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Día de la Enfermería

El desgaste por la covid pone en riesgo la vocación enfermera en Canarias

La mitad de las enfermeras se plantean dejar la profesión tras la pandemia | El colectivo exige la estabilización laboral, regular las especialidades y aumentar los ratios por habitante

Concentración del sindicato de enfermería Satse, a las afueras del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Carsten W. Lauritsen

La pandemia ha evidenciado las costuras de la sanidad. Dos años y seis olas de covid después, más del 80% de las enfermeras ha visto como su situación laboral se ha agravado. La presión en los servicios sanitarios, las agresiones de los ciudadanos y la inestabilidad laboral se han convertido en las características de una profesión cuya única preocupación, sin embargo, debería ser cuidar de la salud de la población. El hastío colectivo ha alcanzado tal punto tras la pandemia que la mitad de los profesionales sopesa abandonar una carrera que, para la mayoría, es vocacional. Se sienten ninguneadas y desoídas por la Administración y, en este nuevo contexto, exigen que se tomen medidas correctoras para que, de una vez por todas, se les trate de la manera que se merecen de acuerdo al servicio que prestan a la sociedad. 

"Pensábamos que con la pandemia la cosa iba a cambiar, pero no ha sido así", lamenta el delegado provincial del sindicato de enfermería Satse en Canarias, Joel Hernández, colectivo que ayer, en conmemoración del Día de la Enfermería, se manifestó en las afueras de los hospitales de La Candelaria (Tenerife) y Materno-Infantil (Gran Canaria). La gratitud que la población les trasladaba en cada cura, pinchazo o pequeña charla durante los primeros meses de convivencia con el coronavirus se han disipado. Los aplausos de agradecimiento a las 19:00 horas se han transformado en insultos y amenazas, cuando no agresiones físicas, que en los últimos dos años han recibido ocho de cada diez profesionales que ejercen su labor en Canarias.

En los últimos dos años han recibido ocho de cada diez profesionales que ejercen su labor en Canarias

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Ahora el miedo, la angustia y el agobio del día a día han pasado a formar parte de la vida de las mayoría de las enfermeras. "Se nos somete a una presión y a unas cargas de trabajo que superan con creces la capacidad que tenemos", sostiene el presidente del Colegio de Enfermería de Canarias, José Ángel Rodríguez, que destaca que, tras la pandemia, un porcentaje "importante" de enfermeras ha desarrollado depresión. El colectivo profesional aprovechó la señalada cita para celebrar de forma conjunta las XII Jornadas sobre Innovaciones en Enfermería y IX Congreso Canario de Enfermería en el Aulario de Guajara de la Universidad de La Laguna, a las que se inscribieron 300 enfermeras. En dicho encuentro concluyeron que, en el sistema sanitario actual, las enfermeras no tienen una "gratificación" acorde a los largos turnos de hasta 12 horas que deben soportar, los interminables periodos de tiempo lejos de su familia y la incesante sombra de la inestabilidad que les ahoga en sus puestos de trabajo.

"Después de dos años seguimos en la misma casilla. No avanzamos y encima nos enfrentamos a una sociedad más hastiada", insiste Hernández. La situación está agravada por la pandemia, pero ya existía antes. "Las contrataciones de refuerzo para la covid que hizo el Gobierno de Canarias durante este tiempo solo han demostrado la necesidad imperiosa de personal que existía", destaca el delegado provincial. Gracias a esos contratos, de hecho, Canarias ha podido igualar los ratios de enfermera por habitante del resto de España -que, por otra parte ha sufrido un descenso-. Los sanitarios esperan "que las contrataciones se mantengan, porque las carteras de servicio se han incrementado, y aún estamos en un ratio muy bajo". En las Islas ejercen su labor en la sanidad pública 4,4 enfermeras por cada 1.000 habitantes, como muestran los datos proporcionados por el Sistema Nacional de Salud (SNS). Un ratio que se encuentra a años luz de la media de la Unión Europea (7,64 por cada 1.000 habitantes) y apenas llega a la mitad de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (8,77 enfermeras por cada 1.000 habitantes). En el Servicio Canario de la Salud (SCS) se encuentran ejerciendo su labor 9.801 enfermeras, de las que 1.307 ejercen en los centros de salud y 7.792 en los hospitales, pero se estima que en toda Canarias pueden estar ejerciendo al menos 14.500 enfermeras.

Se estima que en toda Canarias hay al menos 14.500 enfermeras

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Aumentar los ratios es una reivindicación histórica del colectivo, pues consideran que solo así "se asegura un cuidado de calidad a la población", como recalca Hernández. Algo que, a su vez, va aparejado a una mejora en las condiciones laborales. El Colegio de Enfermería calcula que las tasas de temporalidad entre el colectivo en Canarias superan el 60% y considera que las plazas que se han ofertado hasta el momento en las oposiciones son insuficientes para asumir la demanda creciente. En la convocatoria de la OPE 2018, por ejemplo, se presentaron más de 14.000 personas para unas 1.200 plazas. "Esperamos que con la oferta de empleo extraordinaria de la Ley 20/21 podamos reducir la temporalidad por debajo del 8%, pero será complicado", advierte Hernández.

Por su parte, Rodríguez defiende la necesidad de potenciar en la especialización de las enfermeras para conseguir mejores resultados de salud. Sin embargo, para poder incidir en estas especialidades es necesario ampliar la oferta de Enfermeros Interno Residente (EIR) - Canarias solo oferta 80 plazas-, así como renovar la plantilla de profesores universitarios, que cada vez está más envejecida. "La media de edad entre los docentes es de 60 años", relata Rodríguez. En definitiva, el colectivo considera que la sanidad canaria adolece de una correcta "planificación" de la actividad enfermera y de una estructura eficiente.

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