15 de agosto de 2019
15.08.2019

10.000 personas ven las perseidas gracias a una expedición isleña

La retransmisión de los científicos canarios desde Marruecos fue un éxito, pero se vio condicionada por la luna llena y las limitaciones del Observatorio de Oukaimeden

15.08.2019 | 00:52
Composición circumpolar de 500 imágenes tomadas desde el Observatorio de Oukaimeden (Marruecos).

Científicos canarios completaron con éxito hora y media de directo desde el Observatorio de Oukaimeden, en el Atlas de Marruecos, donde captaron varias perseidas y superaron los 10.000 espectadores. La emisión comenzó a las 00:15 del pasado martes, aunque el pico máximo de avistamientos tuvo lugar en torno a las 06:00, cuando se alcanzaron los 100 meteoros por hora. El vídeo está disponible en el canal de Youtube Sky-Live TV.

Los días de mayor actividad ya han pasado, pero la lluvia de estrellas no se detiene. La próxima parada de esta expedición será el desierto del Sáhara, donde continuarán con la investigación. Según Miguel Rodríguez Alarcón, estudiante de Astrofísica y miembro de la expedición, los objetivos del viaje se han cumplido. "Hemos observado las perseidas, hemos realizado la retransmisión y los experimentos que nos habíamos planteado y además hemos arreglado las cámaras que teníamos instaladas aquí", aseguró, para añadir: "Ahora seguiremos recopilando información y analizando todos los datos y las horas de grabación obtenidas".

La luna llena fue el principal impedimento a la hora de apreciar el fenómeno en su totalidad. "He visto muchas lluvias de estrellas y, aunque en tasas cenitales se llegue los 100 meteoros por hora, la actividad ha sido moderada. La luna molesta bastante y no solo porque ilumine mucho, sino porque está durante mucho tiempo en el cielo. Ha habido mucha diferencia con respecto a otras lluvias con luna nueva", comentó Miguel, que también ha notado ciertas disparidades entre el Observatorio del Teide y el de Oukaimeden: "Esto no es como en Tenerife, donde toda la infraestructura está preparada y hay buena línea de internet. Aquí hemos tenido que adaptarnos a ciertas limitaciones".

Acompañando a los científicos viaja un grupo de alumnos de bachillerato que también ha participado en la investigación. Algunos han creado una sencilla aplicación para tomar datos de las perseidas, con la intención de desarrollarla en profundidad más adelante. Otros se han encargado de calcular las trayectorias de los meteoros a través de un complejo experimento: se forman dos grupos y se colocan a más de un kilómetro de distancia. La idea es captar el mismo meteoro desde dos puntos distintos. Así, con la diferencia de posición respecto al fondo de estrellas, se puede calcular su altura y por tanto su posición y velocidad.

En cuanto a la app desarrollada por el proyecto Contadores de Estrellas, Rodríguez Alarcón comenta que funcionó correctamente: "Aún le quedan algunos detalles, pero cumplió con su cometido". El siguiente paso será introducir los datos del conteo para calcular la tasa junto al resto de observadores que participaron en la actividad.

¿Qué son las perseidas?

Las llamadas estrellas fugaces son, en realidad, pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas o asteroides a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol. Estas partículas se desprenden debido al deshielo producido por el calor solar. La nube de partículas resultante (llamados meteoroides) se dispersa por la órbita del cometa y es atravesada cada año por la Tierra en su órbita alrededor del Sol. Durante este encuentro, las partículas de polvo se desintegran al entrar a gran velocidad (en torno a 60 kilómetros por segundo) en la atmósfera terrestre, creando los conocidos trazos luminosos que reciben el nombre científico de meteoros.

Las perseidas tienen como progenitor al cometa Swift-Tuttle, descubierto en 1862. Actualmente mide en torno a 26 kilómetros de diámetro y es el mayor objeto que de forma periódica se acerca a la Tierra. Este cometa recibe su nombre de sus descubridores: Lewis Swift el 16 de julio de 1862 y Horace Parnell Tuttle el 19 de julio de 1862. Según un artículo en New Scientist, la órbita del cometa podría llevarlo a impactar con la Tierra o la Luna, aunque de suceder, posiblemente no tendría lugar durante los próximos dos milenios. Aun así, hay que tener en cuenta que el meteorito que supuestamente extinguió a los dinosaurios medía tan solo 10 kilómetros.

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