13 de diciembre de 2019
13.12.2019

Carmen Negrín: "El legado de Negrín es su ética y humanismo, pero no se entendió"

La nieta del médico y presidente del Consejo de Ministros de la II República cree que "el único error de la Transición fue amnistiar a todos, también a los torturadores"

12.12.2019 | 22:50
Carmen Negrín: "El legado de Negrín es su ética y humanismo, pero no se entendió"

Lleva años tratando de lavar la imagen de su abuelo, pero siempre intentando esgrimir documentos. Carmen Negrín, nieta del que fuera presidente del Consejo de Ministros de la II República (desde 1937 y hasta 1945, ya en el exilio) y un prestigioso médico e investigador, el grancanario Juan Negrín (1892-1956), domina muy bien el español y anoche intervino en el portuense Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) para dejar claro que, más allá de la medicina y de la política, la verdadera enseñanza de Negrín fue "su ética y humanismo, pero eso nunca se entendió".

¿Cuál es el legado o herencia pedagógica de su abuelo?

La ética, que es justo lo que más se ha cuestionado o simplemente invertido y tergiversado.

¿Por qué su ética?

Por su forma de ser y de vivir, que es lo que más me motivó para hacer lo que hago: divulgar cómo era a través de los documentos, que son hechos, porque empecé a oír tantos horrores que me dije que eso no era posible.

¿Cómo resumiría quién fue?

(Larga pausa). Es muy difícil resumirlo. Muchos de los que no lo conocen creen que era muy complejo, pero yo lo considero una persona bastante excepcional por tener muchas cualidades humanas, competencias intelectuales y era muy coherente en todo. Claro que, como nieta, una tiene un prejuicio favorable, pero muchos no entienden cómo, siendo médico, pasó a ser político y para mí es algo completamente coherente...

Para ayudar a la gente...

Exacto. Además, en una época en la que España andaba tan mal, con tantísimas injusticias y desigualdades, dar ese salto era muy lógico, pero no se ha entendido su mensaje humanista. Ese fue su legado: su ética y humanismo. Necesitaba transmitir esto y estaba convencida de que en el archivo de la Fundación (Juan Negrín, en Las Palmas) encontraría que lo que decían de él era falso y así fue. Que yo diga cosas buenas de mi abuelo no tiene peso, pero que lo digan los documentos, sí lo tiene.

Da nombre a un hospital, ¿en el ámbito médico tampoco se le ha hecho justicia al estar todo contaminado por la política?

Ha estado contaminado. Hace poco, un amigo, premio de la Academia de EEUU al encontrar la forma de hacer mover un brazo o una pierna a personas que ya no podían por un accidente, una guerra o lo que fuera, al colocar un chip en el cerebro, me comentó que estudió la investigación científica de mi abuelo (sobre fisiología) cuando era joven. Esto quiere decir que, al menos fuera de España, no es desconocido por la medicina.

De no haberse dedicado a la política, ¿cree que tendría mucho más prestigio y hasta habría optado a un premio Nobel?

Cuando era niña, comprobé cómo la gente hablaba de él con respeto, amigos científicos en el Collêge de France, que era la punta del conocimiento entonces. Hablaba de cualquier tema científico y lo hacía como un experto, y eso que hacía años que había dejado la práctica de la medicina, pero seguía de cerca todos los descubrimientos que había, de todo tipo, desde la televisión en color a los últimos avances científicos.

¿Debería estudiarse mucho más su figura científica aquí?

Sí. Cuando Mayor Zaragoza dirigió la Unesco, yo trabajaba en el gabinete y nos cruzábamos en el ascensor; un día me presenté y claro que conocía a mi abuelo, pero la mayoría no porque se le ocultó en todo, poniéndolo a un lado.

De todo lo que se ha dicho de él y que concibe como calumnias, ¿qué es lo que más le duele, lo del célebre oro de Moscú?

Sí, justamente eso porque los documentos originales de los recibos, todo lo que se fue gastando, están en el ministerio o, en todo caso, en algún lado de la administración española. Las copias oficiales sí están en la Fundación, es decir, no hay ninguna excusa para seguir con ese mito. Sin embargo, el odio es tal que el mito sigue, a pesar de las evidencias.

De no existir esa Fundación, su nombre estaría más manchado aún: ¿cuánto le debe la democracia española a su figura?

Los españoles deberían conocer mucho mejor su historia para ir hacia adelante. Ocultarle a él o a otros grandes humanistas que tuvo la II República no tiene sentido. Hubo gente extraordinaria y, tristemente, se le ha ignorado desde la filosofía, la literatura, la pintura, la ciencia... Sin embargo, dejaron una huella muy importante en países como en México o EEUU. Es verdad que, ahora, se empieza a cambiar un poco esto, pero cada vez que se da un cambio de gobierno se vuelve al punto cero.

¿Qué cree que diría su abuelo de la España actual?

En este preciso momento estaría muy preocupado...

¿Por el surgimiento de Vox o, incluso, también de Podemos?

Primero por Vox, y con mucha diferencia, porque se sabe de dónde vienen, cómo piensan, a dónde llegan y las consecuencias de esa política. Y, sin embargo, ahí están.

¿No cree, no obstante, que en el fondo estaban ya en el PP?

Sí, claro, pero estaban un poco más tapados o silenciados. Es verdad que, al menos para mí, nunca ha estado muy lejos el PP de Vox, aunque sí había una legalidad en la apariencia que, al menos, se podía hablar de Constitución. En cambio, Vox entra en la apología de la dictadura, ese párrafo de la ley de Memoria, como las calles...

¿Teme una involución a medio plazo en España?

Dependerá del resultado de las actuales negociaciones para formar Gobierno: a ver quién sale...

¿Y qué cree que diría Juan Negrín del actual PSOE?

Cuando uno está fuera, es más fácil criticar, pero creo que deben ser más osados, atreverse más...

¿Incluso a fundamentar la gobernabilidad en ERC?

Bueno, el problema es que, por ejemplo, no entiendo por qué existe un Partido Socialista Catalán o ERC. Es algo contradictorio...

Pero ERC es soberanista...

Sí, pero eso es lo contradictorio: ser republicano, de izquierdas e independentista. También me resulta incomprensible que, dentro de España, se sea socialista y catalanista separatista.

Es decir, el socialismo solo cabe como internacionalismo...

Sí, aunque con un marco nacional fuerte y, hoy en día, europeo. Entrar a ser europeo y, luego, hacer esas pequeñas divisiones me parece muy contradictorio.

Vale, pero por cómo está la economía global, con el peso de China, la guerra comercial...

Pues, por eso, hay que reforzar la UE. El brexit, por ejemplo, me parece una barbaridad. Hay que reforzarla y no por la derecha.

Pero la ultraderecha no para de ganar terreno en Europa...

Sí, lo sé, es una gran preocupación y por eso digo que mi abuelo también estaría preocupado al ver el resurgimiento de todos estos movimientos neofascistas.

Y, sin embargo y aunque ya no se habla de eso, hace nada se sacó al dictador del Valle de los Caídos: ¿creía que iba a verlo?

No es que me lo planteara; era obvio que había que sacarlo...

Pues se ha tardado 43 años...

Sí, son demasiados, pero era algo absolutamente necesario y hay que sacar al vecino que tenía al lado (José Antonio) y a los demás.

¿Qué haría con ese lugar? ¿Lo derribaría o resignificaría?

Yo lo derribaría. Me consta que, en Chile, en el estadio donde hicieron las torturas y fusilamientos se ha creado un museo y se podría hacer algo así, pero siempre que se quite la cruz, ya que estéticamente rompe con el Valle y, además, éste es un estado aconfesional, aunque eso es más profundo.

¿Que falló o faltó en la Transición? ¿Se hizo lo que se pudo?

Viviendo fuera y no sufriendo el franquismo en carnes propias, es fácil criticar, pero pienso que la gente hizo lo que pudo. Hubo un error por cómo se hizo la amnistía, pues pensaron en los propios, pero no en los otros, en los torturadores, y no se puede amnistiar a los que cometen crímenes que condenan las leyes internacionales, sobre todo los de postguerra.

Pero se justificó por la reconciliación: ¿siempre habrá dos españas o, incluso, dos visiones enfrentadas en todo el mundo?

Me molesta lo de las dos españas porque solo había una que se dividió por la gran influencia de Alemania e Italia. Sin esa participación y la ayuda menos directa de Portugal, no ganan la guerra.

¿Y la inacción del resto de la comunidad internacional?

Sobre todo, de Inglaterra, aunque se hable más de Francia por ser la primera en firmar la no intervención, pero le hacía chantaje Inglaterra. Se sabía que Alemania estaba sobrearmándose y un país con problemas económicos no hace eso si no piensa usarlo. La II Guerra Mundial parecía evidente.

De haberse intervenido, ¿cómo hubiera cambiado todo?

Pues habría habido democracia 40 años más en España...

¿Incluso no se hubiese dado la II Guerra Mundial?

Tal vez, no lo sé. Hasta los norteamericanos rehusaron entrar en la guerra española. Lo que sí es seguro es que España habría sido muy diferente y mucho mejor.

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