Canarias, al igual que Baleares, mantendrá la excepción de prescindir del uso de la mascarilla en playas y piscinas a la hora de tomar el sol, siempre y cuando se pueda mantener la distancia de seguridad de al menos dos metros entre las personas no convivientes. Así lo manifestó ayer el portavoz del Ejecutivo regional, Julio Pérez, después de la celebración de la reunión del Consejo de Gobierno. “El Gobierno de Canarias entiende que las normas que ha dictado hasta ahora en materia del uso de las mascarillas siguen estando amparadas por la nueva normativa y siguen siendo estas las que se aplican”, expresó el consejero, haciendo referencia a la ley de medidas urgentes de prevención y contención del Covid-19, que fue publicada el pasado martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), y que exige el empleo de este recurso preventivo, con independencia de que sea posible garantizar el mantenimiento de la distancia interpersonal.

Sin embargo, Pérez insistió en que ese uso general no anula las excepciones marcadas por los Gobiernos autonómicos dentro de sus competencias como autoridades sanitarias. De esta forma y “salvo que desde el Ministerio de Sanidad o el Consejo Interterritorial de Salud se dicte alguna instrucción complementaria”, las reglas establecidas en el Archipiélago “seguirán vigentes en su contenido actual”.

Revisión

Precisamente, el encuentro entre Sanidad y las comunidades autónomas concluyó ayer que la ley será sometida a revisión, después de que algunas regiones manifestaran la necesidad de aclarar el punto que atañe al uso obligatorio de la mascarilla. “Creo es muy importante que seamos capaces de armonizar, homogeneizar y contextualizar. Estas son las tres principales razones por las que he propuesto al Consejo trabajar de manera técnica para tratar de conseguir estos objetivos”, apostilló la ministra. Por tanto, en la reunión de la próxima semana se abordarán los aspectos tratados sobre esta materia.

Ya durante la mañana, el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, había adelantado que la comunidad autónoma iba a apelar al “sentido común, preservando la salud” en la aplicación de la ley de “nueva normalidad”, en el Consejo Interterritorial. Una norma que tal y como recalcó Torres “no es nueva”, sino el resultado de la tramitación parlamentaria de un decreto ley aprobado hace un año.

No obstante, el líder del Ejecutivo canario hizo pública su preocupación por las imágenes que se han observado en los últimos días de personas que no respetan las medidas de seguridad en las playas. Un hecho que ha llevado a dar indicaciones a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para que sean “implacables” con estos comportamientos. “No puede ser que haya diez personas sin mascarillas como hemos visto en las playas de Canarias. Tenemos riesgo de que esto se pueda ir un poco de las manos con un aumento de los contagios y nos preocupa muchísimo esta Semana Santa”, concluyó.

De hecho, Julio Pérez aclaró que la normativa del uso de la mascarilla en las Islas no es un mensaje “de relación de su utilización”, por lo que “las personas en la playa tienen las mismas obligaciones que hasta el momento”.

Cabe recordar que en la región, en el caso concreto de las playas y piscinas, se excluye la obligación del uso de la mascarilla durante el baño y mientras se permanezca estático, siempre que se pueda respetar la distancia de seguridad estipulada. Teniendo en cuenta esto, será obligatorio el uso en los accesos, desplazamientos y paseos que se realicen en estos espacios e instalaciones.

La excepción se extrapola a los espacios de naturaliza al aire libre que se encuentre fuera de núcleos de población, cuando la afluencia de personas permita respetar también la distancia.

Asimismo, su uso se impone en la vía publica y en espacios al aire libre siempre que no resulte posible garantizar el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal de al menos 1,5 metros. También será obligatoria en cualquier espacio cerrado de uso público o abierto al público, con independencia de la distancia que se pueda llegar a mantener con las personas que no formen parte del núcleo de convivencia.

Además, se debe utilizar en todos los medios de transporte, incluidos los coches particulares de hasta nueve plazas si los ocupantes no conviven en la misma vivienda. La normativa también obliga a portar la mascarilla en los establecimientos de hostelería y restauración, excepto en el momento de la ingesta de bebidas o alimentos.