El mandato comenzó en 2019 con mujeres ocupando las alcaldías de ocho de los 31 municipios tinerfeños, pero sin llegar al ecuador de este periodo político solo cinco mantienen la condición de alcaldesas. Tres de ellas gobiernan en la comarca Sur, una lo hace en el área metropolitana y otra, en la norteña Isla Baja, sumando en torno a 68.000 habitantes sujetos a la gestión que cada una lidera. Lo hacen, además, en la primera ocasión en que una de estas mujeres preside la Fecam. De profesiones y edades diversas, admiten la dificultad para conciliar y señalan cuestiones por resolver en materia de igualdad.

Son mujeres de su tiempo. Políticas, profesionales y ciudadanas de a pie que, junto a sus familias, tratan de encontrar el equilibrio entre la gestión de un municipio, una labor sin horarios ni días festivos y las tareas habituales de cualquier hogar. Son cinco referencias femeninas en las alcaldías de Tenerife, pero podían haber sido ocho de no haber caído los gobiernos de Olivia Delgado (Arico) y Patricia Hernández (Santa Cruz de Tenerife), en sendas mociones de censura, y de no haber sido inhabilitada Fidela Velázquez (San Juan de la Rambla), como consecuencia de un proceso judicial. Las tres del PSC-PSOE.

María Concepción Brito (Candelaria), que también preside la Fecam; Josefa Mesa (Guía de Isora); Macarena Fuentes (Los Silos); Ana Rosa Mena (Tegueste) y Agustina Beltrán (Vilaflor) tienen a su “cargo” a más de 68.000 vecinos. Esta es una breve reseña de las vidas que desarrollan entre sus casas y la Alcaldía.

Agustina Beltrán.

La alcaldesa de Vilaflor está acostumbrada a ser pionera y a romper barreras como mujer, por eso anima a las nuevas generaciones de tinerfeñas a no ponerse límites: “Fui la primera mujer taxista de mi pueblo y a eso me dediqué durante más de 27 años; también me convertí en la primera directiva del Casino, una sociedad que había sido de hombres toda la vida; fui la primera Jueza de Paz y, en 2015, logré ser la primera alcaldesa de Vilaflor gracias a un pacto y, desde 2019, con una mayoría absoluta”. Asegura que no ha sentido en primera persona la discriminación por razón de género y subraya que “si las mujeres se lo proponen, dan el paso adelante y luchan por lo que sueñan, pueden lograrlo”. En casa, su pareja y sus hijos asumen el peso de la gestión del hogar, ya que para una alcaldesa o un alcalde “sería imposible encargarse al cien por cien de la casa pasando tanto tiempo fuera”. Este apoyo familiar es clave, “aunque siempre hay cosas que sigo haciendo”.

Macarena Fuentes.

La alcaldesa silense no esconde su orgullo por pasar a la historia como la primera mujer que logró el bastón de mando de esta localidad de la Isla Baja, “en representación de todas las mujeres valientes que lucharon para abrir el camino para que nosotras pudiésemos llegar a donde estamos”. Reconoce que “aún queda el típico machista que duda de la capacidad de las mujeres para dirigir un municipio, pero afortunadamente cada vez quedan menos y creo que es una cuestión de cultura, fanatismo y educación”. Los Silos dio una bofetada sin manos a los que piensan así cuando en las últimas elecciones locales las tres candidatas a la Alcaldía fueron mujeres, “un motivo de orgullo y un caso que pocas veces se ha visto”. Durante su entrevista telefónica con EL DÍA, Macarena Fuentes andaba enfrascada en tareas del hogar: “Acabo de poner una lavadora y estaba preparando la comida, pero afortunadamente tengo una pareja que nunca ha pensado que soy su chacha. Los dos trabajamos fuera de casa muchas horas. Yo me apoyo en él y él se apoya en mi. La verdad es que en este tiempo mi marido me ha demostrado que es un amo de casa increíble. Él se encarga de las labores del hogar mucho más que yo, que salgo por la mañana y muchas veces vuelvo por la noche”.

María Concepción Brito.

Licenciada en Matemáticas, la política le permite completar su vocación de servicio. ”Hoy estoy muy motivada e ilusionada”, afirma y llama a romper “techos de cristal” que aún percibe en lo público y lo privado, aunque cree que el empoderamiento de la mujer avanza en virtud de las normas existentes. “En algunos momentos, sigo sintiendo que por ser mujer se mantienen las diferencias, en el caso de la brecha salarial, por ejemplo”. Admite que la conciliación no es fácil, pero “tengo la suerte de que mi marido y yo nos prestamos el apoyo que nos ayuda a llevar muy bien nuestro proyecto de vida. Además, a él le gusta más la política que a mí, casi”. La jefa de los alcaldes de las Islas –es la primera presidenta de la Federación Canaria de Municipios (Fecam) y la primera alcaldesa de la Villa Mariana– reflexiona sobre el 8M y va un poco más allá: “Me duele seguir hablando de desigualdad de género, cuando tendríamos que hablar de personas, independientemente del género”.

Josefa Mesa.

Profesora de Geografía e Historia –“educación y política interactúan bien”, dice–, lleva casi 26 años en la gestión política, especialmente en el ámbito social. “Es como una dualidad que siempre ha estado en mi lucha diaria y personal”. “Con mis compañeros políticos, en ningún momento he sentido diferencias por ser hombre o mujer. Mi opinión y las de mis compañeras siempre fueron tenidas en cuenta”, explica, consciente de que en el último cuarto de siglo algo ha cambiado en el ámbito de la igualdad, “pero seguimos con demasiado déficit y me preocupa el caso de adolescentes y jóvenes. Los patrones y estereotipos no están tan rotos y sigue habiendo mucho lastre. Hay que estar alerta para mejorar la sociedad”. Mujer optimista, admite que la conciliación le supone “un esfuerzo enorme”, pero cuenta “con la ayuda profesional que requiere la atención de una madre dependiente”. Esa dificultad no le arredra para llamar a la mujer a participar en la política municipal “porque es necesario”, y pone en valor que la Fecam tenga una presidenta, “por su sensibilidad, algo que se ha visto en pandemia”.

Ana Rosa Mena.

La regidora de Tegueste, que vive su primer mandato en el cargo, pensó que encontraría mayores escollos como mujer en la política. “La opinión general es positiva”, señala. “Siempre he sentido respeto por parte de vecinos, compañeros y compañeras”, sostiene una alcaldesa que trabajaba como administrativa en el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias y que ha formado parte del sindicato UGT. “Soy abuela reciente, pero tengo una familia comprensiva; se unen a mis tareas y me cuidan”, expone Mena sobre el apoyo que ha encontrado en su casa. “En Tegueste se da la circunstancia de que la historia está llena de mujeres trabajadoras y eso se ha transmitido de generación en generación; también los hombres han contribuido”, sostiene y destaca que desde el Consistorio teguestero se trabaja “día a día” en transmitir valores relacionados con la igualdad y el respeto, así como en destacar siempre que pueden la labor ejemplar de mujeres locales.