Asociaciones de representantes del ocio nocturno y la hostelería en Canarias valoraron ayer la posición de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) de que se adoptase el toque de queda nocturno en las islas entre las 00:30 horas y las 6 de la mañana.

Una medida que los hosteleros han demandado «en numerosas ocasiones», que contribuiría a su juicio a solventar «de manera importante» el problema de la movilidad en esas horas y que evitaría la proliferación de botellones, fiestas clandestinas o reuniones en distintos sitios tan «numerosas y perjudiciales».

Así lo han dicho los representantes del sector ayer en un comunicado tras reunirse ayer por videoconferencia de manera urgente para analizar la actual situación de la pandemia de covid-19.

La Fiscalía del TSJC emitió el pasado martes un informe favorable a la petición del Gobierno de Canarias de aplicar un toque de queda en las islas con nivel 3 y 4.

Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) denegó el miércoles el permiso para establecer un toque de queda en las islas con mayor grado de incidencia de la covid-19 porque estimó que no se ha acreditado que la situación actual de la pandemia represente un peligro «tan grave o inminente» que no se pueda afrontar con medios ordinarios «menos restrictivos».

Ese mismo día, la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la provincia de Las Palmas (FEHT) demandó que se decrete el toque de queda nocturno desde el nivel de alerta 2 (semáforo amarillo), un escalón antes de lo propuesto por el propio Gobierno de Canarias, con vistas a frenar «de forma urgente» la escalada de contagios.

«Lamentablemente, el TSJC no comparte el criterio del Gobierno y ha optado por denegar esta medida a Canarias, alegando, entre otros, que no existe un mayor riesgo de contagios en horario nocturno», lamentó ayer la asociación de ocio nocturno de Canarias.

Coinciden en parte, eso sí, con la evaluación emitida por el TSJC en torno al impacto que supondría la adopción de medidas y restricciones «desproporcionadas» sin tener en cuenta otros medios que supongan una «menor merma» de los derechos fundamentales.

Medidas que hasta ahora siempre han restringido el funcionamiento de las actividades del sector, han subrayado.

«Aun así, nos reafirmamos en que el toque de queda es una herramienta que ha demostrado notoriamente su eficacia y es un error el que no se vuelva a aplicar», añadieron.

La mayoría de las asociaciones representadas han coincidido asimismo en que la hostelería, la restauración y el ocio nocturno son «son parte de la solución», no del problema, y que seguirán en esa línea buscando asesoramiento jurídico para evitar el cierre de los espacios interiores en los locales.

El representante de la Asociación de Ocio Nocturno Canarias de Noche en Gran Canaria, Israel Melián, aseguró asimismo en que explorarán todas las opciones legales para que el ocio nocturno pueda al menos ejercer su actividad en todos los niveles de alerta sanitaria y en las mismas condiciones que ya se le permite al resto de la hostelería.

«No es de recibo que se siga un año después demonizando a una actividad que cuenta con todas las garantías para ofrecer un servicio seguro y controlado, provisto de todas las condiciones necesarias para evitar contagios en los establecimientos», ha insistido Melián.

En los próximos días miembros de las diferentes asociaciones representadas, mantendrán «en los próximos días» contactos con el Gobierno de Canarias para seguir modulando la toma de decisiones que hagan factible compatibilizar la actividad económica del sector con la gestión de la pandemia, entre otras cosas, han dicho en un comunicado.