Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Barrio a barrio | María Jiménez

Medio millón de euros y un año de obras devuelven la vida al colegio de María Jiménez para Sofocados

El nuevo espacio, que cuenta con salas de ensayo y talleres, se entregará a finales de julio para preparar el Carnaval de 2027

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

Bajo la atenta mirada de Jesús Manuel Tosco Lorenzo –el recordado fundador de la murga infantil Sofocados– abrirá sus puertas el antiguo colegio de María Jiménez, reconvertido y adaptado como sede social de la institución carnavalera que creó en este barrio, situado a las puertas de Anaga, hace ahora cuarenta y cuatro años.

Las obras de rehabilitación de esta infraestructura, utilizada durante años por Sofocados como cuartel general, desafiando las precarias condiciones de una estructura que permaneció más de un lustro protegida por una red de seguridad en una de sus fachadas laterales, se han ejecutado en el plazo previsto, un año, y con una inversión cercana al medio millón de euros.

«Le hemos puesto mucho cariño», reconoce el concejal de Patrimonio, Javier Rivero, no solo porque se han cumplido los plazos previstos, sino porque «estamos hablando de la cantera del Carnaval y tenemos que cuidarla».

El edil confirma que en estos momentos únicamente restan algunos remates de obra y la finalización de la instalación eléctrica para que el inmueble pueda entregarse a finales de julio y la murga infantil inicie allí los ensayos de cara al próximo Carnaval.

El homenaje permanente a ‘El Compi’

Entrar hoy en el antiguo colegio del barrio de María Jiménez y encontrarse una de las estancias habilitadas como sala de ensayo permite comprobar que el proyecto ha cuidado cada detalle. Sin embargo, lo que verdaderamente emociona es descubrir, presidiendo una de las paredes principales, el fresco de Jesús Tosco, el inolvidable «El Compi», fundador y alma de Sofocados, fallecido hace ya casi veinticuatro años.

Nuevo local social de la murga infantil Sofocados

Nuevo local social de la murga infantil Sofocados / Andrés Gutiérrez

Su presencia preside el nuevo local como si siguiera velando por cada ensayo, por cada niño que cruce la puerta y por cada generación que continúe escribiendo la historia de una de las murgas infantiles más queridas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

La actuación ha supuesto la recuperación integral del edificio que durante décadas acogió el primer colegio del barrio. Lejos de optar por el derribo, el Ayuntamiento decidió preservar un inmueble profundamente ligado a la memoria colectiva de María Jiménez, rehabilitando tanto el edificio principal como los espacios exteriores y adaptándolos a las necesidades del colectivo que desarrollará su actividad en estas dependencias.

De edificio ruinoso a sede carnavalera

El resultado poco tiene que ver con la imagen de deterioro que presentaba el inmueble hace apenas un año. Fachadas apuntaladas, desprendimientos, humedades y zonas acordonadas por motivos de seguridad han dado paso a un espacio moderno, funcional y concebido específicamente para la actividad carnavalera.

La redistribución interior ha permitido habilitar una amplia sala de ensayos en la planta baja, plenamente accesible y dotada incluso de un baño adaptado, mientras que la planta alta alberga varias dependencias destinadas a talleres, costura, almacenaje y preparación de vestuario.

La intervención responde, además, a las peticiones formuladas por los propios responsables de Sofocados durante la fase de diseño del proyecto. El Ayuntamiento mantuvo diversas reuniones con la directiva de la murga para adaptar cada espacio a las necesidades reales del colectivo, buscando un equilibrio entre funcionalidad, comodidad y seguridad.

Durante el tiempo que duraron las obras, los ensayos tuvieron que trasladarse provisionalmente a la sede de la Asociación de Vecinos del barrio. Ahora, con la rehabilitación prácticamente concluida, los niños recuperarán un espacio concebido exclusivamente para ellos, donde podrán preparar el Carnaval de 2027 en unas condiciones impensables hace apenas unos meses. "Semanas atrás me dijeron que no podía entrar ya y que esperara a la inauguración", cuenta Paola Tosco, hija de 'El Compi.

Un legado que sigue creciendo

La recuperación de la antigua escuela supone también un reconocimiento a la historia de un barrio que encontró en la murga infantil uno de sus principales elementos de cohesión social. Desde aquella iniciativa impulsada por Jesús Tosco hace más de cuatro décadas hasta la actualidad, centenares de niños han encontrado en Sofocados un espacio de convivencia, aprendizaje y crecimiento personal mucho más allá del propio Carnaval.

El broche de oro de esta mejora sería que el próximo 25 de julio, fecha en la que se conmemora el fallecimiento de «El Compi», Sofocados pudiera estrenar oficialmente su nueva sede social, un espacio que nace con vocación de convertirse en el hogar de las futuras generaciones de murgueros del barrio y en el mejor homenaje posible a quien sembró hace cuarenta y cuatro años una ilusión que hoy sigue más viva que nunca.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents