El año en el que gran parte de la actividad se paralizó durante meses, mientras los ciudadanos estaban confinados en su casas por la pandemia, terminó en Canarias con repuntes importantes en delitos concretos, como las agresiones sexuales con penetración, que se dispararon un 38,4%. Sin embargo, se registró un 11,9% de infracciones penales menos que el año anterior.

Por islas, la criminalidad bajó el año pasado especialmente en Fuerteventura (-20,1 %), Tenerife (-17,7 %) y Lanzarote (-13,6 %), descendió en menor medida en Gran Canaria (-4,8 %), casi repitió datos en La Palma (-0,7 %) y La Gomera (+0,6 %) y se incrementó de forma notable en El Hierro (+5,4 %), según datos hechos públicos este martes por el Ministerio del Interior.

En las cuatro mayores ciudades del archipiélago, el número de delitos se redujo más que la media en Santa Cruz de Tenerife (-15,9 %) y La Laguna (-13,4 %), disminuyó de forma menos intensa en Las Palmas de Gran Canaria (-1,8 %) y creció en Telde (3,8 %). 

Los delitos que bajan

En cuanto a los delitos que bajan, los que tuvieron una caída más pronunciada fueron los homicidios dolosos y asesinatos consumados que descendieron un 40% al pasar de los 20 registrados en 2019 a los 12 del pasado año.

Asimismo, los hurtos también descendieron en el archipiélago al registrar 16.716 delitos a diferencia de los 26.122 de 2019, por lo que bajó un 36%; le sigue en criminalidad a la baja los robos con violencia e intimidación que cayeron un 23,5% al concluir el 2020 con 1.174 en lugar de los 1.535 de 2019.

Por su parte, los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria también cayeron un 20,5 por ciento al cerrar el 2020 con 913 (en 2019 registró 1.148); mientras que los de sustracción de vehículos descendieron en un 20,2 por ciento al concluir el pasado año con 1.033 de estos delitos (1.295 en 2019).

Por último, los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y en otras instituciones disminuyeron un 18,8 por ciento hasta cerrar con 3.488 delitos de este tipo (4.297 en 2019), y los robos con fuerza en domicilio cayeron hasta un 18,4 por ciento al registrar 2.356 a diferencia de los 2.886 de 2019.