18 de mayo de 2019
18.05.2019

Concienciación y dinero, claves para una discapacidad inclusiva

La II Caminata por la Igualdad de Niños y Jóvenes reúne en Santa Cruz a varios colectivos y dos colegios con mensajes muy claros: educar desde los más pequeños y contar con más recursos

18.05.2019 | 06:27
Algunos de los participantes en la marcha de ayer, que partió de la plaza Weyler y acabó junto al Cabildo con la lectura del manifiesto.

Desde la plaza Weyler y hasta el Cabildo tinerfeño, descendiendo por la célebre calle Castillo, la capital tinerfeña vivió ayer una hora de reivindicación en favor de la igualdad de los niños y jóvenes que tienen algún tipo de discapacidad. Organizada por el colectivo Queremos Movernos, la II Caminata con ese objetivo congregó ayer a varios cursos de las Escuelas Pías, del colegio Echeyde, miembros de Aspronte, del Ampa del instituto Inés Fuentes, del IES de Los Naranjeros y otros colectivos. Según señalaron a El Día algunos de los profesores asistentes, la nueva ley de Servicios Sociales aborda bien, en papel, esta realidad, pero aún falta mucha concienciación, sobre todo entre los más pequeños y en sectores de la sociedad, así como partidas presupuestarias mucho más elevadas que permita contar con más medios personales y materiales.

Así se pronuncia, por ejemplo, Candelaria López, del aula en clave del IES Los Naranjeros, quien considera que "se ha avanzado, pero aún quedan muchas barreras en la sociedad, por lo que se debe concienciar mucho más. Sobre todo, empezar por los más pequeños en los colegios, entre compañeros". De una opinión similar es Miguel Reyes, psicólogo que ejerce también de orientador en las Escuelas Pías, quien lamenta que "siga existiendo mucha segregación en las aulas. Esto se resuelve, básicamente, con más dinero que permita tener más personal y medios, como logopedas y auxiliares. La nueva ley social está muy bien, pero en la teoría, ya que, sin dotación presupuestaria, se hace poco".

Por su parte, Marga Martín, coordinadora de las aulas en clave del Colegio Echeyde, subraya que su centro comenzó con esta atención a los niños con discapacidad en 1982 y recalca que, "en Canarias, somos pioneros con aulas como la de tránsito a la edad adulta, pues hemos organizado unas charlas estos días y muchos de fuera no las conocían".

Junto a sus alumnos y con el resto de la marcha, estos docentes reivindicaron en alto "más inclusión" e "igualdad". Lo hicieron aderezados con numerosas pancartas en manos de los niños en las que se aboga por una mayor igualdad de oportunidades; por más oferta educativa adaptada; porque haya, simplemente, "respeto", por la eliminación de barreras o ideas como que "La unión favorece la inclusión". Al final, y tras una sesión de zumba, la lectura del manifiesto resumió las exigencias.

"¿Por qué nos olvidan?"

El manifiesto leído recalca que los niños y jóvenes con discapacidad, simplemente, "quieren ser igual que los demás, participando en nuestro pueblos y ciudades con la garantía de no encontrar barreras que nos impidan el ejercicio de nuestro derecho a la plena ciudadanía. La discapacidad no significa incapacidad, sino que hacemos las cosas de otra manera", subrayan. Además, recuerdan que, si se ponen los medios "que la legislación ordena, podemos vivir como cualquier niño o joven". Por eso, exigen su "derecho a estudiar" y piden a la consejería que ponga todos los medios necesarios "para finalizar los estudios en centros ordinarios, donde la diversidad nos enriquezca y los criterios de inclusión traspasen los muros, sentando las bases de una sociedad justa e igualitaria". En ese sentido, reclaman lenguaje de signos desde el principio, participar en las actividades de ocio, accesibilidad en los parques infantiles, en el deporte y la cultura "sin desconsuelos ni exclusión". Como remate, preguntan en el manifiesto "¿por qué nos olvidan?".

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