12 de agosto de 2019
12.08.2019

Canarias innova en robótica submarina

La empresa Black Display Robotics desarrolla el primer vehículo autónomo con capacidad para trabajar a bajas profundidades y en condiciones oceánicas adversas

12.08.2019 | 02:15
Aytor Nuez (i) y José Carlos Rodríguez, con el prototipo de vehículo autónomo submarino (AUV) diseñado por ellos.

La apuesta por los vehículos submarinos no tripulados para el estudio de los fondos marinos cobra cada vez más interés a nivel científico, pero también militar y comercial. En esta apuesta se encuentra la empresa canaria, con sede en Fuerteventura, Black Display Robotics, que trabaja en un vehículo autónomo pionero en España, con capacidad para trabajar a bajas profundidades en las condiciones oceánicas más adversas.

Así lo afirmó Aytor Nuez, CEO de la compañía, y autor del prototipo del AUV (vehículo autónomo submarino), que saldrá al mercado en un mes, según sus previsiones. "La idea de fabricar nuestro propio robot submarino surgió la primera vez que me presenté en el campeonato europeo de robótica, donde competimos con nuestro software y un robot que nos cedió la OTAN. Vistos los buenos resultados de nuestra tecnología, consideré que ya estábamos listos para aplicar al mercado profesional, y a raíz de ahí salió el proyecto de fabricar nuestro robot, que presentaremos en breve".

Junto a José Carlos Rodríguez, Nuez ha trabajado en un prototipo que define como la "herramienta perfecta" para optimizar el trabajo de buceadores, ganando en seguridad y abaratando los costes. De esta forma, dicha herramienta puede aplicarse en el ámbito comercial (inspección de tuberías y cables submarinos, mapeo del fondo marino para evaluaciones hidrográficas y planificación de cableado...); industria del petróleo y gas (inspección de tuberías, batimetrías, monitorización y supervisión de buceadores...); en investigación oceanográfica (muestreo de aguas y sedimentos, de especies marinas, evaluación ambiental, mapeo de glaciares e iceberg...); y militar (actividades de rescate, rastreo de minas y naves, seguridad y protección costera...).

"Proponemos un instrumento idóneo para monitorizar a los buceadores, poder encontrar la fuente de los problemas antes de mandar a estos a resolverlos, asistirle con herramientas, e incluso a nivel de seguridad tiene potencia suficiente como para arrastrar a una persona", apuntó Aytor Nuez.

Dicho modelo, que puede alcanzar hasta 300 metros de profundidad, tiene seis grados de libertad de movimiento (hacia adelante, hacia atrás, arriba, abajo, laterales) y está ideado para responder a cualquier aplicación que requiera el cliente. "Se le puede dar cualquier función, a demanda del cliente, tal y como está planteado el proyecto, el robot hará lo que requiera el servicio. De serie parte con cámaras, motores y unidades de movimiento, GPS... Y luego, en función de las necesidades del usuario, se le añade desde sonares, tecnología para toma de muestras, sensores...".

Entre los distintos ámbitos en los que puede aplicarse figura, desde la supervisión de cascos de barcos, estudios de puertos, investigación oceanográfica, asistencia en rescates, monitorización de buceadores, búsqueda de víctimas en accidentes, cajas negras... "En definitiva, todo lo que se requiera en el mar".

Con software y hardware hecho enteramente por la empresa canaria Black Display Robotics, el proyecto se haya en estos momentos en fase de prototipado, a punto de iniciar las pruebas en mar abierto, y el objetivo es sacarlo al mercado en el plazo de un mes aproximadamente. "Inicialmente, es una plataforma perfecta para trabajar en puertos y en seguridad. Más adelante, con las siguientes versiones que se están planteando esperamos subir la escala", apuntó.

Continuar con la evolución

Para el futuro, el objetivo de la empresa es continuar con la evolución del proyecto y aplicarle más autonomía. "Cada vez se trabaja más en la inteligencia artificial del dispositivo para poder completar más misiones sin asistencia humana, de forma que nos permita ganar en tiempo y seguridad", informó Nuez, al tiempo que adelantó el objetivo de trabajar en brazos manipuladores debajo del agua, "para asistir al buceador, de forma que el robot no solo aporte en observación, sino en ayuda física".

Bronce en la Liga Europea

Black Display Robotics compitió el pasado año en la Liga Europea de Robótica celebrada en Italia (modalidad marina), donde obtuvo el tercer premio. Ellos aportaron el software que daba al submarino autónomo capacidad para tomar sus propias decisiones, aunque el robot fue cedido por la OTAN. El proyecto, denominado Fuerteventura BD Robotics, estuvo enfocado hacia el estudio y prevención de riesgos en el agua, y compitió con más de diez equipos de universidades y empresas de toda Europa, en el certamen promovido por el Centro de Investigación Submarina de la OTAN, celebrado en la ciudad portuaria de La Spezia. Este año los canarios han apostado por diseñar su propio robot, con el que prevén competir en 2020.

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