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Personas con discapacidad

La aventura de Rodrigo García: de Segovia a Vigo en “buggy” y silla de ruedas para concienciar

Completará 600 km en su vehículo hasta la urbe, donde se encontrará con su hermana y su sobrina: "Quiero demostrar que no hay límites"

Rodrigo García junto al 'buggy' que utilizará para ir desde Segovia a Vigo por caminos. FDV

Enviar un mensaje claro a la gente que está en silla de ruedas: que “hay vida y esperanza” y “no hay límites”. Es el objetivo que tiene entre ceja y ceja Rodrigo García De Pablos (11 de junio de 1983), vecino de Valverde del Majano, en la provincia de SegoviaCompletará los 600 kilómetros que separan su pueblo de Vigo, donde se encuentran su hermana y su sobrina de 6 años, montado en un buggy con barreras antivuelco. Lo hará él solo por caminos de tierra. Sale el 25 de mayo y prevé llegar el 27 por la tarde o el 28 a mediodía para quedarse hasta el domingo o el lunes en la urbe, que “es preciosa”. “Quiero demostrarme que puedo conseguirlo. Sería un golpe de adrenalina para mí”, relata a Faro de Vigo.

Su intención es contactar con alguna asociación para dar una charla en la ciudad y contar las anécdotas que surjan, además de relatar su experiencia en silla de ruedas. Un accidente de moto en junio de 2015 le produjo una lesión en la médula. Un punto y aparte en su vida. “Fui a dar una vuelta antes de entrar a trabajar y después de dejar a mi novia en su casa; me puse todas las protecciones menos el chaleco protector, que cubre pecho, espalda y clavículas. Sobre las 20.00 horas, me caí en un campo de cereal y perdí el conocimiento. Al despertarme, no sabía dónde estaba ni por qué y no era capaz de ponerme de pie. No llevaba conmigo el teléfono, por lo que no me auxiliaron hasta las 6 de la mañana del día siguiente. Para no pasar frío, me acurruqué. Finalmente, me localizó un amigo al ver la rodada en el suelo; el pueblo pasó toda la noche buscándome”, recuerda.

Este aciago episodio fue el inicio de un camino repleto de baches: operaciones de espalda y uréter, numerosas infecciones de orina que le provocaron la pérdida de un riñón, casi un año en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, la ruptura con su pareja y la muerte de su perro. “Me hundí muchísimo, pero salí adelante gracias a mi forma de ser. Soy dicharachero, me gusta hacer reír a la gente. Al salir del hospital, empecé a utilizar un quad porque no veía mi vida con sentido sin un vehículo de motor. Tiempo después, me enamoré del buggy, que es más seguro y muy potente y me permite hacer viajes largos: tiene 200 caballos con turbo, 900 centímetros cúbicos y una autonomía de 180 kilómetros a velocidad moderada”, indica.

Ya ha estudiado la ruta con la ayuda de Google Earth, pero es consciente de que la realidad será más difícil de lo que parece en la pantalla del ordenador. “Me encontraré caminos cerrados y propiedades privadas por las que no podré pasar. Sé que habrá complicaciones, por eso no he reservado alojamientos para dormir. Pararé donde pueda. Lograr el objetivo yo solo y superar estos contratiempos hará que me sienta muy orgulloso de mí mismo. Mi intención es recorrer toda España con el buggy”, comenta antes de señalar que, para poner rumbo a Valverde del Majano, un amigo vendrá a Vigo a recogerlo en un coche con remolque.

Pide ayuda “a gente de buena fe” que esté dispuesta a participar en este reto

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Reconoce que le gusta mucho la ciudad olívica y que, si no estuviera en silla de ruedas, la visitaría más veces: “Con las cuestas, es más complicado moverse”. En la urbe, pasará tiempo con su hermana y su sobrina, a la que le quiere dar una sorpresa. Tiene muchas ganas de compartir su ánimo y fuerza con otras personas en silla de ruedas, por lo que aprovecha este reportaje para hacer un llamamiento a entidades públicas y privadas o centros educativos. “Quiero dar charlas para lanzar el mensaje de que, si se quiere, se puede”, anota.

Una agencia de seguros de Segovia arrimará el hombro para costear parte del viaje de Rodrigo García: lucirá un anuncio de este negocio en el buggy a cambio de 100 euros, cantidad que cubre tres cuartos del gasto en combustible previsto. Destaca que se trata de una experiencia “muy costosa”, por lo que pide ayuda “a gente de buena fe” que esté dispuesta a participar en este reto. Atiende a los interesados en sus perfiles de Instagram, Facebook o YouTube (Tipete Trt en los tres) y en el teléfono 665 93 05 85.

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