El 60% de los pacientes de cáncer necesita ayuda socioeconómica y un 75% psicológica. Así se traduce del informe sobre El impacto económico y social del cáncer en España que presentan la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la consultora Oliver Wyman con motivo del Día Mundial de Lucha contra el Cáncer que se conmemora hoy, 4 de febrero.

El vicepresidente de AECC Valencia, Antonio Llombart, advierte de los "graves problemas" que genera la cara B del cáncer, como la pérdida del trabajo o las rupturas de pareja, y que a menudo los pacientes deben "arrastrar" el resto de su vida. De ahí, las elevadas cifras en la necesidad de ayuda socioeconómica y psicooncológica. Además, Valencia es la cuarta provincia con mayor número de desempleados, tras Madrid, Barcelona y Sevilla, a los que se les ha diagnosticado cáncer y de ellos un 42,5% no tenía prestación.

Este estudio muestra que el cáncer le cuesta a España al menos 19.300 millones de euros, una cifra que supone el 233% del presupuesto total de la Comunidad de Canarias en 2018. Los datos reflejan, además, que entre el 30% y el 50% de los casos se podrían evitar con métodos de prevención, lo que supondría 55.000 muertes anuales menos y un ahorro estimado de unos 9.000 millones de euros. Esta cifra engloba los costes médicos directos, los no médicos directos y los indirectos. Las familias asumen , asimismo, el 45% del coste total del cáncer y el sistema sanitario el 55% restante.

Estas estimaciones permiten concluir que el cáncer se puede considerar como el problema sanitario, social y económico más importante del país. Cada año se diagnostican en torno a 275.000 casos nuevos y existen alrededor de 1,5 millones de personas afectadas por esta enfermedad. Se sabe que detrás de la enfermedad hay unos costes para las personas en dolor, sufrimiento y muertes en muchas ocasiones innecesarias y, ahora, por primera vez, se realiza una aproximación a los costes económicos del cáncer, tanto sanitarios, como familiares, sociales y laborales.

El estudio elaborado por la consultora estratégica para la AECC, estima, por primera vez, los costes globales detallados en tres grandes tipologías: directos médicos -derivados del tratamiento, seguimiento, farmacia y parafarmacia y atención médica adicional pagados por el paciente, así como cuidados paliativos y preservación de la fertilidad- directos no médico -transporte, comida, alojamiento, equipamiento y obras de casa, así como cuidados y transporte a radioterapia subsidiado por el Estado- e indirectos -pérdida de ingresos de pacientes activos y de su familia, así como pérdida de productividad como consecuencia directa del cáncer o por muerte prematura-.

Una de las conclusiones que se extraen del informe es que el impacto económico de la enfermedad varía notablemente en función de la tipología del cáncer, siendo los más costosos los cuatro tipos de tumores de mayor incidencia: colorrectal (2.500 millones), mama (2.200 millones), próstata (1.000 millones) y pulmón (2.100 millones). Otro dato importante es que la población en edad laboral supone el 40% de la incidencia y el 62% del impacto económico.

Según Mario Ezquerra, consultor experto de Oliver Wyman "este estudio amplifica las metodologías utilizadas en informes anteriores. Al partir de datos de incidencia de cáncer segmentados en varias dimensiones (edad, tipo de cáncer, ?) y considerar elementos que eran difícilmente cuantificables (incorporando datos recientes de la AECC y otras fuentes), nos permite aportar una visión más amplia del impacto económico del cáncer en todos sus niveles y de forma más granular". Noema Paniagua, directora general de la AECC, señala que es "necesario reducir estos costes en el medio/largo plazo, pero no podemos olvidar que hay que trabajar en el presente".