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Barrio a barrio | García Escámez

Indignación vecinal por la avería de agua que dejó sin suministro a 8.000 residentes de Somosierra durante casi 20 horas

Los vecinos de Somosierra lamentan la falta de información y atención municipal ante la avería en la red de agua potable

Operarios de Emmasa localizaron la avería en la calle Juan de Mattos y Azofra.

Operarios de Emmasa localizaron la avería en la calle Juan de Mattos y Azofra. / El Día

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Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

La indignación vecinal fue la tónica general en las primeras horas entre los vecinos de las 96 viviendas de García Escámez por la avería en la red de agua potable que se registró a las siete de la tarde del miércoles y se prolongó durante casi veinte horas, afectando a 8.000 residentes de Somosierra.

El malestar no fue tanto por la rotura que los privó del suministro como por la falta de interlocutores del Ayuntamiento. «Mira la hora que es y nadie nos ha llamado», se lamentaba la presidenta de la comunidad de vecinos, Mary Carmen Ventura, que expresaba el malestar generalizado de los residentes en estas casas que se localizan en la carretera general, en Somosierra.

La anomalía se detectó a las siete de la tarde del miércoles, cuando el agua empezó a manar entre burbujas en el centro de la calle Juan de Mattos y Azofra, incluso junto a la acera que delimita la calzada.

«El agua corrió y llegó hasta el Hiperdino de Tío Pino; fíjate cómo sería la cosa que un policía, desde que se percató, la siguió hasta llegar aquí y se comunicó la incidencia a Emmasa, que llegó a las ocho de la tarde, cuando comenzaron los trabajos en busca de la avería para su reparación», cuenta.

La rotura en la red de suministro general afectó a Tío Pino, García Escáamez, Chamberí y Los Moriscos

A las nueve y cuarto de la noche, el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, publicaba en sus redes sociales este mensaje: «Importante: Tenemos una avería en la red general de salida del depósito de Vuelta Grande en la calle Juan de Mattos y Azofra. Están sin agua los barrios de Tío Pino, García Escámez, Chamberí y Los Moriscos. Previsión de recuperar el servicio de madrugada».

Una noche sin respuestas

La propia presidenta de la comunidad de vecinos cuenta que «la falta de agua ya no la sentimos tanto por la noche, cuando ya muchos se habían ido a descansar, como por la mañana». «Vivimos en un barrio donde muchos vecinos son personas mayores y se precisa el agua para el aseo».

Mary Carmen Ventura asegura que ya desde la noche se planteó a los responsables del Distrito Ofra-Costa Sur la posibilidad de que se enviara una cuba de agua para atender la demanda de los residentes, si bien sus interlocutores les aseguraron que la avería no era tan grave como para hacer ese despliegue. Es más, la presidenta de la comunidad asegura que una interlocutora les dijo que la comunidad de vecinos tenía la obligación de tener un aljibe. De haber sido así, no habrían tenido el problema con el abastecimiento, les dijo.

Pero la buena atención no fue marca de la casa. Ante el aluvión de llamadas a Emmasa, aseguran varios vecinos que les pidieron que no estuvieran molestando por teléfono y que eran unos pesados.

A las diez de la mañana, los vecinos ya no sabían qué hacer. Veían que pasaban las horas, temían porque los operarios de Emmasa no dieran con la avería y, encima, el almuerzo se les echaba encima. «Aquí viven muchos mayores», contaban algunos residentes.

Mientras el malestar se había instalado, el concejal del Distrito Ofra-Costa Sur, Santi Díaz, aseguraba que el suministro ya se había repuesto antes del mediodía, cuando, en realidad, en las calles en las que se distribuyen las 96 viviendas de García Escámez todavía se buscaba dónde estaba la fuga.

«Todo esto se pudo haber evitado si nos hubieran hecho caso a los vecinos cuando hace dos o tres años se llevaron a cabo las obras de rehabilitación y mejora en la barriada. Les dijimos que por qué no se cambiaban las canalizaciones que iban por la carretera, porque eran muy antiguas, y desde el Ayuntamiento se declinó la solicitud», recuerdan.

La avería se localizó al mediodía

Poco después del mediodía se procedió a localizar la avería y a su reparación. La calle Juan de Mattos y Azofra dejaba a la máquina retroexcavadora que había llevado Emmasa la noche anterior en el centro de la vía, junto a un gran hoyo abierto para buscar la avería en la canalización.

Poco antes de las tres de la tarde, todavía no había llegado el agua a las 96 viviendas de García Escámez, y el Ayuntamiento distribuía una nota de prensa en la que daba cuenta de que el servicio «se encuentra actualmente normalizado en las zonas afectadas, una vez finalizadas las actuaciones principales». «Los equipos de Emmasa han continuado trabajando para completar la intervención y garantizar el correcto funcionamiento de la red»; la realidad es que la calle estaba «patas arriba», como comentó una de las vecinas.

«Todo se quedó como estaba: abrieron el agujero, dejaron la máquina en medio y se fueron los técnicos a almorzar, y por aquí no ha aparecido nadie del Ayuntamiento», se lamentaba otra vecina.

En el escrito distribuido a los medios de comunicación, el primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, agradeció a los vecinos afectados su comprensión durante las últimas horas y puso en valor el trabajo realizado por los equipos técnicos de Emmasa.

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