La nueva presidenta del Consejo Escolar de Canarias (CEC), Natalia Álvarez, tomó ayer posesión de su cargo en un acto en la sede del organismo de La Laguna, y al que acudieron también el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, y la consejera de Educación, Manuela Armas. Ambos tuvieron palabras de ánimo y felicitación para Álvarez, quien destacó la necesidad de «tender puentes de colaboración con toda la sociedad para trabajar a favor de la educación en Canarias». La catedrática de Geografía e Historia y licenciada en Ciencias de la Información accedió al cargo a comienzos de año y afronta ahora un momento crucial para la educación canaria al frente de este órgano consultivo que se ha erigido como esencial en la actualidad, cuando el sector educativo ha tenido que afrontar cambios a marchas forzadas debido a la crisis sanitaria que tiene lugar desde hace ya más de un año.

Natalia Álvarez afirmó que «es un orgullo» dirigir un organismo como el CEC porque «representa la pluralidad socioeducativa que existe en Canarias». Recordó que el Consejo Escolar se encuentra compuesto por representantes de 16 entidades del Archipiélago de todos los sectores vinculados con la educación. La recién proclamada presidenta celebró además que esta toma de posesión contara con la presencia de representantes del Gobierno de Canarias, lo que supone «un reconocimiento al trabajo realizado por este órgano y todos sus miembros a lo largo de sus 34 años de historia».

Como nueva presidenta del CEC, Álvarez hizo hincapié en la independencia de la que goza el Consejo Escolar canario puesto que la Presidencia es ocupada por la persona que sus miembros elijan y en ningún caso está designada por el Gobierno regional, tal y como sucede en el resto de España. «Ahora lo que intentaremos es gozar de una relación fluida con las diferentes administraciones y brindarles nuestro asesoramiento en todos aquellos temas que lo deseen», afirmó Álvarez quien añadió que los objetivos fundamental del CEC son: «Lograr que las administraciones y la sociedad sean productivas, que nuestra opinión llegue y se escuche ante aquellos que pueden tomar las decisiones y que los cambios se efectúen en la medida de los posible por el bien común».

Las relaciones con las diferentes administraciones se ven reflejadas en el trabajo actual del CEC, que aborda estos días el análisis de la propuesta realizada por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias de cara al próximo curso escolar 2021/2022. Natalia Álvarez añadió que también trabajan en el ámbito de la Formación Profesional para conocer la realidad de los centros que ofrecen estos ciclos y ayudar a mejorar la oferta, respondiendo a la demanda laboral real que existe hoy en día. Por último, la nueva presidenta no olvida el trabajo realizado por sus compañeros en el anterior mandato y por eso prosigue con el desarrollo del Informe sobre la Realidad Educativa en Canarias publicado el pasado año. En esta ocasión, el CEC se centra en el apartado de atención a la diversidad. «Está siendo un trabajo muy intenso que esperamos culminar en los próximos meses», adelantó la nueva presidenta, quien añadió que el órgano también trabaja en la confección de un programa de participación para crear liderazgos juveniles. A todo ello se suma, por supuesto, la entrada en vigor de la nueva Ley de Educación, la Lomloe, y el desarrollo que exige el CEC de la Ley Canaria de Educación.

Papel crucial

La viceconsejera de Educación, Universidades y Deportes del Gobierno de Canarias, María Dolores Rodríguez, destacó ayer el papel que está jugando el CEC para permitir «el avance del sistema educativo, máxime en un momento tan importante como el que hemos estado sufriendo y en el que están poniendo todo el empeño para salir reforzados, preparados para estructurar una nueva forma de plantearnos la forma de vivir en el planeta, de tratar la naturaleza y de relacionarnos entre nosotros». Rodríguez recordó que la presidenta del órgano «representa a todos esos sectores que trabajan para asesorar, informar y ofrecer las distintas miradas de una sociedad diversa a la educación, con esfuerzo, responsabilidad y visión a largo plazo» y destacó esa labor «tan necesaria» de este cargo que además es el único del territorio español que es elegido por los miembros del CEC, lo que «demuestra la autonomía en el desempeño de sus funciones».

Puntualizó que el Gobierno canario contará con la opinión del CEC para el desarrollo de la programación general anual de la enseñanza, elaborada por la Consejería de Educación, en los anteproyectos de ley relacionados con la enseñanza no universitaria, los planes de renovación e innovación educativa, los criterios generales para la financiación de los centros públicos y de la concertación con los privados y las disposiciones generales encaminadas a adecuar la enseñanza a la realidad canaria, entre otros aspectos.