24 de julio de 2020
24.07.2020

La acusada de matar a un hombre en Arona afirma que lo hizo para defenderse

Las acusaciones solicitan entre 17 y 25 años de cárcel por dar 21 puñaladas a Ibrahim H.

23.07.2020 | 22:28
Dianelys C.H., durante la primera jornada del juicio.

La acusada de asesinar a un hombre el 4 de agosto de 2018 en Cabo Blanco (Arona, Tenerife), Dianelys C.H., asegura que agarró un cuchillo de cocina para defenderse de la víctima (Ibrahim H.) y que, antes de los hechos, este había tocado a su hija de 8 años mientras dormía en otra habitación.

Durante la apertura del juicio oral con jurado popular en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, la encausada mostró su arrepentimiento por los hechos, que reconoció, y por los que pidió perdón, y también añadió que todos los problemas que ha tenido a lo largo de su vida han sido derivados del consumo de drogas.

Dianelys C.H. contó en sus respuestas a las distintas partes que llegó al domicilio de la víctima el 3 de agosto de hace dos años ya drogada y con su hija, porque, entre otras razones, su marido no quería que estuviese en su casa en ese estado. Ibrahim H. accedió a que entrase en su vivienda y a recibir 50 euros de Dianelys C.H. para que la niña durmiese en una habitación aparte.

"Tocamientos" a su hija

Ya por la mañana, tras toda la noche consumiendo, la encausada fue al baño con ganas de orinar y, cuando volvió al salón del domicilio, comprobó que Ibrahim no estaba ahí. Entonces, Dianelys C.H. contó que accedió a la habitación de su hija y vio cómo Ibrahim tocaba a la niña tras subirle el vestido y bajarle las bragas.

Entonces la madre se quedó impactada, le pidió explicaciones y lo tachó de "degenerado", además de decirle que llamaría a la Policía, ante lo cual el hombre se puso violento. Luego, la acusada declaró que accedió a la cocina y agarró lo primero que vio (un cuchillo), y que él se acercó a ella cuando le vio con el cuchillo. Comenzaron ambos un forcejeo en el salón que continuó en el baño.

A partir de ahí, la encausada declaró que no recuerda dónde ni cuántas veces apuñaló a Ibrahim H., pero sí que él le tiraba de los pelos y la insultaba, y que le llegó a decir: "te voy a violar a ti y a tu hija por estar en mi casa? Cuando te quite el cuchillo, te mataré". Después, él se marchó por su propio pie y Dianelys sintió que estaba fuera de peligro. Negó asimismo que pasase por encima de su cuerpo mientras se iba, y no supo en aquel momento que estuviese muerto.

Según su versión, se asustó mucho y salió de la vivienda con su hija. Negó que, en el momento de los hechos, la niña le dijese "mamá, basta ya", y fue al aeropuerto "por miedo": "Siempre supe que no iría a ninguna parte, ¿a dónde iba a ir yo?", remató. Pero, según el escrito, la encausada abordó al hombre (Ibrahim H.) por la espalda, mientras estaba en el cuarto de baño, y le asestó una puñalada por la parte alta de la espalda por sorpresa.

La mujer llegó a propinarle 21 heridas con un cuchillo "de grandes dimensiones", añade la acusación, por los hombros, la zona escapular, las clavículas, la cabeza, la cara, el tórax (perforando incluso un lóbulo del pulmón derecho) y por debajo de la rodilla izquierda.

El hombre evitó sin éxito recibir más puñaladas, y ambos forcejearon hasta alcanzar la puerta de entrada del domicilio y las escaleras de salida del edificio.

Cuando consiguió zafarse de la encausada, malherido, pidió auxilio por la calle y se desplomó. Recibió entonces atención médica, pero falleció finalmente a las 12:36 en el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria ante la gravedad de las heridas.

Dianelys C.H. abandonó entonces el lugar de los hechos, "despreocupándose totalmente del estado" de la víctima, se fue a su casa, se duchó, se cambió de ropa y se dirigió al aeropuerto, donde compró un billete con la intención de abandonar la isla hacia Cuba, de donde es originaria. Pero antes fue detenida por agentes de la Guardia Civil, apunta el relato del Ministerio Público.

Una condena anterior

El fiscal del caso añadió durante la primera jornada que Dianelys fue acusada y condenada un año antes de los hechos del procedimiento actual porque, tras dos o tres días consumiendo en la misma casa de Ibrahim H. y de dejar para ello a su hija menor a cargo de una amiga, alegó luego ante agentes de la Guardia Civil que había sido secuestrada y violada durante ese tiempo.

La hija menor de edad (8 años) presenció los hechos descritos por la Fiscalía, según una de las acusaciones particulares. Acompañó igualmente a su madre en el camino de vuelta a su casa, tras los hechos. El padre del fallecido y el hermano por parte de madre del mismo se han personado en la causa.

Dichas acusaciones piden entre 17 y 25 años de prisión por un delito de asesinato, y subsidiariamente, si se le atribuye un delito de homicidio, 15 años, además de las indemnizaciones a los familiares de Ibrahim H. La Fiscalía acusa a la mujer en su escrito de acusación de un delito de asesinato y pide por ello 17 años de prisión y una indemnización de 300.000 euros a los familiares de la víctima.

La defensa, sin embargo, entiende que los hechos no ocurrieron como lo relata la Fiscalía, y aseguró que Dianelys C.H. no es culpable de los delitos que le acusan.

La letrada defensora explicó que parte de un delito de lesiones en concurso con un homicidio imprudente con dos atenuantes: legítima defensa y drogadicción. Además, deberá resolverse a lo largo del juicio, en su opinión, por qué Dianelys mató a Ibrahim, es decir, el motivo fundamental de un hecho que, según la defensa, la encausada ya reconoce.

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