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ANÁLISIS

San Juan Bosco, patrón del Cuerpo de Especialistas del Ejército de Tierra

Especialistas del Ejército de Tierra en una intervención con un tanque. El Día

El próximo 31 de enero, el Cuerpo de Especialistas del Ejército de Tierra celebrará su Patrón, Don Bosco, creador de la formación profesional y maestro de los trabajos manuales. La labor de estos especialistas es fundamental para el funcionamiento de todos los sistemas y materiales de alta tecnología con los que actualmente están dotadas las unidades de nuestro Ejército. Hoy en día los especialistas realizan sus cometidos tanto en Territorio Nacional como en todos aquellos escenarios internacionales donde España participa en el marco de las organizaciones multinacionales de Seguridad y Defensa. Actualmente, especialistas del Mando de Canarias y de otras unidades del Ejército de Tierra realizan sus tareas en Líbano dentro del contingente generado sobre la base de la Brigada Canarias XVI.

«Era un frío amanecer en Bosnia, a principios de los noventa. La patrulla española de la ONU estaba cruzando el río Neretva. Entonces, uno de los blindados se detuvo por una avería en medio del puente. El motor no arrancaba. En ese momento, se empezó a recibir fuego de francotiradores. De inmediato, el especialista que iba en retaguardia de la columna se adelantó y con su caja de herramientas se introdujo en el compartimento motor. A los cinco minutos, después de purgar el circuito de combustible, consiguió hacer funcionar el vehículo. La patrulla reinició la marcha y regreso a su Base sin más novedad». El 31 de enero, los Especialistas del Ejército de Tierra celebramos nuestro Patrón, San Juan Bosco. Somos conocidos como Especialistas aquellos que ostentamos alguna de las especialidades técnicas del Ejército. San Juan Bosco, también conocido popularmente como Don Bosco, sacerdote italiano (Becchi 1815–Turín 1888), fundador de la Orden Salesiana, fue uno de los grandes educadores del siglo XIX, dedicó su vida a la educación y la formación profesional de los niños pobres, siendo una de las figuras mundiales de la enseñanza, creador de la formación profesional y, a su vez, el maestro de los trabajos manuales, adoptado como Patrón por magos, cine, imprenta y artesanos en general. Es el Patrón de las Escuelas de Formación Profesional.

Muchos especialistas hemos sido alumnos en las antiguas Escuelas de Formación Profesional del Ejército de Carabanchel (Madrid) y Calatayud (Zaragoza), después convertidas en Institutos Politécnicos del Ejército de Tierra. Allí fuimos formados en el aprendizaje de un oficio. Nos instruyeron para ser diestros en el desempeño de nuestras especialidades, con orden y disciplina, como corresponde a un Centro del Ejército, y, algo muy importante en la vida de un militar: fuimos imbuidos en la idea de ser útiles a la sociedad, con espíritu de servicio, anteponiendo siempre el bien común al propio.

Hoy estas instituciones han desaparecido, siendo actualmente la Academia de Logística, ubicada en Calatayud, la depositaria de nuestros valores y tradiciones; y lugar donde se forman los futuros Especialistas del Ejército. En esta Academia se forman los suboficiales y tropa de las distintas especialidades técnicas que el Ejército tiene en vigor en la actualidad: Electrónica y Telecomunicaciones, Mantenimiento y Montaje de Equipos, Electricidad, Informática, Automoción, Mantenimiento de Aeronaves, Mantenimiento de Armamento y Material, Mantenimiento de Vehículos, Mantenimiento Electrónico y Telecomunicaciones, Chapa y Soldadura, Montador Electricista y Montador de Equipos.

Todas estas especialidades son necesarias e imprescindibles para el correcto mantenimiento de los vehículos, armamento y equipos de los que está dotado el Ejército. Sin personas debidamente formadas y adiestradas sería difícil conseguir que los diversos dispositivos de los que están conformados los cada vez más complejos sistemas de armas funcionasen adecuadamente. Se precisa mucho tiempo de formación y práctica, y después mucho más de experiencia en el día a día para conseguir buenos técnicos, que, además, sean poseedores de ese espíritu de servicio propio del militar.

El trabajo del especialista se basa en su formación y constancia, así como en estar siempre al día de las nuevas tecnologías que, de forma abrumadora, van apareciendo. Para ello necesita estar reciclándose en nuevas técnicas, siendo el estudio uno de sus quehaceres diarios. Tal como dice nuestro himno en una de sus estrofas: «Soldado siempre abnegado, no querrá buscar la gloria; leal, valiente, esforzado, la paz será su victoria»; el trabajo del militar especialista es siempre una labor callada y abnegada, sin anhelo de triunfos, pero no por ello sin prestigio y reconocimiento.

Los especialistas tenemos como emblema un águila azorada que lleva sujeto en el pico la leyenda Peritia Peritis, que viene a significar maestro de maestros. Este es nuestro lema, el cual tenemos a gala materializar cada día de nuestra vida profesional, con el desempeño de nuestro trabajo de la mejor forma posible, pues somos maestros de nuestro arte, siempre con esfuerzo y, cuando es preciso, con valor, como hizo aquel especialista en Bosnia para que la patrulla pudiera seguir su camino sin más incidencias.

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