24 de abril de 2019
24.04.2019

El sarampión gana terreno en Europa

Durante el año pasado se registraron 82.500 nuevos casos en el continente, la mayoría en Ucrania. El pasado mes hubo tres contagios en Canarias por un niño no vacunado que importó la enfermedad desde Italia.

24.04.2019 | 12:26
Ucrania es el país europeo con mayor cantidad de casos de sarampión.

El sarampión está ganando terreno a Europa. Cada vez son más los casos que se registran de esta enfermedad y, lejos de descender, se cuadriplicaron durante 2018. Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el año pasado 82.596 europeos sufrieron esta enfermedad, una de las más infecciosas conocidas.

En todo el mundo, en el primer trimestre de este año se cuadriplicaron las infecciones, llegando a registrarse 112.163 contagios en el primer trimestre del 2019. En nuestro país, durante el año 2018 se confirmaron 225 casos y Canarias, el pasado mes, registró tres casos en el sur de Tenerife.

Las causas de este aumento son variadas, aunque como incide Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología y jefe de sección de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias, si aumenta el número de casos de una enfermedad que cuenta con un "elemento de control" como son las vacunas, es porque "no se está usando dicho elemento con la misma intensidad que antes".

En los países africanos, que continúan en vías de desarrollo, el problema reside en las dificultades que la población se encuentra a la hora de acceder a las vacunas. En países más desarrollados, como Ucrania, el aumento tan importante de casos (se han registrado 53.218 solo este año) se debe a una "desorganización de la política vacunal a causa de la guerra", como constató García Rojas. Otro problema es la pobreza y las "bolsas de marginalidad" que, por ejemplo, afectan a Rumanía (1.087 casos este año).

La última de las razones, que ya la OMS consideró este año como una de las principales amenazas para la salud mundial, es la reticencia de algunos padres a la vacunación de sus hijos. Ya sea por falta de información contrastada, los bulos que han sobrevivido gracias a Internet o las teorías conspiranoicas, lo cierto es que existe un grupo heterogéneo de personas que se muestran en contra de una o varias vacunas. "Las dudas sobre las vacunas (la renuncia o el rechazo) amenaza con revertir el progreso realizado en la lucha contra las enfermedades prevenibles por vacunación", afirma la OMS.

La influencia de estos grupos que algunos expertos han catalogado como "movimiento proepidemia", no es la causa más importante ni fundamental del resurgimiento de esta enfermedad que prácticamente se encontraba erradicada. Sin embargo, ha sido motivo suficiente para que algunos gobiernos se planteen obligar a los padres a vacunar.

Los profesionales sanitarios tienen claro que a estos padres hay que "escucharles, entenderles y ver sus líneas de partida", como explica García Rojas. A partir de ahí, el trabajo del facultativo o el personal de enfermería se basa en "aplicarle el sentido común a su discurso y hacerles ver que frente a las enfermedades transmisibles nunca podemos bajar la guardia", insistió el epidemiólogo. "La mayoría de padres no es que militen de forma fehaciente en el movimiento antivacunas", destaca Luis Ortigosa, presidente de la Sociedad Canaria de Pediatría, "sino que tienen dudas".

Esto no siempre es fácil, pues hay ciertos sectores, también dentro de la medicina, que generan dudas en la población por ejemplo, al distinguir entre vacunación financiada y no financiada. Susana Cantero, coordinadora del grupo de trabajo en vacunas de la Asociación Canaria de Pediatría de Atención Primaria, alega que estas posiciones hacen que los padres acaben pensando que "las no financiadas no son tan efectivas". Esto parece estar ocurriendo especialmente en el sur de la Isla de Tenerife, donde existe menos plazas de pediatría copadas por médicos con la especialidad. En toda Canarias, el 30% de los puestos de pediatras en Atención Primaria están cubiertas por médicos no especialistas, ya sea porque provienen de países extracomunitarios o porque realmente su especialidad es la medicina de familia.

En esta línea, el investigador y doctor en bioquímica y biología molecular, Agustín Valenzuela, aboga por seguir insistiendo a los gobiernos para que financien "todas las vacunas disponibles para ponerlas ", ya que hay algunos sectores empobrecidos de la población no tienen las mismas oportunidades de acceso que otros.

 

Experiencias en Canarias. El Archipiélago ha estado libre de la incipiente epidemia por sarampión desde que comenzara la emergencia mundial, al igual que el resto de España. No obstante, las autoridades sanitarias de las Islas se han tenido que enfrentar ya en varias ocasiones a casos importados desde la Unión Europea. La última vez que esto ocurrió fue hace aproximadamente un mes, en el entorno del sur de Tenerife. Un niño italiano no vacunado importó la enfermedad desde su país, y contagió a dos niños más, todo ellos sin vacunar y ninguno canario.

Luis Ortigosa destacó esto último argumentando que "ninguno de estos niños era canario, lo que demuestra la efectividad de nuestras políticas de vacunación". En Canarias, al igual que en el resto de España, las coberturas vacunales alcanzan el 95% en las primeras fases de la vida, suficiente como para garantizar "el efecto rebaño", como incidió Cantero. De esta manera, se defiende además a aquellos "no respondedores", es decir, los que no crean anticuerpos al ser vacunados; y a los que, por razones de salud -al padecer un cáncer o una enfermedad inmunosupresora-, no se pueden vacunar.

Los expertos entienden que, al menos a corto plazo, el sarampión no debería acceder a España de la misma manera que lo está haciendo en los países de nuestro entorno, como Italia, Francia o Alemania. Pero esto no significa que no pueda pasar. "Depende de nosotros y del discurso que seamos capaces de seguir transmitiendo", incide García Rojas. Cantero, que se muestra más pesimista, afirma que "esto va a ir a más" y no es que vaya a llegar a España, "es que ya está llegando".

Por su parte, Valenzuela recordó si una persona no está vacunada, el patógeno puede entrar en su organismo y, por ende, aprender, adaptarse y por tanto, mutar. Esto, aunque no es tan común en este virus -que suele cambiar poco-, sí que ocurre con el VIH o la Malaria, y podría llegar a ocurrir también en el sarampión. Eso generaría la necesidad de crear nuevos métodos de defensa pues el virus adquiriría una resistencia ante las vacunas actuales.

"El sarampión no es solo una erupción"

El pasado 14 de abril, una madre londinense, Jilly Moss, se hacía eco por redes sociales de las dificultades que está pasando su bebé que ha contraído un sarampión muy severo. La niña no podía vacunarse aún -la primera vacunación no se realiza hasta los 12 meses- y ha tenido que "luchar contra un virus mortal sin inmunidad", como remarcó su madre. "El sarampión no es 'solo una erupción', puede causar ceguera, encefalitis y neumonía", recuerda en su post de Facebook en el que también ha incluido fotos de la pequeña.

Y es que el sarampión, lejos de lo que suele pensar la población, es una patología que puede derivar en complicaciones muy severas y, además, resulta muy contagiosa. "Si una persona infectada entra a una habitación en la que se encuentran 10 personas, nueve se contagiarán", explica de manera visual el pediatra Luis Ortigosa.

La enfermedad afecta sobre todo a niños, como incide la OMS, pero también puede llegar a algunos adultos que no han sido vacunados o no han pasado nunca la enfermedad. "Los síntomas iniciales, que suelen aparecer entre 8 y 12 días después de la infección, consisten en fiebre alta, rinorrea, inyección conjuntival y pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla. Varios días después aparece un exantema que comienza en la cara y cuello, y se va extendiendo gradualmente al resto del cuerpo", explica la OMS.

Todo ello, finalmente, puede derivar en algo peor, y es a lo que se enfrentan también aquellos padres que, a pesar de querer vacunar a sus hijos, no pueden hacerlo. "Necesitamos hacer más. Vacunad a vuestros niños", reclamó contundente Jilly Moss.

Los expertos consideran que a corto plazo el sarampión no accederá a España

las cifras

225 casos se registraron en España durante el 2018. El mes que obtuvo una mayor incidencia fue marzo, con 51 enfermos.

6 brotes tan solo en Estados Unidos. La OMS afirma que estos brotes (más de 3 contagios) están relacionados a viajeros con antecedentes de viaje a Israel, Ucrania y Filipinas.

95% de cobertura vacunal en España. Una situación privilegiada en Europa que permite la protección de rebaño.

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