09 de octubre de 2019
09.10.2019

Juan Ignacio Cirac: "Los algoritmos ya enseñan a los ordenadores a mentir"

Cirac es experto mundial en computación y óptica cuántica

09.10.2019 | 03:17
Juan Ignacio Cirac.

Europa corre el riesgo de quedarse rezagada en la encarnizada carrera que disputan Estados Unidos y China por el desarrollo de la computación cuántica, advierte el físico Juan Ignacio Cirac (Manresa, 1965), referente mundial en la construcción del ordenador cuántico que disparará los actuales cálculos de las computadoras clásicas y revolucionará la ciencia, la tecnología, la industria y, cómo no, abrirá asombrosas puertas al mundo de la inteligencia artificial. Pero, atención, porque esos avances acabarán con la privacidad de nuestras comunicaciones, alerta Cirac, director de la División Teórica del Instituto Max-Planck de Óptica cuántica en Garchin (Alemania) donde se trabaja a conciencia para llegar a ese superordenador regido por las leyes de la mecánica cuántica que desafían el sentido común en el mundo microscópico. Los robots, programados ya hasta para mentir, superarán a los hombres en infinidad de tareas, certifica a Epipress en la Fundación Ramón Areces Juan Ignacio Cirac mientras anima a los informáticos a inventar nuevos algoritmos adaptables al ordenador cuántico que lo cambiará todo.

¿Cómo relaciona su mente la mitología griega y la física cuántica, dos de sus grandes pasiones?

Hay muchos fenómenos en el mundo cuántico que tienen similitudes con personajes de la mitología clásica. Ahí tenemos el efecto Sísifo y el efecto Zenón. Mi padre además era profesor de latín y griego así que crecí escuchando todo tipo de relatos mitológicos.

¿Qué papel juega la música en ese ámbito?

La música se transmite a través de las ondas y en la física cuántica las partículas se comportan muchas veces como ondas.

¿En qué va a cambiar nuestras vidas el ordenador cuántico?

No lo sabemos todavía, pero ayudará en el desarrollo de la ciencia, de la tecnología y de la industria. Esperamos que tenga también impacto en el campo de la inteligencia artificial.

Supongo que la computación cuántica disparará los actuales cálculos que hacemos con los ordenadores.

Muchos de los cálculos que hacen los ordenadores actuales serán superados de lejos por uno cuántico que utiliza las leyes de la mecánica cuántica para resolver problemas.

Pero parece que estamos muy lejos todavía de conseguir el ordenador cuántico capaz de resolver nuestros problemas.

Ningún ordenador cuántico será capaz de resolver todos nuestros problemas. De momento sabemos cómo va a funcionar pero la dificultad está en construirlo, en desarrollar las tecnologías para que funcione y lo haga en unas condiciones muy especiales.

¿Qué tipo de condiciones?

Tiene que estar en habitaciones con unas temperaturas bajísimas. Hay que enfriarlo mucho y hay que meterle cables que no sabemos si van a funcionar en un entorno tan frío. Necesitamos tiempo y mucho dinero para pasar de los prototipos a la creación de un ordenador cuántico

¿En qué consiste la segunda revolución cuántica que aspira a dejar atrás a la computación y a los ordenadores?

La física cuántica es una teoría que explica el mundo microscópico y tiene más de 100 años. Hubo una revolución cuántica en los años 20 y 30 del siglo pasado que vio que la física cuántica podía servir para construir cosas: conductores de electricidad, el láser o aislantes. Así fuimos capaces de crear internet. Pero existen otros aspectos de la física cuántica que ahora queremos desarrollar para que den lugar a la segunda revolución cuántica.

¿Cómo afectará esta revolución a los algoritmos y a la inteligencia artificial?

Habrá que cambiar los algoritmos para adaptarse a los ordenadores cuánticos. Esto abre muchas puertas a los informáticos para que aprendan en ese campo. La inteligencia artificial utiliza y procesa muchos datos. Puesto que los ordenadores cuánticos procesan muy bien estos datos tendrán un gran impacto en la inteligencia artificial.

En su última novela dice Ian McEwan que llegará un momento en que las máquinas serán más inteligentes que los hombres. ¿Cómo nos relacionaremos con esos robots más inteligentes que nosotros?

No lo sé, pero los robots ya son en algunos aspectos más inteligentes que nosotros. Reconocen por ejemplo mejor las imágenes, la música y leen mejor los labios de las personas. Llegará un momento en el que harán muchas tareas mejor que nosotros.

¿Seremos capaces de inventar un algoritmo que enseñe a los robots a mentir?

Eso ya se puede hacer a través de algoritmos que enseñan a los ordenadores a saber mentir. Si aprenden a mentir, la inteligencia artificial hará que mientan también.

¿Qué persigue la Teoría del Entrelazamiento, campo en el que usted es uno de los expertos mundiales?

Es una de las propiedades de la física cuántica más sorprendente y viene a decir que cuando dos objetos están en contacto se recuerdan el uno al otro toda la vida y que lo que le pasa a uno también le pasa al otro sin necesidad de que se comuniquen.

¿Es una especie de telepatía?

Es una especie de telepatía. Les ocurren cosas aleatorias pero a los dos objetos, la misma.

¿Qué quiere decir que la información cuántica ofrece la posibilidad de factorizar números y algoritmos para romper códigos?

Existe un algoritmo en la computación cuántica que si tuviésemos un ordenador cuántico nos permitiría descifrar los mensajes encriptados hoy en día. Este algoritmo factoriza números que es la operación inversa a la multiplicación. En vez de ver que tres por cinco es quince, si me dan quince tengo que encontrar cinco y tres.

Un ordenador cuántico pondría entonces en riesgo la privacidad de las comunicaciones

No solo podría descifrar toda la información secreta sino también hackearla.

¿Qué retos se plantean entonces a la criptografía cuántica?

Una de las posibles soluciones a este problema que crean estos superordenadores es usar la criptografía cuántica de tal forma que ni un ordenador cuántico pueda descifrar esos mensajes. Ya se comercializan estos sistemas criptográficos.

¿Por qué "las cosas no están definidas a menos que las observes"?

Porque las leyes de la física cuántica son así. La Luna no está en su lugar hasta que yo no la observe.

¿Cómo el gato de Schrödinger "puede estar vivo y muerto a la vez"?

El gato de Schrödinger es una ilustración de lo que pasa en el mundo microscópico cuando dos elementos muy pequeñitos pueden hacer dos cosas a la vez. Con esa extrapolación al mundo macroscópico Schrödinger quiere decir que si no observamos un objeto, no está definida la propiedad ni la situación y ese objeto no ha decidido por lo tanto cómo estar.

Pero ya es rizar el rizo que "un gato deja de estar vivo y muerto a la vez cuando uno lo observa".

Cuando observamos las cosas siempre están definidas: el gato está vivo o está muerto. La física cuántica no resuelve problemas filosóficos solo los que se pueden formular matemáticamente.

Nadie diría que la vista tiene tanto poder como para modificar un objeto con tan solo mirarlo.

Más que modificarlo lo que hace es revelar lo que es. Defines con tu observación las propiedades pero no las eliges, la física cuántica lo que hace es que salga algo aleatorio. No se puede observar para que ocurra algo.

¿De qué manera puede una partícula pasar por dos agujeros a la vez?

Si la propiedad no está definida puede estar a la vez a la derecha y a la izquierda. Por eso pasa entonces por los dos agujeros a la vez.

¿Por qué las leyes que rigen en el mundo macroscópico no funcionan en el mundo microscópico?

Cuando avanzamos hacia situaciones extremas las leyes dejan de funcionar y van cambiando con los tamaños.

Una vez abierto el melón de la retrocausalidad en el mundo microscópico, ¿podría el futuro condicionar el pasado y el presente?

No. Existe una relación causal también en la física cuántica que dice que lo que hacemos ahora afecta al futuro pero el futuro no puede cambiar el pasado.

¿Cómo estamos situados en Europa en esta carrera tecnológica que tan encarnizadamente se disputan Estados Unidos y China?

A nivel científico estamos liderando esta carrera pero en el plano industrial, tecnológico y de inversión estamos por detrás.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook