La Audiencia de Las Palmas ha absuelto al ciudadano marroquí Abdellatif B., de 47 años, al que se le acusaba de ser el patrón de una patera en la que murió uno de sus ocupantes al naufragar en la costa de Lanzarote en mayo de 2019 y de tratar de introducir 21,70 kilos de hachís en la isla.

Según la sentencia hecha pública este lunes, el tribunal considera que no posee la convicción suficiente de la participación del procesado en los delitos de favorecimiento del tráfico ilegal de personas, homicidio y contra la salud pública, por los que el Ministerio Fiscal reclamaba una condena de 14 años y 5 meses de prisión.

En los hechos probados se recoge que el acusado viajó en la citada patera, en la que se ahogó tras chocar contra las rocas Said El Mataoui y sobrevivieron los otros 12 ocupantes de origen magrebí en su mayoría, entre ellos cuatro menores de edad.

Así mismo, se indica que la patera transportaba dos fardos con 21,70 kilos de hachís, pero que no consta que el acusado actuara de acuerdo con los organizadores del viaje y se encuentra en libertad desde el pasado 21 de enero.

La única prueba de cargo contra el procesado es la de las declaraciones de tres testigos protegidos que manifestaron haberle pagado unos 1.000 euros por trasladarles desde Marruecos a Canarias y haber dirigido la patera pero que en el juicio oral quedó debilitada.

Según la magistrada ponente de la sentencia, Mónica Herrera, esas declaraciones se cuestionaron por las contradicciones que se apreciaron entre ellos y además las versiones facilitadas por los menores que viajaron en esa embarcación y que fueron aportadas por la defensa corroboraron los hechos narrados por el acusado, que se declaraba inocente.

El acusado contó en el juicio que, tras llegar a Lanzarote, despertó en el hospital y que en la patera viajaban dos personas de las que cree que se pusieron de acuerdo para acusarle porque probablemente eran amigos del patrón, el cual abandonó la embarcación con un paquete y estos dos se quedaron con el resto.

Así mismo, indicó que durante la travesía no pudo comer y que por ello tuvo un bajón de azúcar y fue ingresado en el hospital en Lanzarote.