que ha explicado que el "bloqueo de altitudes altas" facilita que se vean "patrones" como el que va a vivir Canarias este domingo: "vaguadas y potentes borrascas en zonas subtropicales cercanas a Canarias". "No es una predicción", advierte el físico , pero su a entender sí es una "muestra de lo revolucionada que estará la circulación atmosférica en las próximas semanas".

Pero las precipitaciones arribarán a las Islas de manera algo más tímida antes. Para este jueves se había previsto la llegada de un frente debilitado desde el nordeste desde el Golfo de Cádiz. No se descartaba que pudiera dejar lluvias en algunos puntos del Archipiélago. Por la mañana aún no ha habido signos de precipitación en ningún punto de las Islas, a excepción de Vallehermoso (La Gomera), donde apenas han caído 0,2 litros por metro cuadrado.

El sábado llegará un segundo frente. La Aemet prevé que el sábado, en las islas de Lanzarote, Fuerteventura y al norte e interior de las islas de mayor relieve, amanezca encapotado y con posibilidad de que caigan lluvias débiles. Estas precipitaciones podrán llegar a ser localmente moderadas, especialmente en el norte de las islas montañosas y durante la primera mitad del día. El resto de zonas estarán cubiertas con nubes grises pero la probabilidad de que llueva será más baja. Si lo hace, las precipitaciones serán débiles y ocasionales.

El sábado se levantará encapotado y con posibilidad de que caigan lluvias débiles

Las lluvias irán acompañadas de un descenso de las temperaturas mínimas y máximas, que se situarán en los 17 grados de mínima y los 23 de máxima, un par de grados por debajo de lo que se ha venido registrando las últimas semanas. "Es cierto que en algunos lugares aún tendrán temperaturas altas, pero la tendencia es al descenso", explica Suárez, que insiste en que los termómetros marcan, desde mediados de noviembre, cifras más acordes a la época del año. De hecho, en algunas estaciones de alta montaña, como la de Las Cañadas del Teide o la de la Vega de San Mateo, están amaneciendo estos días con 2 grados de mínima.