Por fin se atisba luz en el horizonte de la investigación en el mar en Canarias después de que la dimisión en bloque de la cúpula del Instituto Español de Oceanografía (IEO) y su incapacidad para gastar fondos alcanzaran de lleno a las Islas, colapsando también los proyectos canarios. El IEO pasará a ser Centro Nacional bajo el paraguas de la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), así como otros dos centros: el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA).

Estos tres centros, que acumulan años con problemas de gestión administrativa y científica, dejarán por tanto de ser organismos públicos de investigación independientes. Es una decisión del Ministerio de Ciencia e Innovación plasmada en un Real Decreto, actualmente en proceso y que se espera pueda ser aprobado en otoño, según informó ayer la agencia Efe. Los trabajadores mantendrán sus puestos de trabajo, los centros conservarán sus presupuestos, sus institutos o laboratorios, así como su identidad histórica o nombre, y se buscarán sinergias con los centros del CSIC que investiguen en los mismos ámbitos.

El ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, manifestó ayer a Efe que se trata de "responder a las dificultades que hemos visto que se acumulan a lo largo de los años y que afectan a problemas de administración, a la producción científica o a los servicios". "El objetivo es que tanto los científicos en su labor investigadora como los investigadores y técnicos en su labor de servicios tengan la agilidad, el apoyo administrativo necesario y las reglas correctas, lo más parecidas a las de otros científicos".

Esta decisión llega después de probar otras medidas -como eliminar la intervención previa- que no han dado suficientes frutos. Para Duque, "es el momento de realizar un cambio importante, que va a beneficiar a toda la parte técnica y científica. Es pragmático y no necesita de la aprobación de una ley", la ley de la ciencia de 2011 contempla la reorganización de este tipo de organismos. El titular de Ciencia detalló que se han sugerido otras posibilidades, pero esta es la "única posible", que cumple además con lo que dicen los científicos y técnicos: "todo el mundo ha entendido que como están no se podían quedar y, a corto plazo, si se quiere una mejora sustancial esta es la opción", estar en el CSIC.

"Claramente lo hemos hecho pensando en la mayoría, para que la gente deje de trabajar en condiciones precarias, restrictivas y, en muchos casos, incomprensibles", afirmó el ministro, quien añadió que se trabajará por que todo el mundo encuentre su acomodo. Duque se dirigió por carta al personal del IEO, IGME e INIA y, en ella, señala que uno de los principales asuntos que encontró al llegar era la "difícil situación" de los organismos públicos de investigación, tras una década en la que se había dado "la espalda" a la ciencia en general. "Tras escuchar las opiniones y propuestas de investigadores, técnicos, gestores y representantes sindicales de los tres organismos y analizar en profundidad la situación, estamos dando los pasos necesarios para que estos se conviertan en Centros Nacionales dentro de la estructura de la Agencia Estatal del CSIC", detalla.

La solución devuelve el optimismo a la investigación canaria después de que los científicos adscritos al centro ubicado en Santa Cruz de Tenerife del Oceanográfico llevaran más de siete meses sin poder gastar un euro en guantes, boyas o personal. A esto se unió la situación burocrática del organismo público de investigación (OPI), que, unida a la contingencia de la Covid-19, les impidió salir al mar para recoger muestras y así seguir estudiando el entorno marino de Canarias durante casi un año y medio.

Todas las contingencias provocaron una consecuente pérdida de tiempo de ejecución de proyectos de investigación competitivos a nivel nacional y europeo. Sin embargo, y a pesar del hartazgo y la incertidumbre, los científicos han tratado de continuar sus estudios en base a cualquier dato que llegue a sus manos -aunque no sea propio- para cumplir los estrictos requisitos de estas subvenciones públicas. Según el ministro, "lo hacemos convencidos de que es la mejor opción" para aumentar las capacidades de la investigación española y para mejorar la gestión científica y administrativa de los centros.

En la misiva, Duque se detiene en el caso del IEO, que "atraviesa una situación especialmente complicada" y ante la que el Ministerio hace meses ya intervino. Así, se creó un grupo de trabajo con científicos y gestores tanto del Instituto como externos para elaborar un informe de la situación y proponer medidas. Por ejemplo, hace unos meses el IEO tuvo problemas para comprar combustible y víveres y contratar tripulación lo que pudo provocar que sus buques se quedaran en puerto. Para evitar el parón mientras se resolvía el problema, se decidió que el CSIC cediera combustible.