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Barrio a barrio | El Suculum

Vecinos de San José de El Suculum denuncian abandono por falta de mantenimiento y proliferación de plagas

Vecinos de la zona alta de Las Teresitas reclaman mejoras en el transporte público y una respuesta efectiva a sus demandas históricas.

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Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

Falta de mantenimiento de barandillas, deterioro del caucho del parque infantil, escasa limpieza de los espacios públicos, presencia de ratas y proliferación de gatos. Los vecinos de San José de El Suculum, en la parte alta de la playa de Las Teresitas, denuncian una situación de abandono que, aseguran, se arrastra desde hace años sin que las administraciones hayan dado una respuesta efectiva.

«Ahora nos piden que tramitemos las quejas a través de la plataforma virtual», lamenta José Francisco Rodríguez, presidente de la Asociación de Vecinos Los Pedacillos. A su juicio, esta fórmula ha terminado por convertir las demandas ciudadanas en simples expedientes administrativos, alejando aún más a los residentes de quienes tienen capacidad para resolver los problemas. «Tienen toda la razón los viejitos del barrio cuando dicen que El Suculum es el último mono de Santa Cruz», sostiene.

Parque infantil y barandillas deterioradas

Rodríguez asegura que buena parte de las incidencias se repiten año tras año. Una de las más visibles se encuentra en el parque infantil del barrio. «El caucho se cae a cachos; lo recoges con la mano», explica mientras muestra una superficie desgastada por el paso del tiempo. Junto a la zona de juegos existía además una barra destinada al ejercicio físico que terminó desprendiéndose. «Se cayó y nunca más se supo de ella», resume.

La situación, añade, se extiende a jardines y espacios públicos donde el mantenimiento resulta insuficiente. Especial preocupación generan las barandillas instaladas en distintas calles de este núcleo construido sobre una ladera. Según denuncia, algunas presentan importantes signos de oxidación y cuando son repuestas se vuelven a colocar estructuras similares. «Las recogen, les ponen un pegote de cemento y las vuelven a instalar. Aquí vive mucha gente mayor y personas con movilidad reducida que se apoyan en ellas. Si una falla, el riesgo es evidente», advierte.

Las quejas también alcanzan a la presencia de animales. Rodríguez reconoce la existencia de colonias felinas autorizadas y la labor de vecinos que colaboran en su alimentación, pero considera que el problema de las ratas continúa creciendo. «Hay más gatos que habitantes, pero ni así desaparecen las ratas. Te pones por la mañana a esperar la guagua y las ves caminando tranquilamente como Pedro por su casa», afirma.

Transporte y respuesta municipal

El dirigente vecinal recuerda que lleva cerca de cuatro años al frente del colectivo y sostiene que muchas de las peticiones formuladas durante este tiempo han quedado sin respuesta. Entre ellas figura la mejora del transporte público. Explica que desde el área de Movilidad se llegó a plantear la posibilidad de reforzar la línea 945 de Titsa e incluso ampliar su recorrido hasta El Suculum e Igueste de San Andrés. Sin embargo, aquella propuesta nunca llegó a materializarse. «Otro verano más tendremos colas y esperas. Hay días en los que parece que nos obligan a quedarnos encerrados en casa», lamenta.

Desde la Concejalía de Servicios Públicos, su responsable, Carlos Tarife, aseguró no tener constancia de las incidencias relacionadas con la presencia de ratas y gatos denunciadas por los vecinos, aunque anunció la elaboración de un informe para conocer el alcance real de la situación.

Por su parte, la concejala del Distrito Anaga, Gladis de León, reiteró el compromiso municipal de continuar mejorando las infraestructuras y servicios del barrio. Entre las actuaciones ejecutadas durante la legislatura destacó la instalación de un pasamano en la calle Aquilino, diferentes fases de asfaltado en la prolongación de la calle Pimentel, mejoras en luminarias y nuevas barandillas previstas para los próximos meses.

La edil recordó que estas intervenciones superan los 88.000 euros de inversión directa del Distrito y añadió que en 2023 se ejecutó una actuación para mejorar el acceso a la parte alta de El Suculum con una inversión cercana a los 700.000 euros procedente del área de Infraestructuras.

Respecto a las incidencias relacionadas con el parque infantil, jardines, limpieza y control de plagas, De León indicó que volverán a trasladarse a los servicios competentes para su revisión y seguimiento. Mientras tanto, los vecinos continúan esperando que las actuaciones prometidas lleguen a pie de calle y permitan revertir una situación que consideran impropia de un barrio situado a apenas quince minutos del centro de la capital tinerfeña.

La Casa del Caminero

El Suculum hace un frente común con los colectivos y residentes del vecino pueblo de San Andrés que rechazan la demolición de la Casa del Caminero, en la carretera de Taganana. Desde la Consejería Insular de Acción Social se ha informado a los residente de su deseo de habilitar un centro socio asistencial mientras los residentes declaman poco más de un acondicionamiento y lavado de cara para poder desarrollar esos su labor asistencial desde organización no gubernamentales como Abrigos y Sonrisas de Anaga, de Yone Febles.

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