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Educación

Normalidad para la despedida

Llega el fin de curso para la mayoría del alumnado canario, que en los últimos meses ha recuperado algunas tradiciones previas a la pandemia, como las actividades en grupo

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Los alumnos del CEIP Camino Largo en una de las activiades de fin de curso. María Pisaca

Recuperar la normalidad. Ese fue el objetivo fijado por el equipo directivo del CEIP Camino Largo, en La Laguna, para el último día del curso. Comienzan las vacaciones de verano para los estudiantes canarios, que en estos últimos meses vuelven poco a poco al orden antes de la pandemia. Los juegos, los bailes y los momentos compartidos son, así, los protagonistas de estas últimas horas de clase.

La alegría de las vacaciones de verano llegó a cada uno de los rincones del CEIP Camino Largo, en La Laguna. La gran mayoría de los niveles educativos finalizaron el jueves 23 de junio el curso escolar 2021/2022 y lo hicieron con una gran fiesta que devolvió la normalidad a muchos centros tras dos años de pandemia, mascarillas y distancia de seguridad. Colegios como el del Camino Largo han optado por modificar sus tradicionales festivales de final de curso, en los que cada nivel realiza una actuación para despedir las clases, y han optado por nuevas fórmulas que promuevan la convivencia y conviertan los centros escolares en una auténtica fiesta de inicio del verano.

En el caso del CEIP Camino Largo, el equipo directivo organizó el Caminito Fest, un festival que se celebró de 10:30 a 12:30 horas y que fue el mejor broche para este curso. Los alumnos de Primaria fueron los protagonistas de estas actividades que se dividieron en cinco zonas y que sirvieron para que los pequeños recuperaran el contacto con los compañeros de otras clases antes del parón veraniego. «¿Qué hora es?», «¿Cuánto tiempo nos queda?», preguntaban los menores durante la mañana puesto que fueron ellos los dueños de su tiempo y quienes decidían qué zona del festival visitaban en cada momento.

Esta jornada de despedida comenzó en las aulas, donde a primera hora se sirvió chocolate caliente y los alumnos se despidieron de sus tutores. Ataviados con la ropa que ellos quisieran, el alumnado lagunero tan solo tenía que cumplir con tres normas: respetar a los demás, respetar lo que les rodeaba y respetarse a sí mismo. De este modo, muchos menores acudieron vestidos con el equipaje de su deporte favorito, como el fútbol o el atletismo, o disfrazados de sus personajes predilectos, como Robin Hood o Maléfica.

El centro se dividió en cinco zonas para el disfrute de los más pequeños. En el espacio bailongo, los alumnos pudieron mostrar sus habilidades en el mundo de la danza al ritmo de las canciones del momento. También se organizó un cine al aire libre en el que hubo hasta un puesto en el que los profesores no pararon ni un minuto de hacer cotufas. En la Zona Zen, los alumnos pudieron bajar el ritmo para, en mitad de una zona arbolada, dibujar, pintar y escribir bonitos mensajes a sus compañeros, que luego pudieron exponer en un tablón de buenos deseos para los meses de verano.

La heladería fue, sin duda, uno de los espacios más exitosos de la mañana en el Caminito Fest. Para recargar fuerzas tras los movidos juegos que protagonizaron, entre los que hubo partidos de fútbol o juegos del escondite, el equipo directivo del CEIP Camino Largo instaló un puesto de helados, de donde los jóvenes salieron más que refrescados. Por último, en la zona nostálgica, en la entrada del centro, se reprodujeron imágenes y vídeos de las actividades realizadas en el colegio a lo largo del curso.

La directora del CEIP Camino Largo, Mónica Montesdeoca, recuerda que esta es la primera gran actividad en la que se recupera totalmente la normalidad tras la irrupción de la pandemia. «No solo queremos recuperar la normalidad, sino que los niños aprendan a decidir por ellos mismos y que gestionen su tiempo. Además, estas actividades ayudan al desarrollo emocional de los alumnos porque llevan sin relacionarse los unos con los otros demasiado tiempo», relató la directora mientras recorría las diferentes zonas de juegos en las que hasta los profesores se animaron a participar.

Un gran curso

La consejera de Educación del Gobierno de Canarias, Manuela Armas, reconoce que «hemos asistido a dos cursos realmente difíciles para las comunidades educativas y también para la Administración» ya que «la pandemia y la erupción volcánica de La Palma no nos lo han puesto fácil», aunque afirma que «el balance general del curso es satisfactorio». No obstante, la titular de Educación avanza la necesidad de «plantear modificaciones estructurales que pretendemos establecer para el futuro de nuestras escuelas».

Armas celebra que los centros escolares canarios hayan podido volver a la normalidad tras lo más duro de la pandemia e indica que eso «se lo debemos agradecer el comportamiento de nuestro alumnado y sus familias, así como el buen hacer de nuestro personal docente y no docente». Añade que muestra de que los centros han seguido trabajando con responsabilidad e ilusión es la entrega de 56 premios a los centros educativos que han participado en distintos proyectos de la Consejería y 10 premios a la excelencia en innovación educativa.

De cara al próximo mes de septiembre, Manuela Armas reconoce que los grandes retos que afronta la comunidad educativa «vienen marcados por las grandes normas de la educación no universitaria, la Lomloe y la Ley Orgánica de ordenación e integración de la Formación Profesional». Añade que, en el contexto autonómico, «el principal reto es consolidar las mejoras introducidas en esta legislatura», como es el caso de la bajada de ratios alumno-profesor en Bachillerato y Secundaria, así como la desaparición de los grupos mezcla en el último ciclo de Educación Primaria. La consejera también recuerda el aumento de la plantilla de profesorado fijo; las mejoras en la atención a la diversidad del alumnado con necesidades especiales; las tarjetas de prepago para el alumnado de cuota cero en los comedores escolares; el Plan Estratégico de Educación Infantil de 0 a 3 años y la incorporación de alumnado de 2 años a los centros educativos públicos dependientes de la Consejería de Educación.

Nuevo comienzo

A los menores canarios les queda ahora por delante un largo periodo de vacaciones que, sin embargo, ya tiene fecha de caducidad. La actividad lectiva para el alumnado de Infantil y Primaria comenzará de nuevo el 9 de septiembre y en el caso de la Educación Secundaria Obligatoria, las clases arrancarán el 12 de septiembre, mientras que Bachillerato y Bachillerato de Personas Adultas se prolongarán desde el 12 de septiembre hasta el 23 de junio (el 1º curso) y hasta el 19 de mayo (el 2º curso). Los programas formativos de Formación Profesional (FP) Adaptada, FP presencial y a distancia, y Formación Básica de Personas Adultas también comenzarán para el estudiantado el 12 de septiembre mientras que el curso específico de acceso a Ciclos Formativos de Grado Medio se iniciará el día 19 de septiembre.

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