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La ULL ‘premiará’ a los científicos más productivos en sus nuevos contratos

Su nuevo plan estratégico de I+D busca resarcir el impacto de las jubilaciones masivas, mejorar el músculo de la administración y reforzar la colaboración internacional

Investigadoras de la Universidad de La Laguna trabajando en uno de los laboratorios de la institución. | | ANDRÉS GUTIÉRREZ

Para que una universidad tan envejecida como la de La Laguna pueda resarcir el impacto de las jubilaciones masivas en su músculo investigador, debe realizar cambios de fondo en su estructura de contratación. En su nuevo Plan Estratégico de I+D –que aún tiene que ser aprobado por todos los departamentos del centro– la universidad se plantea cambiar el sistema de baremación para el acceso de los nuevos doctores a una plaza pública, de modo que se pueda premiar a aquellos investigadores que hayan conseguido durante sus años de doctorado o posdoctorado una mayor y mejor producción científica.

«Se pretende que, a la hora de elegir quien ocupa una plaza, el que haya realizado más investigación pueda obtener más puntos», resalta el vicerrector de investigación de la institución, Ernesto Pereda. Esta relajación de las normas del baremo actual –que normalmente es 50% producción científica y 50% docencia, aunque depende de la plaza – evitará que se «sature» cuando sobrepasen un cierto número de artículos científicos publicados. «No puede ser que una persona que ha escrito 20 artículos tenga la misma puntuación que uno con 50», insiste Pereda, que recalca que, hasta ahora, el modelo imperante provocaba que solo pudieran acceder a un puesto en la universidad los científicos más veteranos.

De hecho, el vicerrector considera que, con esta medida, se podrá dar una oportunidad a los jóvenes investigadores para lograr un puestos de ayudante doctor o contratado doctor en un plazo más corto. De este modo, se podrá garantizar la supervivencia científica de la universidad que, desde hace ya tres años, depende de las jubilaciones masivas que no paran de sucederse.

«Lo que pretendemos es que si en el apartado de investigación, la puntuación máxima un candidato supera el valor asignado, se tenga en cuenta, de manera que no quede ningún mérito sin valorar», resalta Pereda. De esta manera, «el investigador que tenga más producción científica marcará el límite y el resto de méritos se valorarán de manera proporcional». La baremación, no obstante, también tendrá en cuenta los criterios de calidad, de tal forma que la universidad pueda retener al mejor talento científico de las Islas.

La universidad cuenta con una estructura de captación de fondos muy débil

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Esta es una de las líneas principales sobre las que pivota la nueva estrategia de I+D que el equipo rectoral presentó el pasado jueves y quiere implantar en la universidad hasta 2025. Este plan también pretende proporcionar más recursos a la administración para poder gestionar correctamente la ingente cantidad de papeleo y la exigencia asociada a los fondos Next Generation de la Unión Europea. Paralelamente, la universidad está trabajando en «crear una oficina de gestión de proyectos», de forma que puedan dar «apoyo» a los investigadores y desde el que se pueda llevar a cabo una centralización de las compras que permita conseguir productos de forma más ágil.

Por último, se pretende impulsar los proyectos de captación de talento y la colaboración internacional. El objetivo es posicionar a la investigación de la ULL en el plano internacional. Actualmente la universidad se encuentra entre los puestos 701 y 800 del ránking de Shangai (de 1.000 universidades), mientras que ocupa el puesto 625 del Ranking Mundial de Universidades (en el que se incluyen 2.000 instituciones). Cuenta con grupos de investigación con importantes resultados comparativos con otras universidades, y en su proyección internacional destaca la astrofísica –gracias a haber abierto una vía de colaboración continua con el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) –.

Sin embargo, la universidad se encuentra en un entorno donde la competencia en I+D+i cada vez adquirirá un matiz más internacional que requerirá cotas de excelencia más elevada, por lo que la ULL no solo debe mantenerse sino reforzarse para no perder los niveles actuales.

Las principales debilidades de la universidad están en que cuenta con un porcentaje de personal investigador muy bajo en comparación con otras universidades, y cuenta con pocos investigadores jóvenes (predoctorales y posdoctorales) en sus grupos de investigación. Asimismo, cuenta con una estructura de investigación muy débiles en captación de fondos que, en estos momentos, es lo que más puede contribuir a que avance la reputación de la ULL.

«Una consultora externa nos ha hecho el diagnóstico y las propuestas, que es lo que vamos a presentar por departamentos hasta junio», explicó Pereda, que señala que quiere buscar el máximo consenso entre la comunidad universitaria. «La idea es que se pueda poner en marcha a partir de julio de este año», insistió, pues considera que es un paso necesario para «conseguir la ULL que queremos».

La ciencia isleña también ha perdido un 20% de su financiación en los últimos 12 años

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Sin embargo, el vicerrector de investigación es consciente de que Canarias se encuentra en una situación muy débil en lo que se refiere a la financiación de la I+D y así lo puso de manifiesto durante la presentación de esta estrategia en el Claustro universitario celebrado el pasado jueves. Según el informe Cotec de 2020, Canarias tan solo gasta 98 euros por habitante en ciencia, lo que la sitúa como la última comunidad en inversión en este tipo de actividades. La media nacional se encuentra en 328,6 euros y hay comunidades, como País Vasco, donde esta financiación se duplica hasta llegar a 674,5 euros por habitante. Canarias es, además, una de las comunidades que ha perdido más empleos en este sector tras el crack económico de 2008. Canarias, junto a La Rioja, ha perdido el 18% de sus empleos en investigación y desarrollo. La ciencia isleña también ha perdido un 20% de su financiación en los últimos 12 años. En todo caso, la universidad cuenta con que este año pueda añadir a sus fondos propios el presupuesto anunciado por el Ministerio de Ciencia, dotado de 2,5 millones de euros, así como la financiación prevista en el Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan) para este año.

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