Las islas de Tenerife y Gran Canaria, en nivel 3 de riesgo para evitar la expansión del coronavirus, tenían restringidas las salidas y entradas de pasajeros salvo algunos supuestos excepcionales como por cuestiones de trabajo, razones sanitarias y la atención a personas disminuidas, y a partir de ahora se añadirá la posibilidad de viajar presentando una Prueba Diagnóstica Activa negativa, esto es una PCR o un test de antígenos negativo.

El consejero y portavoz del Gobierno de Canarias, Julio Pérez, realizó este anuncio en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno mantenido este jueves. En su intervención, Pérez señaló que la "situación epidemiológica" de las islas de Tenerife y Gran Canaria no permitían vislumbrar una mejoría lo suficientemente estable como para disminuir el nivel 3 de riesgo en el que se encuentran por lo que, al menos, permanecerán una semana más en esta situación. Por contra, la isla de El Hierro, que ha venido registrando contagios en las últimas jornadas pasará del nivel 1 en el que se encontraba junto con La Palma y La Gomera, al nivel 2. Por su parte, tanto Lanzarote como Fuerteventura también permanecerán en el nivel 2 de riesgo.

La única novedad en cuanto a la situación de restricciones que se pondrá en marcha una vez sea publicada en el BOC, es el retraso de la hora del toque de queda en el caso de las dos islas capitalinas, que estaba fijado hasta ahora a las 22:00 horas y que pasará a ser a las 23:00 horas, lo que también afectará a la hostelería que también podrá cerrar una hora más tarde, en lugar de las 10 de la noche, como hasta ahora. En este sentido, la limitación de la circulación de personas se producirá a partir de las 23:00 horas y hasta las 06:00 horas.