La expansión sin control del virus por la isla de Tenerife ha elevado de nuevo la presión asistencial, cuando todavía no ha podido recuperarse de las ola de invierno y a pesar de la vacunación. En tan solo tres días (de lunes a miércoles), el número de personas hospitalizadas ha crecido en la isla un 7%, lo que corresponde a 12 hospitalizaciones más, pasando de 162 el lunes a 174 en el día de ayer. Si se contabiliza desde el pasado viernes, el número de hospitalizados ha crecido en 23, lo que corresponde a un 15%.

Paralelamente, ha empezado a crecer la incidencia en los mayores de 65 años de la isla, pasando a ser de 57,34 casos por 100.000 habitantes cada 14 días. Esto corrobora que la ciencia no se había equivocado. La vacunación no evita que una persona se contagie y pueda contagiar el virus a otra, lo único que previene es de desarrollar una enfermedad grave y mortal. Tenerife también ha subido en otros indicadores como la positividad –es decir, el número de PCR positivas en relación al total de pruebas realizadas–, que se encuentra en un 7%, muy por encima del límite del 5% impuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En relación a las incidencias en la población general, también mantienen una tendencia al alza y en estos momentos se encuentran en un nivel de riesgo alto, tanto a 7 como a 14 días vista.

En el día de ayer, la isla volvió a sumar más de un centenar de casos, lo que se ha convertido en una situación habitual durante la última semana. Tenerife sumó 140 casos nuevos, lo que supone un acumulado semanal de 933 casos. En relación a su crecimiento, supone un 42% más de casos que la semana previa y aproximadamente un 25% en relación a sus incidencias, como señaló el director de Salud Pública del Gobierno de Canarias, José Juan Alemán.

La mayoría de población aislada en domicilio en la isla, cuyo número asciende a 1.549 casos, se encuentra en la franja de edad entre 30 y 39 años, seguida de la de 20 a 29 y de la 40 a 49 años.

«La realidad es que los últimos cinco días en Tenerife han ido a peor», admitió el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, durante una visita a las instalaciones del Recinto Ferial, en el que los efectivos de la Consejería de Sanidad están vacunando y rastreando casos, al mismo tiempo. Torres achacó los malos datos de esta isla a que hay un mayor porcentaje de jóvenes sin vacunar, además de una mayor dispersión de la población.

«No se puede señalar a ninguna isla, en todo este tiempo hemos tenido situaciones mejores y peores en unas islas u otras», aseveró Torres, quien explicó que la subida de nivel de riesgo está tasada en base a criterios técnicos y científicos en función de los contagios. «No hay que festejar absolutamente nada porque todavía no se ha acabado con la pandemia», insistió el presidente, al tiempo que reclamó a las personas que no están vacunadas que sean más estrictas en el cumplimiento de las normas.

El consejero de Sanidad, Blas Trujillo, también se manifestó en este sentido tras anunciar que Tenerife subía a nivel 3, argumentando que es necesario que la población cumpla a rajatabla las medidas impuestas para volver a unos buenos niveles «cuanto antes» y así permitir que la isla tenga una oportunidad para recuperar al turismo durante los meses de verano.