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Cristo González Directora de Enfermería del Hospital de La Candelaria

«Hay que tomar medidas para que las enfermeras no abandonen»

Cristo González Andrés Gutiérrez Taberne

Reconocimiento, evitar las ‘fugas de cerebros’ y devolver el prestigio a la profesión son algunos de los deseos de Cristo González, directora de Enfermería del Hospital de La Candelaria para este año, que considera clave para revertir los daños de la pandemia. 

¿Qué significado tiene para usted el Día de la Enfermería?

Que el 12 de mayo se reconozca a las enfermeras, de forma simultánea y en todo el mundo, hace que este día sea muy especial y se convierta en una jornada reivindicar, reforzar su imagen, hablar de proyectos, del pasado y el futuro.

¿Qué recuerda con más cariño de su carrera como enfermera?

Han sido tantas cosas. Soy una mujer afortunada. Estaba estudiando biología cuando se me cambió la cabeza y decidí ser enfermera por una persona que se convirtió en mi referente. Me gusta mucho la asistencia. De hecho, te voy a contar una cosa que pensé que nunca iba a ocurrir. Llevo muchos años dedicada a la gestión y, cuando terminó la etapa anterior, pensé que nunca más podría ser enfermera asistencial. Me daba miedo porque pensaba que no podría volver por haber perdido ‘la mano’ Pero lo conseguí gracias a mis compañeras. Fue muy bonito volver a mis orígenes y haberlo conseguido, con mucho trabajo y esfuerzo, fue un retazo maravilloso.

La pandemia ha pasado una factura muy grande; ha restado mucha vida familiar

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¿La pandemia les ha pasado factura?

Ha pasado una factura muy grande a todos los profesionales de salud y a las enfermeras muchísimo. Estamos cansados. La pandemia ha restado mucha vida a su familias. La covid supuso un intenso y complejo trabajo y como no éramos suficientes en un momento determinado, se tuvieron que doblar turnos que restaron mucha vida familiar durante las seis olas. Ojalá no vivamos más olas grandes, porque debemos proporcionar a la sanidad y otros pacientes la posibilidad de restaurar todo.

¿Qué le suscita que la mitad de las enfermeras piense en abandonar la carrera?

Me quedo muy preocupada. No nos queda otra que mirar hacia dentro en la profesión y ver lo que nos falta por hacer. Es cierto que ante una situación extraordinaria era inesperable la forma en la que podríamos reaccionar, pero sí me gustaría que los gobiernos tomaran las medidas necesarias para que las enfermeras puedan continuar su labor. Hay que apostar por otro tipo de mejoras laborales y condiciones que les hagan sentirse más recompensadas para que no tengan que plantearse dejar la profesión. Pero para saberlo tendríamos que preguntárselo a ellas.

No nos queda otra que mirar hacia el interior de la profesión y ver qué nos queda por hacer

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El contrapunto es que la vocación es muy alta en Canarias pero, ¿cree que corre el riesgo de difuminarse si esta situación se prolonga demasiado?

Hoy en día el deseo de ser enfermeros entre los jóvenes es muy alto. Pero no podemos dar la espalda porque es una profesión indispensable en el cuidado de la sociedad. Nos toca recorrer un camino para evitar que la sociedad enferme, y el aliado fundamental para ello son las enfermeras. Hay que mostrar más la enfermería, pero también darle recompensas a quienes quieran serlo. Deben existir más plazas y contar con más desarrollos personales. Para ello también es fundamental el prestigio que nos otorgue la sociedad, que será la que haga que los jóvenes quieran ser enfermeros.

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