Con el título La poesía de mi isla: los guardianes del lenguaje silbado en las Islas Canarias, The New York Times ha dedicado un extenso reportaje al Silbo Gomero. Raphael Minder es el autor de este artículo en el que señala: "En una escarpada isla del archipiélago canario en España, un lenguaje silbado conocido como silbo gomero sigue vigente gracias a las clases obligatorias para los niños en la escuela" y Antonio Márquez Navarro, de 71 años, protagoniza el hilo conductor de este reportaje en el que se ensalza al silbo, reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Dice Minder de Márquez que "es un orgulloso guardián del lenguaje silbado de La Gomera", del que dijo que es “la poesía de mi isla”. Y, añade: “Como la poesía, el silbo no necesita ser útil para ser especial y hermoso”.

El silbo de los antiguos pobladores de La Gomera, antes de la conquista de Canarias, ya se menciona en los relatos del siglo XV de los exploradores que abrieron el camino a la conquista española de la isla. Con el paso de los siglos, esta práctica se adaptó a la comunicación en castellano.

El silbo sustituye a las letras escritas por sonidos silbados que varían en tono y longitud. Desgraciadamente, hay menos silbidos que letras en el alfabeto español, por lo que un sonido puede tener múltiples significados y provocar malentendidos.