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Remite el calor en Canarias para dejar paso a las primeras lluvias del otoño

El regreso del anticiclón de las Azores a su lugar habitual permitirá que sople un alisio más frío

Varios vehículos atraviesan la carretera de la TF5 mientras cae el sol de la tarde.

Varios vehículos atraviesan la carretera de la TF5 mientras cae el sol de la tarde. Andrés Gutiérrez

Las primeras lluvias del otoño meteorológico llegarán esta misma semana a Canarias. Estos chubascos van a hacer acto de presencia a partir de mitad de semana en el Archipiélago, arrastrando consigo un descenso de las temperaturas y un ligero incremento de las ráfagas de viento en las cumbres, así como la entrada de un aire más frío y común para esta época del año.

La atmósfera que delimita Canarias se encuentra en estos momentos en un estado de inestabilidad. Diferentes estructuras están generando este cambio de tiempo tan esperado por algunos, pero ninguna de ellas, finalmente, ha sido un ciclón o alguna de sus poderosas colas. Una borrasca que se ha formado en el entorno de Madeira es una de las responsables de esta inestabilidad de la que goza el Archipiélago. Se encuentra al norte de Canarias y se desplazará hacia el resto de la Península, donde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha puesto en vigor avisos amarillos por tormentas. No obstante, como señala el delegado de la Aemet en Canarias no se descarta que alguno de sus frentes pueda rozar La Palma y dejar ahí precipitaciones que podrían llegar a ser localmente fuertes.

Pero esta borrasca no es la única que perturba la atmósfera canaria. Al oeste de las Islas, en el continente africano, también se está propiciando la formación de una gran nubosidad, como explica Suárez, que insiste que está previsto que ese cúmulo de nubes, que se encuentran a una altitud media, pueda dejar algunos chubascos débiles en las islas de Lanzarote y Fuerteventura también durante esta semana.

Por último, ha entrado en el juego del variado puzle atmosférico de Canarias el regreso del anticiclón de las Azores. Esta estructura fundamental para el tiempo de Canarias ha regresado a su posición habitual, tras dos semanas debilitado y desplazado hacia el oeste. Esto permite, entre otras cosas, que sople de nuevo el alisio con fuerza, trayendo a Canarias viento frío del norte, que permitirá que desciendan las temperaturas máximas de manera drástica.

Temperaturas por debajo de 30

En el día de ayer, de hecho, tan solo la estación de Las Palmas de Gran Canaria registró una máxima que superó los 30 grados centígrados (31,1). El resto del Archipiélago estuvo por debajo de los 30 grados, registrándose temperaturas máximas de 29 grados en zonas usualmente más calurosas como Tenerife Sur, el Aeropuerto de Lanzarote, Vallehermoso (La Gomera) y la Aldea de San Nicolás (Gran Canaria). También se registraron temperaturas mínimas más bajas de lo que ha venido siendo habitual en los últimos meses en las cumbres. Concretamente, el Roque de Los Muchachos (La Palma) registró 8,6 grados a las 8:20 horas de la mañana de este lunes, e Izaña (Tenerife) registró 11,2 grados.

Cabe recordar que el anticiclón de las Azores tiene una relevancia especial en el clima canario, pues condiciona la dirección del viento en las islas. El Anticiclón de las Azores es una estructura climatológica muy constante durante el verano –lo que produce que la mayoría de días sople el alisio–. En el invierno, sin embargo con el comienzo de las borrascas atlánticas y otro tipo de actividad similar, oscila de norte a sur. El anticiclón de las Azores es el responsable de que sople hacia Canarias el viento alisio, generando un flujo constante del noreste siguiendo el curso marcado por las isobaras, de modo que, cuanto más cerca esté el anticiclón de las isobaras más fuerte soplará mientras que, cuanto más se aleje, más débil estará.

La que no afectará a Canarias será la estructura que parecía estarse formando al oeste de África. No solo no llegará a las Islas este posible ciclón sino que ni siquiera se ha llegado a formar como los modelos probabilísticos previeron en un principio. En el último informe del Centro Nacional de Huracanes (NHC), la institución ha rebajado hasta el 30% la posibilidad de que se forme un ciclón en esa parte del globo, cuando hace unos días le daba un 70% de probabilidades. «Se ha encontrado con un ambiente hostil para su formación», resume Suárez, que insiste en que, pese a ello, en esa zona sigue existiendo «actividad convectiva», es decir, existe un movimiento continuo entre masas de aire que están a diferente temperatura. La cizalladura vertical, en este sentido, ha sido la responsable de no permitir al ciclón fraguarse.

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