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Reconstrucción de la memoria

Una vieja foto para reconstruir la dura posguerra en la Universidad de Valencia

Paco Roca ultima una exposición en la que, a partir de su cómic 'Regreso al Edén', recrea la sociedad valenciana en los primeros años de la dictadura

Regreso al Edén.

Una foto familiar tomada en 1946 en la playa de Nazaret fue el punto de partida de un cómic, ‘Regreso al Edén’, publicado por Paco Roca en 2020, y ahora de una exposición "sobre la memoria y la reconstrucción de la memoria", según la define su autor, que el próximo martes inaugurará La Nau de la Universidad de Valencia.

Durante décadas, la madre del dibujante valenciano guardó esa imagen en la que aparece ella con sus hermanos y su madre bajo el cristal que cubría la mesita de noche de su habitación. Ahora que nos hemos acostumbrado a inmortalizar con facilidad cualquier momento de nuestra vida, conviene recordar que para aquella generación una fotografía "era un objeto venerado, un objeto único que si lo perdías podía suponer quedarte sin la única imagen que tenías de tus seres queridos", señala el dibujante mientras ultima la muestra junto al comisario José María Azkárraga.

Pero la exposición, que se podrá visitar hasta el 24 de abril, más que llevar ‘Regreso al Edén’ a los muros del Estudio General de la Nau, lo que hace es utilizar el cómic -y la antigua fotografía que le dio origen- para contar la posguerra a través objetos, textos, periódicos, carteles, cuardernillos, películas e imágenes que ayudaron a Paco Roca a introducirse en aquella época y realizar su trabajo.

Regreso al Edén.

La muestra de la Nau sigue el hilo que el mismo dibujante inició cuando publicó ‘Los surcos del azar’, su cómic de 2015 dedicado a 'La Nueve', la compañía integrada por republicanos españoles que liberó París en la II Guerra Mundial. En aquel caso, el cómic también llevó a una exposición en Las Naves que contaba el contexto de ese momento histórico, el de la Guerra Civil y la lucha contra el fascismo.

Roca asegura que esta continuidad histórica entre ambos cómics y ambas exposiciones no es buscada pero tampoco es casual. "Todo este pasado reciente formado por la Guerra Civil, el franquismo, la represión es como un agujero negro en el que entras y ya no puedes salir porque encuentras mil historias interesantes y que no se han tratado en exceso -explica-. Somos una sociedad amnésica. Se pretende que olvidemos el pasado porque al parecer somos incapaces de mirar atrás, reflexionar o debatir sin abrir heridas. Es un miedo absurdo que determinados sectores nos han hecho creer".

Roca adelanta que la exposición se dividirá en varios apartados, como el dedicado a la importancia de la fotografía como objeto preciado para la memoria y la identidad, dos conceptos que para él "siempre van unidos". La exploración del pasado colectivo y familiar que realiza en ‘Los surcos del azar’ o ‘Regreso al Edén’, pero también en ‘La casa’ o ‘El invierno del dibujante’, sirve, a su juicio, "para saber quiénes somos y comprender una sociedad tan particular como la nuestra".

Al igual que el cómic, la exposición de la Nau se fija en esos pequeños "edenes" de felicidad que fueron durante la posguerra espacios públicos como la playa o los cines. "No todo el mundo tenía radio, y por supuesto nadie tenía televisión -indica Roca-. La española era una ciudadanía en su mayoría analfabeta o que no leía con mucha destreza. Y por eso el cine llegó a ser tan importante. Había un estudio que decía que en los 40 o 50 España era el país del mundo después de Estados Unidos donde más gente iba al cine. Era una evasión de la realidad y el único ocio que la mayoría de gente podía permitirse".

Regreso al Edén. Juan Martínez la Higuera

Las protagonistas principales de ‘Regreso al Edén’ son la madre y la abuela de Paco Roca. A través de ellas, el dibujante traza el sometimiento que sufrió la mujer durante el franquismo, algo que en la exposición podremos ver a través de las numerosas "guías de comportamiento" que se publicaron en los años 40 y 50. "Mujeres como mi madre y mi abuela eran casi analfabetas. Si la familia tenía que pagar unos estudios, esa inversión era para los chicos. Si el destino de las mujeres era trabajar en casa, ¿para qué iban a estudiar? Eso creó una cantidad de mujeres que, salvo que tuviesen una inquietud intelectual, acababan adquiriendo una visión del mundo bastante naïf. La única educación que recibían les llegaba a través de la religión o de un Estado machista que les privaba de libertades y derechos".

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