Un grupo de jóvenes, aproximadamente cincuenta, colocan sus mochilas en el suelo y enarbolan pancartas de protesta en torno a las diez de la mañana. Las escaleras del edificio central de la Universidad de La Laguna son el escenario elegido. Algún despistado pregunta si es un acto adelantado del 8 de Marzo porque la mayoría son chicas. Pero no se trata de eso, sino de una movilización de estudiantes de 1º y 2º de Pedagogía que expresan su malestar porque "faltan profesores, en algunas asignaturas desde hace 5 semanas cuando se trata de materias cuatrimestrales".

Han ido sumándose poco a poco desde el Módulo B de la disgregada Facultad de Educación, donde tienen las aulas. En los textos de las pancartas se intuyen el origen y el sentido de la iniciativa. Desde el muy millennial Error 404, teachers no found a los descriptivos Calidad educativa, el tiempo no se recupera o Mucho dinero, poca educación ¿Para esto pagamos nuestros impuestos? Y referencia al artículo 46.1 del reglamento de la ULL que especifica los derechos del estudiante. Un mensaje añade un dato fundamental en este conflicto: Basta ya de explotar a nuestro profesorado.

Profesores cansados

¿A qué se refieren? Lo explica Elena Avellaneda, delegada de una de las tres clases de 2º -casi cien alumnos-: "Los profesores están cansados ya de que una situación excepcional, la de por necesidad tener que impartir más horas de las que deben, se repita cada año". Aunque sentencia: "Sea de quien sea la culpa, lo cierto es que ya llevamos cinco semanas sin clases".

Alberto Acosta es representante de uno de los dos cursos de 1º donde hay problemas: "Nos han dicho ellos mismos que tendrán que impartirlas porque los obligan, pero sin ninguna calidad". Desde ambos cursos, que reúnen a unos 300 afectados -la ratio entre profesor y alumnos es muy grande- han enviado escritos a la rectora de la ULL. En ellos describen la situación y exponen su preocupación. Reclaman "un derecho educativo que corresponde al pago de las matrículas". Y exigen "medidas urgentes". Una queja porque "nos parece intolerable que se dé esta situación en la universidad pública, donde todas y todos hemos pagado por unas clases que no estamos recibiendo". El pasado miércoles alumnos, profesores y la vicerrectora de Personal Docente e Investigador, Rocío Peña, se reunieron. En ese marco se anuncia que la próxima semana llega un profesor.

Dos versiones

Elena explica que "nos han llegado dos versiones. La primera es la de la vicerrectora de PDI que, en primer lugar, nos ha dicho que ya tienen a las dos personas para cubrir las vacantes. Sin embargo, una de ellas es una mujer embarazada de baja por lo que no puede asumir la docencia. La otra, supuestamente debería firmar el contrato en los próximos días e incorporarse inmediatamente".

Además, añade, "nos dicen que el profesorado activo del departamento debería haber asumido las horas extra de forma excepcional desde el principio del cuatrimestre". La estudiante valora: "Echan la culpa directamente al profesorado de no asumir esta realidad". En cambio, la versión del profesorado, argumenta Avellaneda, es que esas medida excepcional llevan siéndolo varios años". Por eso consideran que "se están vulnerando sus derechos".

El alumnado tiene claro que no va a poner esos derechos por encima de los del profesorado. Consideran que igual que el suyo es recibir docencia, el de ellos es que las medidas excepcionales establecidas por ley lo sean realmente y no de manera continuada. Tal y como llegaron, poco a poco, se retiran para volver a la normalidad de un día lectivo. Es decir, ir a clase. Cuando la hay.