Los cambios sociales y medioambientales tienen un gran impacto en la salud de las mujeres. La investigadora del Grupo de Investigación en Medicina Perinatal y de la Mujer del Instituto de Investigación del Hospital de San Pablo Carla Domínguez explica, junto a Julia Zanini, cómo se desarrolla el primer estudio sobre los efectos de la contaminación del área metropolitana de Barcelona y del covid-19 en el embarazo y el parto. Carla Domínguez analiza el incremento de la contaminación y su impacto en el crecimiento y el neurodesarrollo de los bebés para tratar de prevenir alteraciones desde el embarazo. 

Las embarazadas dejan de beber y fumar. ¿Ahora también tendrán que dejar las grandes ciudades?

Esto es lo queremos valorar con el proyecto Bisc de IsGlobal. Hay evidencias científicas que muestran que el incremento de la contaminación de los últimos años en las ciudades provoca alteraciones en el crecimiento y el neurodesarrollo de los niños. La idea es ver si se podrían prevenir desde el embarazo.

¿Qué consecuencias podrían tener los datos de este estudio?

En la mayoría de las ciudades el 50% de la contaminación viene de los vehículos y en los últimos años se han promovido algunas restricciones. Si demostramos que esto se podría prever prenatalmente, tenemos la esperanza de que incentive más cambios en este sentido, en el uso del transporte público, de las energías renovables y de la bici.

¿Cómo relacionan la contaminación con el embarazo?

Proporcionamos sensores de contaminación a las mujeres para que los instalen en sus domicilios. Después recogemos muestras de sangre de cordón de placenta para analizar en qué grado de concentración están estos contaminantes y ver si los bebés de los distintos grupos tienen diferencias en cuando a neurodesarrollo, crecimiento fetal y posnatal. Hacemos un seguimiento hasta los 24 meses de edad.

¿Qué contaminantes detectan?

Partículas ultrafinas, las PM2,5, las partículas más pequeñas que pueden a atravesar la placenta, así como el carbono negro.

¿En las ciudades más contaminadas de Europa existe una relación entre el nivel de renta y el de la contaminación de la zona de residencia?

No está ligado al cien por cien. Hay gente con rentas muy altas que también vive en zonas de alta densidad y contaminación.

¿Cómo han evolucionado los factores de riesgo en el embarazo?

Ha disminuido muchísimo el tabaquismo pero en cambio el estrés ha aumentado mucho, sobre todo ahora por el covid. Hay mujeres que se lo piensan más antes de coger la baja porque su pareja se ha quedado sin trabajo, también hay temas personales o familiares, la incertidumbre por la pandemia…

El estudio Bisc también incluye el estrés por el covid.

Después de la primera ola pasamos un cuestionario a las mujeres para saber qué afectación había tenido la pandemia en cuanto a angustia, preocupación, dudas en el momento del parto, el no poder estar con la familia una vez nacido el bebé… Queremos valorar cómo se han sentido, si han tenido suficiente información por parte de comadronas y ginecólogas y cuáles son sus miedos.

¿Cómo afecta exactamente el estrés a nivel fetal?

Cuando hay estrés y falta de horas de sueño se produce una alteración en nuestras hormonas, el cortisol aumenta y puede atravesar la placenta y afectar el crecimiento fetal, incluso existe riesgo de un parto prematuro.

¿Qué ha aprendido en la práctica que no le enseñaran en la facultad de Medicina?

En la facultad te enseñan a hablar de enfermedades, de pacientes y de analíticas, a ver a la persona y pensar en seguida en qué enfermedad tendrá. Pero desde el primer día de trabajo te das cuenta de que no son enfermedades, son personas, con sus familias, sus preocupaciones y su logística.

¿Y eso qué implica?

Cualquier diagnóstico, acción o palabra que digas les puede afectar mucho, sobre todo durante el embarazo, que es un momento muy delicado para una pareja.

¿Cuál es la mejor manera de hacerlo?

No se trata solo de comunicar un diagnóstico y explicar si hay tratamiento o no, sino de ofrecer el acompañamiento que necesitamos las personas en estos momentos. Los profesionales sanitarios no podemos perder la calidad humana.

¿Podría compartir algún caso?

Un momento muy difícil es cuando diagnosticas una alteración en una ecografía y tienes que dar la noticia. Recuerdo una pareja que tiempo después me escribió al hospital para darme las gracias por haberle dado la mano a la mujer en el momento de la noticia, por dejar entrar a su pareja a pesar de estar en plena pandemia y por la calidez de mis palabras.

Estas cosas deben dar mucha satisfacción.

Como médico, obstetra, persona y en mi caso como mujer, me siento plena cuando puedo hacer este acompañamiento.

¿Cómo ha influido el feminismo en su especialidad?

En los últimos años el empoderamiento de la mujer ha tenido mucho impacto en la forma de ver el parto. Antes la medicina era mucho más paternalista, pero ahora las mujeres son las protagonistas de este momento tan importante, opinan y pueden decidir con el equipo médico. Ya no se trata solo de dar un diagnóstico, sino de preguntar: “¿Qué quieres hacer?”