El alga japonesa Rugulopteryx okamurae, una especie invasora que está causando estragos en las costas del Estrecho de Gibraltar, ha llegado a Canarias. La especie invasora ha sido observada en «acumulaciones masivas» tanto a pie de orilla como flotando sobre las aguas en la zona de la Playa de La Puntilla y el Muelle Pesquero de San Cristóbal, en Gran Canaria. También la han encontrado en Lanzarote.

La invasión de estas algas ha sido detectada por los investigadores del (IU-ECOAQUA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), que establecen que «más del 90% de las biomasas localizadas en estas zonas corresponden a ejemplares de esta nueva especie».

Se trata de una especie que lleva varios años causando graves problemas ambientales en el Estrecho de Gibraltar, donde se han llegado a retirar más de 10.000 toneladas, generando costes económicos de hasta 400.000 euros, tal y como se desprende de la información facilitada en la última Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, durante la cual fue aprobada una estrategia de gestión frente a esta amenaza contra el ecosistema marino y costero para el área afectada de Andalucía.

Los expertos de la ULPGC no descartan la presencia de esta alga parda en otros tramos costeros de Canarias, como podría ser el entorno costero del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, que consideran en riesgo, dado el elevado tráfico marítimo comercial que existe entre el mismo y el sur de la Península Ibérica. El comportamiento de esta especie supone una importante amenaza para los ecosistemas marinos canarios, debido a su rápido crecimiento, capaz de sustituir a las especies autóctonas de las Islas. Por eso insisten en la necesidad de tomar medidas.