Los Premios BBVA Fronteras del Conocimiento distinguieron, entre otros, a algunos de los científicos tras las vacunas contra la covid-19 y a estudiosos del calentamiento global o la pérdida de biodiversidad. Pero no solo a ellos, en el escenario de Palacio Euskalduna de Bilbao se celebró, a través de 14 líderes mundiales en investigación científica y creación artística, «el poder de la ciencia y la cultura para afrontar con éxito los grandes desafíos globales del mundo actual».

Así lo dijo el presidente de la Fundación BBVA, Carlos Torres Vila, quien recordó que, ante desafíos que transcienden las fronteras y «los límites de nuestro conocimiento», se necesita «articular una respuesta global y coordinada basada en la investigación, la innovación y la educación».

Este año los Premios Fronteras miraron a la pandemia y premiaron en Biología y Biomedicina a Katalín Karikó, Robert Langer y Drew Weissman, creadores de dos tecnologías que han impulsado la terapias de ARN mensajero, las cuales dieron al mundo vacunas frente a la covid-19.

Karikó recordó los largos años de trabajo y cómo, «junto a la contribución de miles de otros científicos», culminaron en el desarrollo de vacunas que «han logrado proteger a millones de personas de los graves efectos de la covid». Unos trabajos que han abierto la puerta a futuras terapias. Weissman citó los trabajos en su laboratorio para hacer vacunas de ARNm contra el VIH, la malaría o una para todos los coronavirus.

El discurso de Langer recordó los largos años durante los que se enfrentaron al escepticismo de sus propios colegas. «Mi trayectoria, hasta aquí, en gran medida, es un reflejo de la de los doctores Karikó y Weissman. Sus primeros trabajos pioneros fueron muy subestimados durante bastante tiempo, pero nunca se rindieron a pesar de lo que dijeran los demás», indicó.

Los Premios Fronteras dirigieron también su mirada a otros de los grandes problemas que suponen una amenaza existencial: el cambio climático y la crisis de biodiversidad. Los climatólogos Ellen Mosley-Thompson y Lonnie Thompson, premiados en Cambio Climático, hacen sonar la alama con sus estudios del deshielo de los glaciares, que muestran que la rapidez del cambio climático no tiene precedentes.

Lonnie Thompson dijo que, a pesar de las evidencias, los «habitantes de la Tierra y sus gobiernos han hecho poco», pero insistió en la existencia de tecnologías y se hizo eco de las protestas de los jóvenes para «que se tomen medidas inmediatas».

Otra amenaza es la pérdida de biodiversidad. Los ecólogos Lenore Fahrig, Simón Levin y Steward Pickett obtuvieron un galardón en Ecología por introducir la dimensión del espacio en la ciencia ecológica y aplicarla al diseño de reservas naturales y ciudades más sostenibles.

También fueron premiados Philipp Glass en el ámbito de la Música; Judea Pearl, en el campo de Tecnologías de la Información; Matthew Jackson en Economía; Charles Fefferman y Jean-Francoise Le Gall en Ciencias Básicas; y Mark Granovetter en Ciencias Sociales.