La bolsa española registró ayer la quinta mayor caída de su historia reciente, desde que existe el Ibex, -finales de los 80- tras ceder el 7,96% por la bajada de los mercados internacionales, el desplome del petróleo -el Brent bajó el 20%- por la guerra de precios desatada entre Arabia Saudita y Rusia, y el temor a una recesión por el coronavirus. El índice de referencia del mercado nacional registró su mayor bajada desde el referéndum del brexit en junio de 2016 -ese día perdió el 12,35%- con un retroceso de 666,9 puntos en esta jornada, casi el 8%, hasta 7.708,7 puntos, también al mismo nivel de junio de 2016. En lo que va de año, su depreciación alcanza ya el 19,27%.

El selectivo español no hizo sino seguir el mismo paso que el resto de grandes plazas europeas. El batacazo que se dieron Milán (-11,17%), sobre todo, y París (-8,39%) fue incluso de mayor tamaño. Mientras, los retrocesos de Fráncfort (-7,89%) y Londres el (-7,51%) fueron muy similares al registrado por Madrid.

También Wall Street vivió una situación atípica, con una suspensión de las operaciones que duró 15 minutos ante el súbito desplome del indicador S&P (-7%), considerado el más representativo del mercado. Ese abrupto descenso condujo al Dow Jones a una caída del 6,87%.

El parón se concretó entre las 9:34 y las 9:49, hora local en la costa este de EEUU (14:34-14:49 en Canarias). Una situación como ésta no se daba desde el 1 de diciembre de 2008, en plena crisis financiera. En la Bolsa de Nueva York existe un sistema de cierre automático que se aplica a valores individuales y a índices de mercado.

En el índice S&P 500 sucede si cae un 7% por debajo de su cierre anterior, se conoce como una disminución de nivel 1, mientras una disminución del nivel 2 se refiere a una caída del 13%, y una caída del 20% se considera nivel 3. Los cierres automáticos de nivel 1 o 2 detienen el comercio en todos los intercambios durante 15 minutos, excepto si ocurre 35 minutos antes del cierre definitivo, y los cierres de nivel 3 detienen el comercio para el resto del día en negociación.

Justo antes de que esto sucediese, al inicio de las operaciones en la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones cayó 1.775,66 puntos, hasta los 24.089,12 enteros, con sus 30 cotizadas en rojo, destacando el batacazo de las petroleras estadounidenses Chevron (-14,47%) y Exxon Mobil (-14,28%).

En España, Madrid inició el día con caídas cuantiosas, que rondaban el 7% después de que los mercados asiáticos acabaran con notables bajadas. Las plazas del sudeste asiático cedían entre el 6% y el 8%, mientras que Hong Kong perdía el 4,23 % y el CSI 300 chino el 3,42%. La contracción del PIB japonés del último trimestre del año -el 0,7%- traía a Tokio una pérdida superior al 5%, en lo que influía el anuncio de Arabia Saudí de rebajar el precio de su crudo e incrementar su producción después de que no lograra que Rusia se sumara al recorte propuesto la semana pasada. Esto hizo caer el barril durante la madrugada del lunes a cerca de 31 dólares, el 30,92% del valor con el que cerró el viernes, su mayor descenso diario desde la guerra del Golfo de 1991.

Las principales petroleras europeas cayeron con fuerza en la sesión bursátil de ayer. La compañía anglo-irlandesa Tullow Oil destacó con un desplome del 30,92%, mientras que la italiana Eni se hundió el 20,85% la británica BP el 19,4 %; la portuguesa Galp, el 16,52% y la francesa Total, el 16,61%. Repsol cedió el 15,13%, su mayor caída desde octubre de 2008 y el índice sectorial de petróleo y gas de las bolsas europeas cae el 16,83%.

En palabras del profesor del IEB Javier Santacruso, "la situación de los mercados es la unión de tres cosas: el coronavirus, el petróleo y, por otro, la incertidumbre en torno a las medidas que los gobiernos y los bancos centrales adopten para mitigar no sólo el coronavirus sino también ahora la crisis petrolera"

Para el director de inversiones de Luna Sevilla Asesores, José María Luna, se ha añadido un nuevo factor ya que "la guerra de precios entre Arabia Saudí y Rusia no sólo se queda ahí, sino que afecta a otros países, como EEUU", además de influir en la renta fija, sobre todo en la estadounidense, lo que explicaría las inyecciones de liquidez de la Reserva Federal.

En este sentido, este banco central ha facilitado 150.000 millones de dólares al sistema financiero estadounidense en esta jornada, al tiempo que Alemania facilitará ayudas por 11.400 millones y en España Pedro Sánchez anuncia también un plan de choque que ultimará el jueves con los agentes sociales en una reunión en la Moncloa. El anuncio llega días después de que el Ministerio de Trabajo publicara una guía de actuación para las empresas que provocó duras críticas por parte del sector por su unilateralidad.

Otros motivos que afectaron a la situación de los mercados fueron la suspensión de la negociación de los futuros sobre los índices bursátiles de Estados Unidos cuando perdían el 5% o las medidas de confinamiento adoptadas en Lombardía (Italia).

Mientras, la onza de oro subía levemente, hasta 1.680 dólares, y las compras de deuda llevaban a la rentabilidad del bono alemán al mínimo histórico del - 0,867 % (la deuda estadounidense a largo plazo llegaba a bajar también hasta el mínimo histórico del 0,3198%).

La caída de la Bolsa española venía con mínimos histórico en la rentabilidad de la deuda alemana (-0,856% al cierre) y estadounidense (0,502 % a media sesión), en tanto que la onza de oro se acercaba a 1.680 dólares.

Repsol ha acabado con la tercera mayor caída del Ibex al ceder el 15,13%, seguido por BBVA, que ha cedido 13,21% y Banco Santander en quinto puesto.