Italia superará en 2020 los 700.000 fallecidos, debido sobre todo a las muertes por coronavirus, y una cifra a la que se había llegado sólo en 1944 cuando el país estaba inmerso en la Segunda Guerra Mundial, adelantó el presidente del Instituto de Estadísticas (ISTAT), Gian Carlo Blangiardo.

“Aún no ha concluido el 2020, pero una evaluación razonable nos hace pensar que este año superaremos el umbral de los 700.000 fallecimientos totales, que es un valor preocupante porque no había ocurrido desde 1944, cuando Italia estaba en medio de la Segunda Guerra Mundial”, destacó Blangiardo en una entrevista televisiva.

Blangiardo señaló que en 2019 el dato de fallecidos en Italia fue de 647.000.

En las últimas 24 horas, Italia registró 846 muertos por coronavirus con lo que superó las 65.000 víctimas mortales durante toda la crisis que comenzó en febrero de este año.

El balance de víctimas mortales se sitúa en 65.857 personas, lo que mantiene a Italia como el país europeo con más fallecidos, seguido por Reino Unido (64.267), de acuerdo a los datos recabados por la Universidad Johns Hopkins. Sobre la alta mortalidad por el virus en Italia se interrogan muchos analistas, pero aún nadie ha dado una respuesta.

El presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, explicó en una entrevista publicada ayer en el diario La Stampa que “este triste récord depende del hecho de que el índice se desacelera más lentamente que en los otros países que han introducido el bloqueo total y por el umbral de edad de la población y otros factores”.

Desescalada en FranciaPese a que el número de positivos por Covid-19 se mantiene estancado hace varias semanas en Francia, el país comenzó ayer una prudente desescalada, que sustituye el confinamiento de la población que comenzó hace mes y medio por un estricto toque de queda con la vista puesta en la Navidad.

Los ciudadanos ya no deberán justificar sus salidas del domicilio y podrán desplazarse sin una razón aparente, aunque a partir de las 8 de la noche y hasta las 6 de la mañana los movimientos estarán muy restringidos. El Gobierno ha decidido entreabrir la puerta en contra de lo que están decidiendo algunos de sus vecinos, como Alemania o el Reino Unido, pese a que la curva de contagios está lejos del objetivo de 5.000 diarios que había fijado el presidente, Emmanuel Macron.

La cifra real casi triplica la marcada por el presidente, lo que llevó al Ejecutivo a restringir un poco más la desescalada, ampliando una hora el toque de queda previsto.

Bélgica, donde los contagios empiezan a repuntar tras semanas de descenso, no descarta endurecer sus restricciones ante la Navidad después de que países fronterizos como Alemania y Países Bajos hayan anunciado que cerrarán colegios y comercios para frenar el avance del coronavirus. “Si es necesario, no solo tendremos que hacer cumplir las medidas existentes de manera más estricta, sino también hacer cosas nuevas aquí y allá para que la gente siga las reglas básicas”, declaró en Radio 1 el ministro belga de Sanidad, Frank Vandenbroucke. |

Bélgica, como Países Bajos