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Vuelven los cafés al campus

La Universidad de La Laguna reabre a pleno rendimiento los servicios de cafetería en todos sus centros tras un año y medio de cierre, teletrabajo y restricciones por covid

Uno de los servicios de cafetería en la Universidad de La Laguna. EMETERIO SUÁREZ

Las cafeteras de los campus universitarios dejaron de funcionar, como todo, en marzo de 2020. Se apagaron con ellas las charlas alrededor de los cortados y el bullicio en torno a las mesas. La vida universitaria retomó sus latidos desde septiembre de ese año, pero las continuas restricciones por la pandemia y la docencia virtual intermitente el curso pasado impidieron que terminara de resucitar ese espacio. Hasta ahora.

Las aulas, los pasillos, los jardines, las salas de estudio y las bibliotecas... todos los espacios de la Universidad de La Laguna (ULL) han ido poco a poco a recuperar la normalidad, pareciéndose cada vez más a la imagen que sus campus ofrecían antes de que la pandemia de covid-19 paralizara el planeta. Tras un frenazo total en marzo de 2020, el curso académico pasado estuvo marcado por la intermitencia de la presencialidad, tanto del personal de la institución lagunera como de sus estudiantes.

Las restricciones impuestas por el Gobierno de Canarias en función de la evolución de las cifras de contagios en Tenerife se hicieron patentes también en las facultades y escuelas del centro académico. Sin docencia presencial total y con buena parte del Personal de Administración y Servicios (PAS) de la Universidad en teletrabajo, la ansiada normalidad no terminaba de llegar a los campus.

Tampoco en sus 14 cafeterías y comedores, epicentro de la vida social de los universitarios, que a la falta de potenciales clientes tuvieron que sumar la dificultad para adecuar sus espacios a las medidas anticovid planteadas por el Ejecutivo regional. Así lo explica el gerente de la ULL, Juan Manuel Plasencia, quien recuerda que durante buena parte del pasado curso 2020/21, los establecimientos de restauración «tenían la prohibición de atender en el interior de los locales».

Esta regulación, tan dañina para las arcas del sector de la restauración, tuvo en la ULL una consecuencia mayor puesto que «debido a su ubicación, la mayoría no tenían opción de adecuar una terraza con mesas y sillas», señala el gerente del centro académico.

La situación era similar en los momentos en los que Tenerife se encontraba en un nivel inferior de alerta, en los que el consumo en el interior estaba permitido pero con aforos reducidos: «no todas las cafeterías tenían posibilidad de ampliara las distancias entre mesas o tienen espacios reducidos», añade Plasencia.

Además, la situación se volvía para las empresas aún más sangrante: atadas por la adjudicación del servicio de una institución pública estaban obligadas a unos gastos que sin ingresos se antojaban un problema. «Por eso, desde la Universidad decidimos suspender el canon del servicio durante más de un año a través de una resolución de la rectora», informa el gerente de la ULL.

Sin embargo, no todas las cafeterías se encontraban en la misma situación. Según informa el gerente de la institución académica, algunos de las empresas vieron como en este tiempo concluyó su período de adjudicación con lo que el centro académico volvió a sacar esos servicios a licitación.

Personal de Trampolín Solidario | | EMETERIO SUÁREZ

Adjudicación

La propia incertidumbre acerca del escenario que aún le quedaba por dibujar a la pandemia y la difícil situación económica que aún atraviesan las empresas del sector provocaron que «la mayoría de los concursos se declararan desiertos», resume el gerente de la ULL. De esta manera, las cafeterías de los centros de Náutica, Bellas Artes, Aparejadores y Agrícola no solo permanecían cerrados sino que ni siquiera se abría la puerta a su posible apertura este curso una vez que se retomó la presencialidad y se abandonó el teletrabajo del PAS.

El gerente de la Universidad de La Laguna señala que una vez reabierto el procedimiento dos de ellas consiguieron adjudicarse a la misma empresa, Trampolín Solidario, que además desarrolla un proyecto de inserción laboral para personas en riesgo de exclusión social.

«Es la primera vez que se hace una concesión de este tipo, aunque no es un requisito que se haya impuesto en el pliego de condiciones», añade Plasencia quien confía en adjudicar en breve los dos centros que faltan (en Bellas Artes y Agrícola).

Espacio fundamental

A juicio del responsable de la Gerencia de la institución académica, la apertura del servicio de comedor y cafetería en los diferentes centros resulta positivo en pro de la recuperación de la normalidad tras la pandemia. «Se trata de un espacio fundamental en la vida universitaria que por fin se recupera», señala en ese sentido Juan Manuel Plasencia.

Además de ser históricamente un punto de encuentro de la comunidad universitaria, el gerente de la ULL destaca que su puesta en funcionamiento trae aparejadas otras ventajas. Entre ellas, destaca el hecho primordial de «la generación de empleo y la reactivación de la economía que tanta falta hace».

«Son recursos vitales y lo hemos comprobado por ejemplo en el Edificio Central, que además ha sido remodelado, y que ha estado hasta los topes», insiste el gerente de la Universidad tinerfeña, antes de concluir que durante este tiempo peculiar han mantenido máquinas de vending «pero evidentemente no son lo mismo, tienen un producto diferente y por supuesto un mercado totalmente distinto».

Servicio universitario con labor social

En un primer plazo, algunas de las cafeterías quedaron sin servicio. Ninguna empresa quiso pujar por el servicio así que la Universidad de La Laguna tuvo que volver a sacar la adjudicación. Es en este proceso cuando llega la oportunidad a Trampolín Solidario, una empresa de inserción socio-laboral centrada en la mejora de la empleabilidad y la colocación de personas en situación de exclusión social. Se trata de una entidad cuyos beneficios se reinvierten en la generación de nuevos puestos de trabajo. El personal cuenta además con un itinerario de formación y un seguimiento personalizado para que pueda volver a insertarse en el mercado laboral ordinario o incluso madurar su posible proyecto de emprendimiento.

Trampolín Solidario extiende su actividad a áreas tan diversas como la hostelería y restauración, la limpieza y desinfección, el mantenimiento de edificios, la jardinería o los servicios auxiliares, en la idea de ofrecer un amplio abanico de oportunidades a las personas más desfavorecidas. Actualmente, esta empresa presta servicios en las cafeterías universitarias de la Sección de Náutica, Máquinas y Radioelectrónica Naval; Sección de Arquitectura Técnica y en la Facultad de Derecho y de Ciencias Sociales y de la Comunicación. Este modelo empresarial permite así al centro trabajar al servicio de una sociedad más justa e inclusiva.

Los otros concesionarios son: Saturnino Padrón Rodríguez (Química, Farmacia y Edificio Central); Matisvicfra SLL (Física y Matemáticas, Facultad de Economía, Empresa y Turismo, Informática y Comedor Central); Gescoten Colectividades SL (Aulario de Guajara); Sercrina SL (Medicina) y Juana Mónica Suárez Campos (Biología, edificio de Ciencias de la Información y Residencia Parque de las Islas). En trámite de adjudicación están la Sección de Ingeniería Agrícola y la de la Facultad de Bellas Artes.

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