Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Fauna

El lince ibérico podría llegar a la Comunidad Valenciana "en cinco años"

Investigadores del CEU UCH de Vaencia rastrean hasta ocho puntos del territorio para la reintroducción de un felino muy amenazado

Un ejemplar de lince ibérico del programa de cría nacional.

Un lustro. Ese es el plazo que fija Jesús Cardells, aproximadamente, para ver al lince ibérico (Lynx pardinus) en territorio valenciano. "En unos sesenta meses podríamos tener ejemplares según nuestras previsiones", señala este biólogo-veterinario que lidera el estudio ViaLynx sobre los hábitats más idóneos para la reintroducción del felino en diferentes puntos del este peninsular.

De las ocho zonas analizadas por el grupo Saigas de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU-UCH) de Valencia, destacan como más proclives el Alto Turia, la Calderona, las Hoces del Cabriel y la Muela de Cortes. Cardells incide en que la viabilidad del lince va ligada a la presencia del conejo de monte, su principal fuente de alimentación.

El equipo que dirige Cardells lleva meses realizando prospecciones sobre el terreno, contabilizando el número de estos prolíficos mamíferos en cuadrículas de diez por diez kilómetros cuadrados. Pese a que en el 55% de los municipios valencianos hay sobrepoblación de conejos, Cardells remarca que no todas las zonas son óptimas. "Se han de evitar los puntos con muchos atropellos, por ejemplo", explica.

Crías de muflón o corzo

Pero no solo de conejo vive el lince. Los expertos en la materia empiezan a detectar que también se nutre de crías de muflón o corzo, especies cada vez más abundantes en la Comunidad Valenciana. La entrada podría darse por Albacete o Cuenca, tras extenderse en los últimos dos años más allá de Andalucía. "Aunque al principio había reticencias a sacar el lince de las fronteras andaluzas, se ha visto que es bueno evitar la endogamia", razona.

Este cambio de criterio ha permitido sacar adelante el proyecto valenciano, desestimado inicialmente en 2016, y que ahora cuenta con el respaldo de la Fundación para la Biodiversidad del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico. La Dirección General de Medio Natural de la Generalitat Valenciana, a través del Servicio de Vida Silvestre y el de Caza y Pesca, también está implicada en la iniciativa, como apunta.

Las zonas donde el lince podría disponer de suficiente alimento son, de mayor a menor, la Sierra del Mugrón (Albacete), Hoces del Cabriel (abarcando parte de las provincias de Cuenca, Albacete y Valencia), Alto Turia-Sierra de Negrete-Lavajos de Sinarcas, así como la Sierra Calderona y también la Muela de Cortes. 

Cambio en los ciclos

"A pesar de que las fechas en las que se ha realizado este segundo testeo son tradicionalmente consideradas época de mínima abundancia, se han hallado, sorprendentemente, índices de presencia mayores en algunas de las áreas de estudio, lo que sugiere que se podrían estar alterando los ciclos reproductivos de la especie, como respuesta adaptativa a los cambios en los ciclos estacionales", comenta. Se han descartado el Alt Maestrat, la Serra d’Espadà y la Serranía de Cuenca. "No cumplen los requisitos", explica.

Junto a Cardells trabajan los profesores Víctor Lizana, Jordi López, Jordi Aguiló, Alejandra Escudero, Marutxi Dea, Juan Manuel Lomillos, Estrella Jiménez, Ángel Gómez, Reyes Marti-Scharfhausen, Marta Muñoz Baquero y Patricia González González.

Compartir el artículo

stats